default

Educación vial


Si al deplorable estado en que se encuentran las vías de la ciudad capital, por deterioro o por el caótico proceso de rehabilitación, le añadimos esa manera rupestre de conducir y caminar que tenemos los panameños, el panorama resultante es poco menos que infausto.

Es que no hay que achacarles a las autoridades toda la responsabilidad por la anarquía en las calles. Sí, hay mora en la instalación de semáforos, faltan inspectores, no hay firmeza en la aplicación de la ley, casi todas las calles están depauperadas. Pero también es cierto que los panameños, todos, contribuimos con nuestro comportamiento a esta babel de humo y ruido. Porque no son los buseros y taxistas los únicos a quienes se les puede acusar de asesinos del volante. Muchos particulares son omisos y peligrosos, tanto en auto como a pié. Debemos educarnos para vivir en sociedad, y la educación vial es parte integral de esa formación. Si no lo hacemos, y pronto, caeremos sin remedio en la categoría de antropófagos.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América