Efectos de la importación
Tres causales directas del alza en los precios y sus tres soluciones: El efecto regresivo del CAIR en la economía nacional como parte de la errática política del Gobierno; El alza del petróleo y sus derivados y su impacto en los precios a nivel mundial; La especulación en la cadena de comercialización de alimentos, especialmente en el eslabón de intermediarios.
El encarecimiento de los precios a nivel internacional es cada vez más evidente. El último precio del arroz en la bolsa de Chicago demuestra que pronto será más barato producirlo nacionalmente que importarlo. Igual ha pasado con el maíz, la leche y otros productos. Por ello, el Gobierno debe garantizar la producción nacional mediante la importación de tecnología, de genética, de incentivos al agro, ya no como una política social sino como una política económica.
La importación de productos terminados hecha por el IMA demuestra la improvisación y poca visión estratégica gubernamental. La demanda nacional de arroz en el país es de 6,5 millones de quintales, mientras la producción nacional es de 5,8 millones de quintales. Esos 700,000 quintales de diferencia más la merma usual en la producción es lo que se requiere sin que esta importación afecte la comercialización del arroz del país. Importar más de lo necesario afecta a los productores panameños y provoca que para la próxima cosecha haya quienes prefieran sembrar menos hectáreas.
El gobierno no sólo ha aprobado importar dos millones de quintales que entrarán entre abril y mayo próximo, antes había aprobado 200,000 quintales que ya están entrando al país y la semana pasada aprobó 1.5 millones quintales adicionales sumando más de 3,5 millones lo importado.
Estas importaciones, en lugar de estimular el aumento de hectáreas sembradas, lo inhibe, pues el mercado no podrá absorber más arroz que la demanda actual y el productor perderá su producción dejándonos cada vez más dependientes del mercado internacional que, por el alza del petróleo, cada vez será más caro; y cuando sea demasiado costoso para que el IMA lo siga subsidiando, entonces será muy tarde y los productores habrán abandonado ese cultivo. Y por los precios internacionales, la libra de arroz será impagable por nuestro pueblo. En el país había 70,000 hectáreas sembradas de arroz. Hoy sólo hay 58,000. Ya los productores de arroz de Chiriquí dijeron que si no se hace algo, no garantizan más de 24,000ha. de arroz. Algo así pasará en el resto del país.
Al ser arroz limpio y seco lo que importa el IMA, afecta la producción nacional y también la industria nacional de molinos, poniendo en peligro miles de trabajos panameños. Si fuera arroz húmedo y crudo, entonces le daría actividad a la industria molinera y si fueran insumos, tecnología, genética, fertlizantes, etc. (que es lo que proponemos), entonces al comprarlo el Estado por economía a escala será más barato, se lo vende a un precio justo a los productores, quienes trasladarían ese ahorro al resto de la cadena; y, al venderse por medio de las ferias libres (IMA, ONAGRO, etc.), entonces se evita que el ahorro se quede en los intermediarios y le llegaría al consumidor. Esa es la forma inteligente de enfrentar el alza en los precios. Como se está haciendo ahora es “pan para hoy y hambre para mañana”.