EE.UU. sin vueltas
La segunda vuelta electoral se instituyó en Francia, y en la mayoría de América Latina, para garantizar una primera vuelta donde hubiese una pluralidad de partidos políticos que expresase a un amplio espectro, pero que el presidente electo contase con el respaldo de la mayoría absoluta del electorado. En Estados Unidos (EE.UU.), en cambio, se mantiene un sistema antiguo, en el cual se consagra el duopolio de dos partidos muy similares y el mandatario es nominado mediante un intermediario (el colegio electoral).
De los 55 presidentes que ha tenido EE.UU., 17 han sido electos sin contar con más del 50% de los votos válidos. Adams (1824), Hayes (1876), Harrison (1888) y Bush (2000) llegaron a la presidencia pese a sacar menos votos que su rival.
Este modelo impide que afloren nuevas fuerzas renovadoras, incentiva la apatía y el ausentismo; hace que las elecciones sean decididas por apenas unos pocos Estados (tipo la Florida u Ohio) y que al final el mundo sufra consecuencias. En parte Bush exacerbó guerras externas para ganar la popularidad y legitimidad interna que carecía quien perdió en las urnas del 2000.