Ejemplo a seguir
Existen frases, situaciones, actuaciones que vale la pena seguir como ejemplo por otros, pero que, muchas veces, perdemos las oportunidades. Dentro de ciertas circunstancias que se dan en algunos partidos políticos, asistí como directora principal, al Directorio Nacional del Partido Solidaridad, convocado para elecciones y llenar las vacantes que se habían producido dentro de la Junta Directiva, del mismo Directorio y de la Comisión Política. La asistencia a la convocatoria fue extraordinaria y participó un gran número de miembros principales y suplentes cuando aquéllos no asistían. Fue una verdadera fiesta política que gozamos todos.
Desde luego, existen los disidentes, los que por naturaleza les encanta ser contrarios a las autoridades constituidas y que critican las actuaciones de las Juntas Directivas, a veces sin fundamentos. Esas personas fueron las primeras en hablar con libertad y se les permitió que dijeran sus posiciones sin oposición, a veces con aclaración. A pesar de que, en ocasiones decían que la tal democracia no había llegado al partido, luego tomaban posiciones diferentes a la hora de votar.
Las elecciones se llevaron a cabo dentro del orden y la democracia, de acuerdo con el estatuto del partido y triunfaron los que más votos obtuvieron, sin trampas ni arreglos. Los perdedores felicitaban a los que ganaban, hubo camaradería, aunque, a veces faltó un manejo político de algunas situaciones, pero no tuvo la menor importancia. Creo que los representantes del Tribunal Electoral pueden dar fe de lo mismo. Salí satisfecha de ese Directorio, porque demostramos madurez política dentro de todo.
Muchas veces me he preguntado por qué otros partidos no pueden ponerse de acuerdo y llevan sus desavenencias a un plano interno, las solucionan dentro de su ambiente y no salen del mismo a buscar arreglo por la vía legal con grandes escándalos. Se dice que los partidos políticos están llenos de gente sin escrúpulo, corruptas; siempre he dicho que, de ser así, los decentes deben entrar a los partidos y arreglarlo todo, tomando las riendas de los mismos y llevándolos por el camino correcto. Pero esto no sucede y más bien esas personas se alejan como si los partidos tuvieran lepra. Lo mismo ha sucedido en MOLIRENA, con tanta gente buena, decente y preparada, pero ninguno quiere la Presidencia que dejan a cualquiera que se le ocurra. Las luchas internas en casi todos los partidos, nos indica el desmembramiento, las ambiciones desmedidas que no deben existir, la poca consideración con los que no opinen como ellos o que vean como adversarios peligrosos para sus planes futuros.
En la vida hay que ver las posibilidades de cada uno y no pensar que, en poco tiempo, se ganarán posiciones sin la preparación suficiente para ocuparlas. Debemos tener un concepto claro de nuestras probabilidades y saber dónde está parado cada uno. Dirigir un partido político no es fácil. Se necesita mucho conocimiento político, paciencia, conocer a la gente y los verdaderos valores de cada uno. Pero, de veras que el poder corrompe y cuando sienten que lo tienen en sus manos, actúan contrario a lo que habían acostumbrado hacer. Lo utilizan para avasallar a los demás, para controlar las situaciones, para creer que las personas son trapo de fogón, sin conciencia, conocimientos y que están allí para rendirles pleitesía. Ese tiempo pasó y los partidos que se manejan con caudillos, pasan a la muerte o a posiciones bajas.
Quisiera que todos actuaran como Solidaridad que, sin ser perfecta, teniendo una serie de defectos, aprovecha lo bueno de sí para consolidar el partido, sin grandes luchas internas y con entendimiento.
Espero que las nuevas autoridades en propiedad comprendan la necesidad de acercarse a todos, hablar con todos y la importancia de mostrar un liderazgo dentro y fuera del partido. Nuestro presidente está demostrándolo dentro de otras organizaciones. Ojalá que los esfuerzos vayan en bien de los partidos, de la oposición y entiendan que de nosotros depende el triunfo en el 2009, sin ambiciones desmedidas y apetitos voraces.
(raulleisr@hotmail.com)
Desde luego, existen los disidentes, los que por naturaleza les encanta ser contrarios a las autoridades constituidas y que critican las actuaciones de las Juntas Directivas, a veces sin fundamentos. Esas personas fueron las primeras en hablar con libertad y se les permitió que dijeran sus posiciones sin oposición, a veces con aclaración. A pesar de que, en ocasiones decían que la tal democracia no había llegado al partido, luego tomaban posiciones diferentes a la hora de votar.
Las elecciones se llevaron a cabo dentro del orden y la democracia, de acuerdo con el estatuto del partido y triunfaron los que más votos obtuvieron, sin trampas ni arreglos. Los perdedores felicitaban a los que ganaban, hubo camaradería, aunque, a veces faltó un manejo político de algunas situaciones, pero no tuvo la menor importancia. Creo que los representantes del Tribunal Electoral pueden dar fe de lo mismo. Salí satisfecha de ese Directorio, porque demostramos madurez política dentro de todo.
Muchas veces me he preguntado por qué otros partidos no pueden ponerse de acuerdo y llevan sus desavenencias a un plano interno, las solucionan dentro de su ambiente y no salen del mismo a buscar arreglo por la vía legal con grandes escándalos. Se dice que los partidos políticos están llenos de gente sin escrúpulo, corruptas; siempre he dicho que, de ser así, los decentes deben entrar a los partidos y arreglarlo todo, tomando las riendas de los mismos y llevándolos por el camino correcto. Pero esto no sucede y más bien esas personas se alejan como si los partidos tuvieran lepra. Lo mismo ha sucedido en MOLIRENA, con tanta gente buena, decente y preparada, pero ninguno quiere la Presidencia que dejan a cualquiera que se le ocurra. Las luchas internas en casi todos los partidos, nos indica el desmembramiento, las ambiciones desmedidas que no deben existir, la poca consideración con los que no opinen como ellos o que vean como adversarios peligrosos para sus planes futuros.
En la vida hay que ver las posibilidades de cada uno y no pensar que, en poco tiempo, se ganarán posiciones sin la preparación suficiente para ocuparlas. Debemos tener un concepto claro de nuestras probabilidades y saber dónde está parado cada uno. Dirigir un partido político no es fácil. Se necesita mucho conocimiento político, paciencia, conocer a la gente y los verdaderos valores de cada uno. Pero, de veras que el poder corrompe y cuando sienten que lo tienen en sus manos, actúan contrario a lo que habían acostumbrado hacer. Lo utilizan para avasallar a los demás, para controlar las situaciones, para creer que las personas son trapo de fogón, sin conciencia, conocimientos y que están allí para rendirles pleitesía. Ese tiempo pasó y los partidos que se manejan con caudillos, pasan a la muerte o a posiciones bajas.
Quisiera que todos actuaran como Solidaridad que, sin ser perfecta, teniendo una serie de defectos, aprovecha lo bueno de sí para consolidar el partido, sin grandes luchas internas y con entendimiento.
Espero que las nuevas autoridades en propiedad comprendan la necesidad de acercarse a todos, hablar con todos y la importancia de mostrar un liderazgo dentro y fuera del partido. Nuestro presidente está demostrándolo dentro de otras organizaciones. Ojalá que los esfuerzos vayan en bien de los partidos, de la oposición y entiendan que de nosotros depende el triunfo en el 2009, sin ambiciones desmedidas y apetitos voraces.
(raulleisr@hotmail.com)