Edificio Arraiján se deteriora por falta de mantenimiento
El edificio Arraiján, ubicado en la Avenida Justo Arosemena, a un costado de la Escuela República de Venezuela, corre la misma suerte de la Renta 5, si las autoridades no le dan el mantenimiento requerido a la estructura.
Aunque en este edificio, propiedad del Banco Hipotecario Nacional (BHN) funciona el departamento de mantenimiento de esta entidad, muestra un abandono visible. Tiene severos daños estructurales que ponen en peligro la vida de más de 130 familias que habitan este inmueble.
Estas instalaciones, que fueron sede del Instituto de Fomento Económico (IFE), el Ministerio de Vivienda (MIVI) y la Oficina de Regulación de Precios (ORP), presentan daños en pisos, escaleras y techo, por la falta de conservación preventiva. Las columnas y paredes comienzan a desprenderse y caerle a las personas que allí habitan.
De acuerdo con los residentes, la administración del BHN se ha desinterezado por el mantenimiento del edificio, mientras se continúa pagando por el alquiler, pues el inmueble aún no ha sido condenado.
Federico Flores, residente del edificio, señala que por todos lados hay rajaduras y en algunas partes la estructura está cediendo. Igualmente las instalaciones eléctricas son un riesgo, pues existen cables por todos lados.
Pero como señala una inquilina con tono de preocupación: "si afuera llueve, por dentro no escampa. Las filtraciones de agua, cuando llega el invierno son muy grandes y no se puede dormir tranquila".
Hoy las losas se están derrumbando, los hierros expuestos en los apartamentos, escaleras, vigas y en cualquier momento se pueden perder vidas humanas.
Aida Rosa Fernández informa que muchas de las personas realizan reparaciones, pagando para mejorar un poco la condición de su residencia.
Comenta que hace algún tiempo, personal de mantenimiento le hizo comprar materiales y productos para reparar las filtraciones y jamás se las realizaron. Los materiales comprados se han dañado y nadie responde por las filtraciones de agua y las grietas que tienen las paredes y techo de su apartamento.
"Los que vivimos aquí somos personas pobres y de escasos recursos, a las que no le sobra el dinero para malgastarlo, y si hacen a uno comprar materiales para que se pierdan", no es justo.
Se pudo conocer que anteriormente se efectuaron trabajos por un monto de 25 mil balboas con fondos del Programa de Inversión Local (PROINLO) proyecto Núm. 80, pero no se ha visto la inversión de esta suma porque la situación ha quedado peor que antes.
Todo parece señalar que la empresa que realizó el trabajo no lo efectuó bien y nadie se ha responsabilizado, pues posterior a los trabajos, la situación es peor, sostienen los afectados.
Existen partes del edificio que se encuentran a punto de colapsar debido al deterioro que presentan las losas, poniendo en riesgo la seguridad de las personas que allí vive, entre ellos niños, adultos y ancianos. Además, ante el abandono del edificio es utilizado por personas de mal vivir para realizar actos ilícitos.
Sostienen que Junta Comunal de Calidonia conoce el problema, pero hasta el momento no ha presentado una solución.
Por otro lado, denuncian los inquilinos que los funcionarios de mantenimiento arreglan los problemas a quien les da la gana y muchas veces cobran por efectuar estas reparaciones. Otra irregularidad es que algunas personas subarriendan los cuartos y ha habido hasta casos de venta sin que se ponga un alto.
Se ha dejado el edificio en el abandono, corriendo la misma suerte que la Renta 5, que se fue cerrando en la medida en que las áreas no pudieron ser habitadas, debido a los grandes daños que presentaba.
Los apartamentos que se encuentran en el último piso son los más afectados, pues cada vez que llueve cae agua desde la entrada hasta la cocina; la azotea está en muy mal estado, lo que permite que el agua se filtre directamente a los apartamentos.
El Panamá América intentó conocer lasrespuestas del Banco Hipotecario Nacional, pero no han respondido a la solicitud de una entrevista para que explicaran cuál será el futuro de este inmueble.
Aunque en este edificio, propiedad del Banco Hipotecario Nacional (BHN) funciona el departamento de mantenimiento de esta entidad, muestra un abandono visible. Tiene severos daños estructurales que ponen en peligro la vida de más de 130 familias que habitan este inmueble.
Estas instalaciones, que fueron sede del Instituto de Fomento Económico (IFE), el Ministerio de Vivienda (MIVI) y la Oficina de Regulación de Precios (ORP), presentan daños en pisos, escaleras y techo, por la falta de conservación preventiva. Las columnas y paredes comienzan a desprenderse y caerle a las personas que allí habitan.
De acuerdo con los residentes, la administración del BHN se ha desinterezado por el mantenimiento del edificio, mientras se continúa pagando por el alquiler, pues el inmueble aún no ha sido condenado.
Federico Flores, residente del edificio, señala que por todos lados hay rajaduras y en algunas partes la estructura está cediendo. Igualmente las instalaciones eléctricas son un riesgo, pues existen cables por todos lados.
Pero como señala una inquilina con tono de preocupación: "si afuera llueve, por dentro no escampa. Las filtraciones de agua, cuando llega el invierno son muy grandes y no se puede dormir tranquila".
Hoy las losas se están derrumbando, los hierros expuestos en los apartamentos, escaleras, vigas y en cualquier momento se pueden perder vidas humanas.
Aida Rosa Fernández informa que muchas de las personas realizan reparaciones, pagando para mejorar un poco la condición de su residencia.
Comenta que hace algún tiempo, personal de mantenimiento le hizo comprar materiales y productos para reparar las filtraciones y jamás se las realizaron. Los materiales comprados se han dañado y nadie responde por las filtraciones de agua y las grietas que tienen las paredes y techo de su apartamento.
"Los que vivimos aquí somos personas pobres y de escasos recursos, a las que no le sobra el dinero para malgastarlo, y si hacen a uno comprar materiales para que se pierdan", no es justo.
Se pudo conocer que anteriormente se efectuaron trabajos por un monto de 25 mil balboas con fondos del Programa de Inversión Local (PROINLO) proyecto Núm. 80, pero no se ha visto la inversión de esta suma porque la situación ha quedado peor que antes.
Todo parece señalar que la empresa que realizó el trabajo no lo efectuó bien y nadie se ha responsabilizado, pues posterior a los trabajos, la situación es peor, sostienen los afectados.
Existen partes del edificio que se encuentran a punto de colapsar debido al deterioro que presentan las losas, poniendo en riesgo la seguridad de las personas que allí vive, entre ellos niños, adultos y ancianos. Además, ante el abandono del edificio es utilizado por personas de mal vivir para realizar actos ilícitos.
Sostienen que Junta Comunal de Calidonia conoce el problema, pero hasta el momento no ha presentado una solución.
Por otro lado, denuncian los inquilinos que los funcionarios de mantenimiento arreglan los problemas a quien les da la gana y muchas veces cobran por efectuar estas reparaciones. Otra irregularidad es que algunas personas subarriendan los cuartos y ha habido hasta casos de venta sin que se ponga un alto.
Se ha dejado el edificio en el abandono, corriendo la misma suerte que la Renta 5, que se fue cerrando en la medida en que las áreas no pudieron ser habitadas, debido a los grandes daños que presentaba.
Los apartamentos que se encuentran en el último piso son los más afectados, pues cada vez que llueve cae agua desde la entrada hasta la cocina; la azotea está en muy mal estado, lo que permite que el agua se filtre directamente a los apartamentos.
El Panamá América intentó conocer lasrespuestas del Banco Hipotecario Nacional, pero no han respondido a la solicitud de una entrevista para que explicaran cuál será el futuro de este inmueble.