Educación, cultura y ciencias políticas
"A través del devenir histórico de la humanidad, no solamente ha entrado la lucha de clases, sino también la pugna entre idiosincracias, intereses emocionales y espirituales". (Pensamiento o reflexión personal).
A través de la historia, siempre se previó la posición Geo-Estratégica del Istmo de Panamá, desde los mismos momentos del Descubrimiento y la Conquista. Posteriormente en el siglo XIX, las manifestaciones visionarias del Libertador Simón Bolívar y de Don Justo Arosemena, en su obra "El Estado Federal de Panamá" de 1855, reafirmaron el status socio-histórico de nuestro querido terruño.
Nuestro país, con la reversión de la vía interoceánica a manos panameñas, realiza su soberanía excluyendo toda manifestación colonialista o neocolonialista. Debemos tener conciencia como buenos panameños de saber administrar con eficiencia el Canal, de ocuparnos en la efectiva limpieza y saneamiento de las áreas revertidas y ventilar en el futuro por la seguridad canalera.
Nuestro país, que pertenece al tercer mundo, o sea, el de los subdesarrollados, debe reflexionar certeramente acerca del fenómeno de la "Globalización" que lideriza la Organización Mundial del Comercio (OMC), patrocinada por las superpotencias. La Globalización concierne en primera instancia a lo económico-comercial; en segundo lugar, se adentra en lo político, en lo social, en lo cultural, en lo tecnológico y en el ámbito educativo. Debido a ello se suscitan protestas, guerrillas y revoluciones. Los pueblos anhelan un genuino bien común, la presencia eficaz de una igualdad de oportunidades y opciones, la elaboración honesta de un plan de Justicia Social. Muchos gobiernos de nuestro planeta no representan una "Auténtica Democracia Popular".
Debemos concientizar a la población para que en la vida actual y futura no se vean afectadas la "Inteligencia Popular" y la "Sabiduría Privilegiada", por la presencia implacable de la fiesta libertina de drogas, la corrupción desenfrenada y la individualidad enajenada. Finalmente, debemos exterminar todo vestigio de una cruel deshumanización que opaca el sentido de creatividad personal y colectiva.
En Espíritu y en Verdad, es oportuno señalar, a través del Espacio y Tiempo, que ante el Nuevo Milenio, la Educación debe actualizarse y perfeccionarse, mediante la tecnología en la realización didáctica. Sin embargo, la Educación Modernizada, no sólo implica tecnología. Implica también otros paradigmas (nuevos conocimientos); entre ellos sobresalen primordialmente:
Aprender a aprender.
El establecimiento de la "Reeducación" en todos los frentes.
Impregnar en el educando una imaginación libre, creadora, productiva y revolucionaria.
Presentar a la "Metanoía" como una disciplina que transforma la mente y las diversas personalidades (metamorfosis psicológica positiva).
Inculcar en la psique individual y colectiva la "Metasofía" (más allá de la sabiduría).
Adentrarnos en el campo poco explorado de la Cienciología (Ciencia de las Ciencias).
Compenetrarnos en el "Do In" Japonés, que es un sistema de superación física y espiritual.
Iniciar eficazmente a docentes y educandos en las matemáticas transfinitas.
Todos los paradigmas mencionados demarcan un cambio radical en la Educación, la Cultura, y por ende, hacia una nueva Politización en el Nuevo Milenio.
Retrocediendo otra vez al pretendido plan de la Globalización, la Organización Mundial del Comercio (OMC), intenta afectar en lo económico-comercial, sobre todo, a los países subdesarrollados, porque predispone sus planteamientos hacia un neoliberalismo, que es más bien una especie de neofascismo multilocal. El neoliberalismo ha sido condenado por la Doctrina Social de la Iglesia, cuando su Santidad Juan Pablo II expresa lo siguiente: "Las políticas económicas del neoliberalismo capitalista no permiten el desarrollo de los pueblos y someten a la sociedad a un desequilibrio inhumano, convirtiendo a los ricos más ricos y a los pobres más pobres". De tal manera, vemos que se crean las contradicciones del capitalismo globalizante: libertad y miseria, producción masiva y lucro, mercado multilocal e individualismo, democracia viciada y represión, progreso obsoleto y egoísmo.
En el proceso de transmutación mundológica, es imprescindible la correlación entre sociedad y naturaleza, cosmos y ecosistema, colectividad e individuo, para reubicar al género humano como leitmotiv trascendental del panorama socio-histórico. Al respecto, el gran internacionalista y guerrillero ejemplar Ernesto "Che" Guevara expresaba lo siguiente: "El hombre debe transformarse conjuntamente con la producción que avanza, y no haríamos una tarea adecuada si solamente fuéramos productores de artículos, de materias primas, y no fuéramos a la vez, productores de hombres".
Para concluir, percibimos que en el concierto universal del devenir ético-psicológico y socio-histórico, se vislumbran manifestaciones negativas que originan una secuela de males: el sufrimiento, la tragedia, los apuros económicos, la pérdida del amor, el desempleo, el divorcio, la falta de oportunidades de promoción, la derrota, la falta de estudios, los sentimientos de inferioridad, el consumo de drogas, para conllevarnos a un destino cruel que nos puede herir durante un día una semana, un mes, un año o para el resto de la existencia terrenal.
A través de la historia, siempre se previó la posición Geo-Estratégica del Istmo de Panamá, desde los mismos momentos del Descubrimiento y la Conquista. Posteriormente en el siglo XIX, las manifestaciones visionarias del Libertador Simón Bolívar y de Don Justo Arosemena, en su obra "El Estado Federal de Panamá" de 1855, reafirmaron el status socio-histórico de nuestro querido terruño.
Nuestro país, con la reversión de la vía interoceánica a manos panameñas, realiza su soberanía excluyendo toda manifestación colonialista o neocolonialista. Debemos tener conciencia como buenos panameños de saber administrar con eficiencia el Canal, de ocuparnos en la efectiva limpieza y saneamiento de las áreas revertidas y ventilar en el futuro por la seguridad canalera.
Nuestro país, que pertenece al tercer mundo, o sea, el de los subdesarrollados, debe reflexionar certeramente acerca del fenómeno de la "Globalización" que lideriza la Organización Mundial del Comercio (OMC), patrocinada por las superpotencias. La Globalización concierne en primera instancia a lo económico-comercial; en segundo lugar, se adentra en lo político, en lo social, en lo cultural, en lo tecnológico y en el ámbito educativo. Debido a ello se suscitan protestas, guerrillas y revoluciones. Los pueblos anhelan un genuino bien común, la presencia eficaz de una igualdad de oportunidades y opciones, la elaboración honesta de un plan de Justicia Social. Muchos gobiernos de nuestro planeta no representan una "Auténtica Democracia Popular".
Debemos concientizar a la población para que en la vida actual y futura no se vean afectadas la "Inteligencia Popular" y la "Sabiduría Privilegiada", por la presencia implacable de la fiesta libertina de drogas, la corrupción desenfrenada y la individualidad enajenada. Finalmente, debemos exterminar todo vestigio de una cruel deshumanización que opaca el sentido de creatividad personal y colectiva.
En Espíritu y en Verdad, es oportuno señalar, a través del Espacio y Tiempo, que ante el Nuevo Milenio, la Educación debe actualizarse y perfeccionarse, mediante la tecnología en la realización didáctica. Sin embargo, la Educación Modernizada, no sólo implica tecnología. Implica también otros paradigmas (nuevos conocimientos); entre ellos sobresalen primordialmente:
Aprender a aprender.
El establecimiento de la "Reeducación" en todos los frentes.
Impregnar en el educando una imaginación libre, creadora, productiva y revolucionaria.
Presentar a la "Metanoía" como una disciplina que transforma la mente y las diversas personalidades (metamorfosis psicológica positiva).
Inculcar en la psique individual y colectiva la "Metasofía" (más allá de la sabiduría).
Adentrarnos en el campo poco explorado de la Cienciología (Ciencia de las Ciencias).
Compenetrarnos en el "Do In" Japonés, que es un sistema de superación física y espiritual.
Iniciar eficazmente a docentes y educandos en las matemáticas transfinitas.
Todos los paradigmas mencionados demarcan un cambio radical en la Educación, la Cultura, y por ende, hacia una nueva Politización en el Nuevo Milenio.
Retrocediendo otra vez al pretendido plan de la Globalización, la Organización Mundial del Comercio (OMC), intenta afectar en lo económico-comercial, sobre todo, a los países subdesarrollados, porque predispone sus planteamientos hacia un neoliberalismo, que es más bien una especie de neofascismo multilocal. El neoliberalismo ha sido condenado por la Doctrina Social de la Iglesia, cuando su Santidad Juan Pablo II expresa lo siguiente: "Las políticas económicas del neoliberalismo capitalista no permiten el desarrollo de los pueblos y someten a la sociedad a un desequilibrio inhumano, convirtiendo a los ricos más ricos y a los pobres más pobres". De tal manera, vemos que se crean las contradicciones del capitalismo globalizante: libertad y miseria, producción masiva y lucro, mercado multilocal e individualismo, democracia viciada y represión, progreso obsoleto y egoísmo.
En el proceso de transmutación mundológica, es imprescindible la correlación entre sociedad y naturaleza, cosmos y ecosistema, colectividad e individuo, para reubicar al género humano como leitmotiv trascendental del panorama socio-histórico. Al respecto, el gran internacionalista y guerrillero ejemplar Ernesto "Che" Guevara expresaba lo siguiente: "El hombre debe transformarse conjuntamente con la producción que avanza, y no haríamos una tarea adecuada si solamente fuéramos productores de artículos, de materias primas, y no fuéramos a la vez, productores de hombres".
Para concluir, percibimos que en el concierto universal del devenir ético-psicológico y socio-histórico, se vislumbran manifestaciones negativas que originan una secuela de males: el sufrimiento, la tragedia, los apuros económicos, la pérdida del amor, el desempleo, el divorcio, la falta de oportunidades de promoción, la derrota, la falta de estudios, los sentimientos de inferioridad, el consumo de drogas, para conllevarnos a un destino cruel que nos puede herir durante un día una semana, un mes, un año o para el resto de la existencia terrenal.