Ecoturismo en Panamá
Invitado por el Instituto Smithsonian, un prestigioso organismo autónomo de los Estados Unidos, el Presidente Ernesto Pérez Balladares viajó en vísperas de su salida del gobierno a la capital de ese país para asistir a un evento promovido por dicha institución científica, en el cual develó el plan nacional de desarrollo del turismo ecológico preparado durante su administración.
Mientras que la gran mayoría de las demás instituciones oficiales de los Estados Unidos están trasladando sus instalaciones de este país, el Smithsonian ha llegado a un acuerdo con Panamá para mantener sus actividades científicas en el istmo por al menos 20 años más. Dichas actividades incluyen una vasta gama de temas, desde la flora y fauna de la selva tropical hasta el ecosistema oceanográfico. Los trabajos del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales en Panamá, que iniciaron en 1923, han sido alabados por su alta calidad investigativa y por las actividades de protección de la flora y fauna en Panamá y el mundo. El plan de turismo allá develado busca promover la investigación y la conservación ecológica a través de la instalación en territorio nacional de otros centros de investigación ambiental.
Pero el plan también promueve la construcción de hoteles para acomodar turismo internacional ecológico, el cual tendrá a su alcance no sólo el Canal de Panamá sino también los parajes selváticos que atraviesan las áreas revertidas del Canal, así como los bosques tropicales en las provincias de Darién, Chiriquí y Bocas del Toro.
Esperamos que el trabajo de investigación y promoción que llevó a cabo el gobierno de Ernesto Pérez Balladares no sea desechado por el gobierno entrante de Mireya Moscoso. Los arnulfistas deben enriquecerlo e impulsarlo para atraer instituciones como el Smithsonian, ya que al final se busca promover una actividad económica que produzca riqueza para los panameños mientras se preserva e investiga el medio ambiente.
Mientras que la gran mayoría de las demás instituciones oficiales de los Estados Unidos están trasladando sus instalaciones de este país, el Smithsonian ha llegado a un acuerdo con Panamá para mantener sus actividades científicas en el istmo por al menos 20 años más. Dichas actividades incluyen una vasta gama de temas, desde la flora y fauna de la selva tropical hasta el ecosistema oceanográfico. Los trabajos del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales en Panamá, que iniciaron en 1923, han sido alabados por su alta calidad investigativa y por las actividades de protección de la flora y fauna en Panamá y el mundo. El plan de turismo allá develado busca promover la investigación y la conservación ecológica a través de la instalación en territorio nacional de otros centros de investigación ambiental.
Pero el plan también promueve la construcción de hoteles para acomodar turismo internacional ecológico, el cual tendrá a su alcance no sólo el Canal de Panamá sino también los parajes selváticos que atraviesan las áreas revertidas del Canal, así como los bosques tropicales en las provincias de Darién, Chiriquí y Bocas del Toro.
Esperamos que el trabajo de investigación y promoción que llevó a cabo el gobierno de Ernesto Pérez Balladares no sea desechado por el gobierno entrante de Mireya Moscoso. Los arnulfistas deben enriquecerlo e impulsarlo para atraer instituciones como el Smithsonian, ya que al final se busca promover una actividad económica que produzca riqueza para los panameños mientras se preserva e investiga el medio ambiente.