Educación y suicidio
LA TRISTEZA embarga mi alma al ver la miseria educativa que reciben nuestros estudiantes aplicados y los superdotados; siento vergüenza; como profesor soy parte del problema y solo no puedo frenar este desastre educativo inducido, es un hecho que una buena educación libera y no es bueno que el pueblo sea libre, por ende se domestica a través de una educación mediocre. Lo triste de esta domesticación es que los funcionarios del MEDUCA, padres de familia y educadores únicamente somos instrumentos de los jerarcas del poder, con nuestro silencio cómplice ignoramos que ir contra la educación es ir contra sí mismo, es decir, nos estamos suicidando colectivamente al matar el futuro, porque estamos graduando a estudiantes que no quieren estudiar simplemente porque a los padres no les interesa. Al profesor le es más fácil regalarle el pase que buscar alternativas que interesen al estudiante a estudiar, en resumen, más del 50% de los graduados realmente son unos fracasados de por vida, que llevan bajo su brazo un diploma legal pero falso porque lo aprendido es insustancial.
En lo personal, creo en escuela sin fracaso, pero esto implica un trabajo en equipo (MEDUCA -profesor idóneo -padres-estudiantes), pero ninguno de esos cuatro elementos es confiable, cada cual tiene su culpa en la baja calidad de la educación y los fracasos estadísticos (nota menor de 3.00) a continuación enumero en orden jerárquico por grado de culpabilidad cada elemento.
El MEDUCA: Es el principal causante de los fracasos.
a) No existe un interés real en la calidad de la educación, el estudiante es simplemente un número estadístico que cuesta dinero al Estado, un estorbo que hay que eliminar y la mejor forma de eliminarles el problema es graduándolo aunque no aprenda nada útil, es decir "meter la basura bajo la alfombra".
b) Selección inadecuada de los educadores, la selección debe ser hecha con prueba de conocimiento y aptitudes, además de títulos y puntajes, pero aún predomina la influencia e incluso se venden los nombramientos.
c) Carencia de una supervisión real: el supervisor debe ser un profesional con autoridad académica tal que pueda cuestionar, rebatir y transigir ante los profesores de su especialidad que supervise.
d) Falta de autoridad para investigar de oficio a cualquier educador cuando se dude de su capacidad, actualmente se obliga al acusante a enfrentar al denunciado, y al final MEDUCA no procede quedando el denunciante en ridículo. Incluso se debe investigar por simple llamada telefónica, pues no es fácil decirle a un compañero de trabajo o a mi profesor "Usted no sirve".
e) En cada regional debe existir un equipo de profesores altamente idóneos (uno por especialidad) que actúen como jueces cuando exista inconformidad de parte del estudiantado en contra de un profesor por efecto de una supuesta incapacidad profesional del educador o de una supuesta inconformidad con las notas y explicaciones, a fin de determinar si es deficiencia del estudiantado o del profesor.
El padre de familia: El poco importa de los padres da la impresión que nuestros estudiantes son huérfanos. Al padre solo le interesa el diploma como si este sin conocimiento implícito produjera dinero por sí solo.
Cuerpo Docente: existe un silencio cómplice del docente idóneo ante los nombramientos de seudo educadores, código de silencio que resulta ser una traición contra nuestros jefes supremo (el estudiante). Da la impresión de que al educador solo le interesa su nombramiento permanente, no les importa que la sociedad diga que todos los educadores son unos asnos a causa de esos seudo educadores, guardan silencio cuando se nos culpa de los fracasos, mansamente acatan órdenes absurdas del MEDUCA tales como los exámenes de recuperación lo cual es una forma de corromper al estudiante, pues, por lo general, el educador irresponsable regala el pase. No es verdad que con este examen el estudiante aprenderá en un día lo que se negó aprender en 8 meses. Otros profesores como seres bien domesticados, al final del año simplemente regalan el pase para quedar bien con el sistema corruptor, se evita trabajos extras como preparar las esenciales mínima, la inducción, armar y calificar exámenes. Pero el daño colosal lo cometen aquellos educadores irresponsables que para reducir o evitar fracasos bajan el contenido de la cátedra a la mínima expresión, ya que los estudiantes responsables y los muy brillantes pagarán cara esta vil traición cuando traten de ingresar a la Universidad o algún trabajo. Con autoridad declaro: este silencio cómplice del cuerpo docente está inutilizando a nuestra juventud y mancillando nuestra magnánima profesión.
Afortunadamente, más del 50% de los educadores estamos conscientes de que nuestro deber es educar para el futuro, cumplimos nuestros planes de estudio, quédese quien se quede, regalar notas es fracasar para siempre.
El estudiante es: El más inocente, es la verdadera víctima de los 3 elementos anteriores, fracasan porque así se les permite... ¿Para qué estudiar? Al final los profesores mediocres le regalan el pase para los nuevos niveles y si logran graduarse será con un conocimiento muy bajo, ya que la educación es integral. Tarde descubrirá que se suicidó académicamente usando armas legales suministradas por el MEDUCA y con el consentimiento de sus padres y no por causa de los profesores de vocación.
Tanto los jóvenes, como sus padres, los visitantes y los propios organizadores, aseguraron que la actividad había sido un éxito.
Ese domingo cada uno de ellos tuvo la oportunidad de sentirse útil y por añadidura, aprendieron detalles de la construcción de la ruta.
Los visitantes elogiaron a los organizadores.
En lo personal, creo en escuela sin fracaso, pero esto implica un trabajo en equipo (MEDUCA -profesor idóneo -padres-estudiantes), pero ninguno de esos cuatro elementos es confiable, cada cual tiene su culpa en la baja calidad de la educación y los fracasos estadísticos (nota menor de 3.00) a continuación enumero en orden jerárquico por grado de culpabilidad cada elemento.
El MEDUCA: Es el principal causante de los fracasos.
a) No existe un interés real en la calidad de la educación, el estudiante es simplemente un número estadístico que cuesta dinero al Estado, un estorbo que hay que eliminar y la mejor forma de eliminarles el problema es graduándolo aunque no aprenda nada útil, es decir "meter la basura bajo la alfombra".
b) Selección inadecuada de los educadores, la selección debe ser hecha con prueba de conocimiento y aptitudes, además de títulos y puntajes, pero aún predomina la influencia e incluso se venden los nombramientos.
c) Carencia de una supervisión real: el supervisor debe ser un profesional con autoridad académica tal que pueda cuestionar, rebatir y transigir ante los profesores de su especialidad que supervise.
d) Falta de autoridad para investigar de oficio a cualquier educador cuando se dude de su capacidad, actualmente se obliga al acusante a enfrentar al denunciado, y al final MEDUCA no procede quedando el denunciante en ridículo. Incluso se debe investigar por simple llamada telefónica, pues no es fácil decirle a un compañero de trabajo o a mi profesor "Usted no sirve".
e) En cada regional debe existir un equipo de profesores altamente idóneos (uno por especialidad) que actúen como jueces cuando exista inconformidad de parte del estudiantado en contra de un profesor por efecto de una supuesta incapacidad profesional del educador o de una supuesta inconformidad con las notas y explicaciones, a fin de determinar si es deficiencia del estudiantado o del profesor.
El padre de familia: El poco importa de los padres da la impresión que nuestros estudiantes son huérfanos. Al padre solo le interesa el diploma como si este sin conocimiento implícito produjera dinero por sí solo.
Cuerpo Docente: existe un silencio cómplice del docente idóneo ante los nombramientos de seudo educadores, código de silencio que resulta ser una traición contra nuestros jefes supremo (el estudiante). Da la impresión de que al educador solo le interesa su nombramiento permanente, no les importa que la sociedad diga que todos los educadores son unos asnos a causa de esos seudo educadores, guardan silencio cuando se nos culpa de los fracasos, mansamente acatan órdenes absurdas del MEDUCA tales como los exámenes de recuperación lo cual es una forma de corromper al estudiante, pues, por lo general, el educador irresponsable regala el pase. No es verdad que con este examen el estudiante aprenderá en un día lo que se negó aprender en 8 meses. Otros profesores como seres bien domesticados, al final del año simplemente regalan el pase para quedar bien con el sistema corruptor, se evita trabajos extras como preparar las esenciales mínima, la inducción, armar y calificar exámenes. Pero el daño colosal lo cometen aquellos educadores irresponsables que para reducir o evitar fracasos bajan el contenido de la cátedra a la mínima expresión, ya que los estudiantes responsables y los muy brillantes pagarán cara esta vil traición cuando traten de ingresar a la Universidad o algún trabajo. Con autoridad declaro: este silencio cómplice del cuerpo docente está inutilizando a nuestra juventud y mancillando nuestra magnánima profesión.
Afortunadamente, más del 50% de los educadores estamos conscientes de que nuestro deber es educar para el futuro, cumplimos nuestros planes de estudio, quédese quien se quede, regalar notas es fracasar para siempre.
El estudiante es: El más inocente, es la verdadera víctima de los 3 elementos anteriores, fracasan porque así se les permite... ¿Para qué estudiar? Al final los profesores mediocres le regalan el pase para los nuevos niveles y si logran graduarse será con un conocimiento muy bajo, ya que la educación es integral. Tarde descubrirá que se suicidó académicamente usando armas legales suministradas por el MEDUCA y con el consentimiento de sus padres y no por causa de los profesores de vocación.
Tanto los jóvenes, como sus padres, los visitantes y los propios organizadores, aseguraron que la actividad había sido un éxito.
Ese domingo cada uno de ellos tuvo la oportunidad de sentirse útil y por añadidura, aprendieron detalles de la construcción de la ruta.
Los visitantes elogiaron a los organizadores.
"El Museo del Canal Interoceánico de Panamá es una institución permanente que adquiere, conserva, investiga, interpreta, difunde y expone los testimonios de la historia del Canal de Panamá, para la educación y el deleite del público que lo visita", según indican sus objetivos y metas detalladas en la página web de la institución.