Ejercicio democrático
Las respuestas del presidente Ricardo Martinelli a las preguntas del periodista Álvaro Alvarado constituyen un laudable ejercicio democrático poco común en nuestros jefes de Estado. Con sinceridad y realismo, Martinelli reconoció los desaciertos estratégicos de Cambio Democrático (CD) y los aciertos de la campaña de Juan Carlos Varela. Admitió que el presidente electo aprovechó como propuestas propias las obras realizadas por su gobierno en materia de infraestructura, transporte, subsidios a estudiantes y sectores económicos vulnerables. Puso en duda la factibilidad del control de precios dada la diversidad de productos de primera necesidad y otros que tienen diferencias de precios y calidad que no deberían congelarse con medidas de orden general.
Confirmó en la entrevista periodística el apoyo de CD a la iniciativa de convocatoria de una asamblea constituyente paralela y a cuantos proyectos de leyes sean valorizadas dentro de una agenda de Estado, ya que se efectuará una política legislativa de apoyo constructivo a las buenas reformas y de rechazo a las medidas sin soporte social.
Si las elecciones del 4 de mayo dieron al mundo un ejemplo de madurez cívica, la postura de Martinelli como presidente de un partido como CD, que pronto estará en las filas de la oposición, contribuye indudablemente al fortalecimiento del sistema democrático panameño.
Martinelli es el presidente de la República más injuriado y calumniado de la historia republicana por una oposición intransigente puesta en práctica por políticos y medios de comunicación. Una oposición que lo acusó de todo, pero que no presentó pruebas de nada. Una oposición de ponzoñoso obstruccionismo que no tuvo reparos en invadir el honor personal y familiar. Martinelli manifestó que no tiene ánimo de venganza contra los que lanzaron barro al gobierno de CD con abanico. Por el contrario, expresó que no les teme a las auditorías porque no cometió irregularidades y está abierto a escrutinios sobre supuestos sobreprecios.
Sobre el proceso judicial que se ventila en Italia acerca de extorsiones atribuidas al ciudadano italiano Walter Lavitola, aclaró que los abogados italianos pretenden citarlo como testigo para apoyar a su cliente, pero que él no podría testificar sobre algo que desconoce. Enfatizó en la entrevista periodística difundida por canal 13, que ha ido variando el contenido periodístico de tan absurdas imputaciones.
Dijo que confía en que los medios periodísticos oportunamente reconozcan el error de basarse en conjeturas e informaciones distorsionadas para intentar vanamente desprestigiar a su gobierno. Recalcó que no considera asumir el puesto que le correspondería en el Parlamento Centroamericano como expresidente de la República, admitiendo tácitamente que no buscaría acogerse a la inmunidad que corresponde a los jefes de Estado.
Al concluir el periodo presidencial, Martinelli asumirá el liderazgo político de CD en la Asamblea de Diputados para defender a los que son víctimas de imputaciones para arrebatarles las curules, instrumentando una estrategia para debilitar la supremacía legislativa de los diputados del partido.
Exigió el respeto a la voluntad popular que votó a favor del panameñismo en la presidencia y que votó a favor de CD en la Asamblea de Diputados. El balance de los órganos de gobierno representa un claro mensaje de los votantes consistente en avalar democráticamente la separación de los poderes públicos.