¿Educadores o inquisidores?
A la 1:30 de la tarde del martes 6 de abril, concurrí al Salón de Decanos de la Facultad de Odontología de la Universidad de Panamá (UP), para "una indagatoria" a la que había sido citado como parte de un "proceso disciplinario" abierto en mi contra por las actuales autoridades universitarias. No pude entrar. Más de dos decenas de empleados administrativos de la UP, portando cartelones y profiriendo insultos y amenazas, me lo impidieron junto a un grupejo de estudiantes enviados.
Todos gritaban, en un comportamiento propio de hordas dirigidas desde la colina: "Bernal paredón", "Fuera de la Universidad", "Viva el rector", así como otra serie de vulgaridades e insultos. Tanto el Decano, como el vicedecano de la Facultad de Derecho, en la cual imparto clases hace 30 años, así como el Delegado Especial para la Libertad de Expresión, el Director de Acciones y Recursos Judiciales de la Defensoría del Pueblo y el presidente de la Asociación de Profesores de la Universidad de Panamá (APUDEP), testigos de la vergonzosa situación creada por los inquisidores, recomendaron retirarnos para no caer en la vulgar y varillera provocación.
La " indagatoria" respondía a declaraciones ofrecidas por mí, a través de los medios de comunicación, criticando la gestión del actual rector, y en las tres últimas décadas no he dejado de criticar las medidas tomadas por los rectores que se han sucedido en el poder, y que tienen a la UP moribunda. La Defensoría del Pueblo, en un comunicado fechado ese 6 de abril, ha hecho un llamado a las autoridades universitarias para evaluar las motivaciones para la citación y manifestó que: "La crítica a cualquier autoridad no debe activar procesos como el iniciado por la primera casa de estudios, ello amenaza la libertad de expresión".
El Tribunal de Honor del Colegio Nacional de Abogados, del cual formo parte, comunicó al presidente del gremio: "En nombre y en atención a petición del pleno del Tribunal de Honor, tengo bien comunicar a usted nuestra preocupación por el ya anunciado y comunicado procedimiento de indagatoria en asuntos administrativos de carácter disciplinario, que como usted comprenderá no solo atenta contra principios básicos que informan dicha materia, sino que puede entrañar abuso de autoridad y extralimitación de funciones por parte del funcionario que pretenda realizar diligencias que corresponden estrictamente al campo de la investigación penal".
La APUDEP ha condenado este tipo de procesos "en que la intención evidente es perseguir a quienes disienten, a la vez que exige a las autoridades respetar los principios democráticos que siempre han prevalecido en la Universidad de Panamá". (APUDEP INFORMA Nº10)
Mis críticas en contra de las prácticas y políticas de Gustavo García de Paredes, vienen desde la época en que el mismo fungía como Ministro de Educación de la dictadura instaurada por el régimen militar, cuando persiguió a los educadores y pisoteó la Ley Orgánica de Educación, lo que generó la famosa huelga de educadores de 1979. También, recientemente, durante el proceso electoral que lo llevó a la rectoría, expresé mis críticas. Sostuve entonces y, me reafirmó en ello, que: "Clientelismo, intimidación, el voto en función de cargos y prebendas y demás vicios que sufrimos los panameños en las elecciones nacionales cada cinco años, constituyeron nuevamente lo característico. A ello se agregó en esta ocasión el agravante nefasto de la intervención del Contralor General de la República y del Ministro de Economía y Finanzas a favor del candidato triunfador".
Probidad, institución cívica anticorrupción, cuyo objetivo es fortalecer las iniciativas anticorrupción en América Latina de los distintos sectores: dirigió una carta al rector de la UP [http://www.probidad.org/regional/comunica os/2004/pdf/015.pdf] en la que externo su crítica por el proceso que se sigue por el rector en mi contra, en el cual destaca:. "La instalación de procesos disciplinarios, como el impuesto en contra de Bernal, irremediablemente se convierte en una medida de encubrimiento que impide que los problemas de una institución tan importante como lo es la Universidad de Panamá sean discutidos abierta y libremente", advirtió la institución cívica al pedir a García de Paredes que en favor de la transparencia universitaria se cese del acoso disciplinario en mi contra y otras personas que disientan con las políticas de esa rectoría.
Por su parte, la Federación de Asociaciones Profesionales de Panamá (FEDAP), por intermedio de su presidente, comunicó a sus agremiados: " Ante la persecución que la actual administración de la Universidad de Panamá ha iniciado contra el Catedrático Titular Dr. Miguel Antonio Bernal Villaláz (...), por supuestas violaciones reglamentarias que éste habría cometido al criticar dicha administración a cargo del rector Gustavo García de Paredes, los exhortamos a mantenerse vigilantes de los acontecimientos que se están dando por motivo de dicha persecución que tiene como fin expulsar al Dr. Bernal de la Universidad de Panamá; y también le informamos nuestra total disposición para continuar la defensa del derecho a disentir, como también de expresarse libremente, que entre otras libertades y garantías, han sido el fundamento de la conducta que se le ataca al Dr. Miguel Antonio Bernal Villaláz".
El Movimiento Nueva Universidad, organización que aglutina a docentes, estudiantes y administrativos de la casa de Méndez Pereira, manifestó estar "preocupado por el resurgimiento de manifestaciones públicas de presión, difamación y actos hostiles en el campo universitario", y ha deja "constancia de su rechazo y alerta a la comunidad universitaria para que haga causa común a fin de evitar que se registren actos de esta naturaleza". Sin embargo, el rector y sus hujieres prefieren ser inquisidores y no educadores. Tal vez lograrán sus propósitos pero sin duda, no convencerán.
Todos gritaban, en un comportamiento propio de hordas dirigidas desde la colina: "Bernal paredón", "Fuera de la Universidad", "Viva el rector", así como otra serie de vulgaridades e insultos. Tanto el Decano, como el vicedecano de la Facultad de Derecho, en la cual imparto clases hace 30 años, así como el Delegado Especial para la Libertad de Expresión, el Director de Acciones y Recursos Judiciales de la Defensoría del Pueblo y el presidente de la Asociación de Profesores de la Universidad de Panamá (APUDEP), testigos de la vergonzosa situación creada por los inquisidores, recomendaron retirarnos para no caer en la vulgar y varillera provocación.
La " indagatoria" respondía a declaraciones ofrecidas por mí, a través de los medios de comunicación, criticando la gestión del actual rector, y en las tres últimas décadas no he dejado de criticar las medidas tomadas por los rectores que se han sucedido en el poder, y que tienen a la UP moribunda. La Defensoría del Pueblo, en un comunicado fechado ese 6 de abril, ha hecho un llamado a las autoridades universitarias para evaluar las motivaciones para la citación y manifestó que: "La crítica a cualquier autoridad no debe activar procesos como el iniciado por la primera casa de estudios, ello amenaza la libertad de expresión".
El Tribunal de Honor del Colegio Nacional de Abogados, del cual formo parte, comunicó al presidente del gremio: "En nombre y en atención a petición del pleno del Tribunal de Honor, tengo bien comunicar a usted nuestra preocupación por el ya anunciado y comunicado procedimiento de indagatoria en asuntos administrativos de carácter disciplinario, que como usted comprenderá no solo atenta contra principios básicos que informan dicha materia, sino que puede entrañar abuso de autoridad y extralimitación de funciones por parte del funcionario que pretenda realizar diligencias que corresponden estrictamente al campo de la investigación penal".
La APUDEP ha condenado este tipo de procesos "en que la intención evidente es perseguir a quienes disienten, a la vez que exige a las autoridades respetar los principios democráticos que siempre han prevalecido en la Universidad de Panamá". (APUDEP INFORMA Nº10)
Mis críticas en contra de las prácticas y políticas de Gustavo García de Paredes, vienen desde la época en que el mismo fungía como Ministro de Educación de la dictadura instaurada por el régimen militar, cuando persiguió a los educadores y pisoteó la Ley Orgánica de Educación, lo que generó la famosa huelga de educadores de 1979. También, recientemente, durante el proceso electoral que lo llevó a la rectoría, expresé mis críticas. Sostuve entonces y, me reafirmó en ello, que: "Clientelismo, intimidación, el voto en función de cargos y prebendas y demás vicios que sufrimos los panameños en las elecciones nacionales cada cinco años, constituyeron nuevamente lo característico. A ello se agregó en esta ocasión el agravante nefasto de la intervención del Contralor General de la República y del Ministro de Economía y Finanzas a favor del candidato triunfador".
Probidad, institución cívica anticorrupción, cuyo objetivo es fortalecer las iniciativas anticorrupción en América Latina de los distintos sectores: dirigió una carta al rector de la UP [http://www.probidad.org/regional/comunica os/2004/pdf/015.pdf] en la que externo su crítica por el proceso que se sigue por el rector en mi contra, en el cual destaca:. "La instalación de procesos disciplinarios, como el impuesto en contra de Bernal, irremediablemente se convierte en una medida de encubrimiento que impide que los problemas de una institución tan importante como lo es la Universidad de Panamá sean discutidos abierta y libremente", advirtió la institución cívica al pedir a García de Paredes que en favor de la transparencia universitaria se cese del acoso disciplinario en mi contra y otras personas que disientan con las políticas de esa rectoría.
Por su parte, la Federación de Asociaciones Profesionales de Panamá (FEDAP), por intermedio de su presidente, comunicó a sus agremiados: " Ante la persecución que la actual administración de la Universidad de Panamá ha iniciado contra el Catedrático Titular Dr. Miguel Antonio Bernal Villaláz (...), por supuestas violaciones reglamentarias que éste habría cometido al criticar dicha administración a cargo del rector Gustavo García de Paredes, los exhortamos a mantenerse vigilantes de los acontecimientos que se están dando por motivo de dicha persecución que tiene como fin expulsar al Dr. Bernal de la Universidad de Panamá; y también le informamos nuestra total disposición para continuar la defensa del derecho a disentir, como también de expresarse libremente, que entre otras libertades y garantías, han sido el fundamento de la conducta que se le ataca al Dr. Miguel Antonio Bernal Villaláz".
El Movimiento Nueva Universidad, organización que aglutina a docentes, estudiantes y administrativos de la casa de Méndez Pereira, manifestó estar "preocupado por el resurgimiento de manifestaciones públicas de presión, difamación y actos hostiles en el campo universitario", y ha deja "constancia de su rechazo y alerta a la comunidad universitaria para que haga causa común a fin de evitar que se registren actos de esta naturaleza". Sin embargo, el rector y sus hujieres prefieren ser inquisidores y no educadores. Tal vez lograrán sus propósitos pero sin duda, no convencerán.