Educación óptima
Para lograr una educación óptima debemos considerar todos los factores, entre otros, situación socioeconómica familiar, recursos humanos y financieros, medios de comunicación; además, reconocer la función preponderante que tenemos que ejercer todos los docentes, padres y madres de familia.
La educación tiene que ser un tema de Estado que logre romper parámetros y enfoques obsoletos, que los sustituya por proyectos innovadores que, mediante procesos, recursos suficientes, metodologías y tecnologías adecuadas se puedan cumplir y desarrollar al más alto nivel.
A los estudiantes desde los primeros niveles hasta los más altos, se les debe educar eficientemente, para que motivados e incentivados sean capaces de aprender y dominar otras actividades y temas importantes en su formación.
Para una educación de calidad necesitamos docentes óptimos, ya que el buen educador inspira y motiva no sólo a sus alumnos, sino también a sus colegas. Sus enseñanzas se fundamentan en una preparación adecuada que logre el interés y el aprendizaje de sus estudiantes. Hay excelentes educadores y tienen que haber más, recordemos que los profesionales, y más los docentes, tenemos que ser cada día mejores. Para ello, debemos actualizarnos, innovar, ser analíticos e investigadores en nuestra especialidad y en temas del acontecer nacional y mundial.
Podemos superarnos siendo autodidactas, asistiendo a foros, conferencias, cursos, seminarios, charlas, programas y congresos de buena calidad.
Al MEDUCA y a los gremios de educadores les corresponde actualizar y capacitar integralmente a todos los docentes, para lo que hay suficientes recursos económicos provenientes del Seguro Educativo, como lo establece la Ley No. 49 de 18 de septiembre de 2002.
Exijamos a nuestras organizaciones y al MEDUCA que contribuyan eficientemente en la superación profesional de los docentes, pues en contadas excepciones es muy poca la capacitación y actualización que han recibido las bases de los educadores.
Las reformas y los cambios en educación son necesarios. Si no estamos preparados, organizados, concienciados, unidos y bien dirigidos, las van a imponer sin consultar al gremio docente, estudiantes, padres y madres de familia, y pueblo en general, lo cual creará condiciones y leyes para reducir la inversión en educación, hasta lograr prontamente su privatización.