Ejemplo, sacrificio y dedicación
Como ya es tradición, los panameños al igual que la mayoría de los hermanos latinoamericanos, conmemoramos, cada tercer domingo de junio, el “Día del Padre”. Pero, ¿dónde y cómo se originó el regocijo de esta importante celebración?
El Día del Padre conmemora este año su centenario, ya que fue en 1909 cuando la señora Sonora Smart Dodd, de Washington, propuso la idea del "día del padre". Sonora quería que existiera un día especial que honrara a su padre, Henry Jackson Smart. Veterano de guerra civil, se convirtió en viudo cuando su esposa (la madre de Sonora) murió en parto con su sexto niño. En una granja rural, el Sr. Smart se hizo cargo de educar a sus seis niños, siendo un verdadero ejemplo de crianza con verdadera educación y valores.
Spokane, Washington fue el escenario de la primera celebración, el 19 de junio de 1910. En 1924 el presidente Calvin Coolidge hizo el día del padre como una celebración nacional y, finalmente, hace ya 43 años, en 1966, el presidente Lyndon Johnson firmó una proclamación presidencial que declaraba el tercer domingo de junio como día del padre.
Aunque honramos a todos los padres de familia por igual, debemos preguntarnos de ¿dónde tuvo la inspiración el Sr. Smart para realizar tan encomiable tarea hace más de un siglo? Su fuente de inspiración sólo pudo ser el Padre de los padres, nuestro señor Jesús. Y es que el mayor de los maestros, fue durante toda su vida un ser humano comprensivo, inspirador, orador, consejero, compasivo, humilde, comprometido, accesible y, sobre todo, hombre de gran fe.
En un país tan pequeño como Panamá, compuesto casi en igualdad por hombres y mujeres, celebremos con mucha alegría y regocijo, y por qué no, con toda la pompa que se merece, “el Día del Padre”. Demos gracias a Dios por todos y cada uno de los buenos padres que habitan este hermoso país y, al mismo tiempo elevemos nuestras oraciones para que aquellos que no cumplen con esa sagrada misión, de servir de ejemplo, inspiración y modelo, y, sobre todo, ser proveedor del más preciado don: Amor a sus hijos, recapaciten y tomen conciencia de su irremplazable papel en la sociedad. Como reza el eslogan de la organización fathershood, “Ser padre es cosa de hombres”.
Haciendo una analogía con lo que escribiera el periodista Carlos Montaner, "el verdadero y auténtico papá es el que no confunde la firmeza con la falta de compasión, el más honrado, el que sepa combinar su experiencia con sus dotes de líder-gerente, el que no presente disonancias entre su vida pública y privada, el que es capaz de establecer metas, el que ejerza su autoridad como servicio a los demás”.
Honremos, pues, a todos los hombres que actúan como figura del padre. Celebrar a los padrastros, a los tíos, a los abuelos, y en general a la figura paterna, ya que todos son acreedores a que se les celebre esta fecha.