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Ejecución presupuestaria


La última edición de Capital Financiero recoge una nota de la periodista Jennifer Pérez sobre la ejecución presupuestaria dispensada por el Gobierno Nacional a los B/.200 millones puestos a su disposición por el Fondo Fiduciario para la ejecución de obras sociales tras dos años de haber logrado "abrir" el fondo, en lo que algunos opinamos que fue como "romper el chanchito".
No hablaremos en esta ocasión sobre si fue bueno o malo empezar a gastar los dineros del Fondo, así fuera en forma de préstamos o compra de papeles de deuda del propio Estado. Nos referiremos sólo al tema y título de la nota en comento, a la "lenta ejecución de proyectos sociales del Fondo Fiduciario" que, para nosotros, es reflejo de un mal que aqueja a todos los gobiernos. Porque sin tan siquiera ejecutaran 75% del presupuesto de obras e inversiones de cada año, el país iría mejor.
En el caso de los B/.200 millones, se proyectó invertirlos en ampliar y reparar la Interamericana hasta Paso Canoa, modernizar el servicio de agua del IDAAN, construir canales de regadío y ejecutar programas de salud. Sin embargo, resulta que tras los dos años transcurridos, sólo se ha logrado una ejecución física de las obras de 15% por valor de B/.32 millones; mientras se encuentran pendientes de licitación otras por B/.43.6 millones. Si sumamos ambos rubros, esto es las obras ejecutadas y las que están pendientes de licitación -que como se sabe, son muy demoradas- veríamos que no llegan a 38% del total del fondo disponible al 31 de enero de 2004.
Cierto, algunos proyectos avanzan a ritmo apenas aceptable, como es el caso de los trabajos que se adelantan en la Interamericana donde el ritmo de la ejecución física promedia 18%, pero hay otros dolorosamente retrasados como es el caso de los canales de riego proyectados para Alanje ( 3 mil hectáreas y 600 productores), Santa María (7 mil hectáreas y 870 productores) y Tonosí ( 2,500 hectáreas y 1,100 productores). Hablamos en total de 12,500 hectáreas y 2,580 productores. La ejecución de estas obras podría, dependiendo del producto y su mercado, arrojar un incremento promedio de los ingresos familiares anuales de cada productor de entre B/. 3 mil y B/.5 mil, que es significativo tratándose de áreas prevalecientemente pobres.
Para el IDAAN se proyectaron B/.2.6 millones, de cuya ejecución no se tiene informe, aunque la entidad ha estado empeñada en otros mega proyectos como la ampliación de la potabilizadora de Chilibre y la construcción de sus similares de Panamá Oeste, Panamá Este con las líneas correspondientes. Mientras que en Salud se registra una ejecución física de entre 25% y 92% para tan sólo B/.1 millón asignado. El gobierno próximo tendrá la dura tarea de agilizar la ejecución presupuestaria, mejorando el sistema de compras y licitaciones, y siendo más eficientes en el gasto y realización de las obras. La fórmula de la pre-licitación podría ser una alternativa.
Dentro de esa gama de problemas, uno de los puntos críticos es el que involucra la relación entre la educación media y la educación superior. Con el fin de ver algunos aspectos del mismo, veamos algunas cifras pertinentes. En el 2003, asistieron a las pruebas iniciales de ingreso 23,662 estudiantes y obtuvieron un índice mayor de 1, para poder ingresar, 12,324; o sea, el 52.08%. Lo que quiere decir que un poco más del 47% no aprobó las pruebas. Para este 2004, de 21,649 estudiantes que aplicaron para ingresar a la Universidad de Panamá, sólo 11,594 estudiantes (o sea, el 53.55%) obtuvieron el índice mayor de 1 para poder ingresar. Esto nos dice que más del 46% de los estudiantes que aplicaron no pasó las pruebas de ingreso. (Continuará en segunda entrega la próxima semana)

101 años de Panamá América

 
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