Ejemplar gesta latina
Dispuestos a no dejarse imponer, sin pelear esta vez, una nueva reforma migratoria promovida por la mayoría republicana en el Congreso, millones de latinoamericanos salieron a las calles a defender sus derechos en las principales ciudades de Estados Unidos. Los manifestantes, pacíficamente, se relevaron, portando pancartas, volantes y megáfonos, durante semanas.
En Los Angeles, se concentró improvisadamente una muchedumbre estimada en 500 mil personas, tan grande e impresionante, que se le llamó "la marcha", en singular. En Chicago, 200 mil hicieron lo propio; en Florida, otro tanto; igual en Texas, Nuevo México y en otras ciudades de todo el país.
Algunas organizaciones defensoras de los inmigrantes, sorprendidas por la magnitud del movimiento, convocaron a la mayor movilización latina de todos los tiempos en lo que llamaron sencillamente, "el 10 de abril", en el que esperaban reunir tal vez a 10 millones de manifestantes de todo el país, emulando a los 2 millones de franceses que inmovilizaron la reciente ley del primer empleo del presidente Jacques Chirac.
Un dato curioso, pero comprensible, fue que la mayoría de los millones de latinos que salieron a las calles, son nacionalizados o tienen visa de residente, lo cual ha dado una muestra inusual de solidaridad que ha dejado pasmados a los politólogos del partido Republicano y Demócrata, que empiezan a contar votos.
Hasta la Iglesia Católica salió de las catacumbas, para exhortar a sus fieles a sumarse. ¿Contra qué? Contra la penalización de la migración ilegal, contra la negativa a proveer educación y atención médica a quienes estén en esa condición, contra la deportación inmediata, contra las multas, contra la regla de permiso laboral temporal seguida de expulsión, contra la cerca de 3,200 kilómetros.
El resultado es un rotundo éxito. El proyecto ha aminorado la marcha apabullante de su antecesora ley de diciembre pasado, la penalización ha sido suprimida, se ha propuesto legalizar a 1.5 millones de latinos, aunque el movimiento aspira a sumar 12 millones, se ha introducido la concesión de millones de empleos de temporada. Encuestas indican que el 52% de los norteamericanos aprueban la legalización y el 75% dice que no teme perder su empleo porque los inmigrantes se ocupan de labores que rechazaría. Tenacidad, pacifismo, decidida participación y fuerza moral, son su llave de triunfo.