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El 42º aniversario del 9 de enero


LA NACIÓN panameña conmemora hoy el Cuadragésimo Segundo Aniversario del 9 de Enero. Cada año para esta fecha escribo algunas reflexiones para contribuir a mantener la memoria de esa jornada histórica y de la tremenda proyección de sus múltiples significados.
La gestión reivindicadora impulsada en el 64 por el sentimiento unánime de todos los sectores del país, representados en el Congreso de la Soberanía Nacional, que me tocó presidir en el Paraninfo Universitario, dada la circunstancia de ser entonces director de El Panamá América y presidente del Colegio Nacional de Abogados, puso de relieve la fuerza incontenible que tiene la unidad de la ciudadanía panameña para elevar nuestra personalidad de pueblo soberano, orgulloso de su destino universalista. Consecuencia de la impronta del 64, fue mi designación como negociador de un nuevo Tratado del Canal por el presidente Roberto F. Chiari, y años más tarde atribuyo a esa misma impronta mi designación por el general Omar Torrijos, como miembro del equipo negociador.
Al cumplirse un aniversario más de la Gesta Heroica del 9 de Enero de 1964, es justo destacar que las presentes y futuras generaciones están compelidas a rendir permanente tributo de gratitud y de reconocimiento a los "Aguiluchos" del Instituto Nacional, nuestro "Nido de Águilas", y a los mártires de la patria que abrieron el camino a las grandes reivindicaciones concretadas por Omar Torrijos Herrera en los Tratados del Canal que logró concluir y firmar con el Presidente Jimmy Carter en Washington, el 7 de Septiembre de 1977 en el Salón de las Américas de la Organización de los Estados Americanos, que constituyen hoy por hoy, nervio, sustancia y esencia del sagrado patrimonio de nuestra nacionalidad.
La sangre derramada en la "quinta frontera" que se pretendía demarcar alrededor del perímetro de la antigua Zona del Canal, definió las características de un pueblo digno, sensible y valiente. El pueblo panameño, unido, consideró, resintió esas muertes como crímenes imprescriptibles a propósito de los cuales ningún compromiso o componenda o fórmula entreguista era admisible, ni siquiera imaginable. El martirologio del 9 de Enero tendría los días, semanas, meses y años siguientes un carácter indeleble. Y lo sigue teniendo a la par que nos obliga a defender, preservar y perfeccionar las conquistas logradas a través de luchas generacionales por los Tratados Torrijos Carter.
La unidad que se produjo en el pueblo panameño a propósito de los sucesos tristes y de los actos heroicos ocurridos el 9 de Enero de 1964, ha sido estable en cuanto se refiere a una visión común de la gesta de ese día de inmarcesible patriotismo. Esa unidad permitió que el gobierno del Presidente Chiari en ese momento y los gobiernos sucesivos, pudieran sustentar ante el gobierno de los Estados Unidos una posición digna y tenaz que cobra hoy ante el mundo una nueva dimensión en este año 2006 en que se contemplan decisiones trascendentales sobre el futuro del Canal y sobre los destinos de la nación panameña.
En el ámbito de esta situación, distinguidos ingenieros versados en la materia, y a cuyas opiniones habremos de recurrir en un cercano futuro, se preguntan si "¿es indispensable avanzar hacia capacidades de tránsito Post-Panamax o podría ser más conveniente un Load Centering con capacidad de atención, trasbordo y servicios de valor agregado y no necesariamente de tránsito para tales dimensiones?"
Sobre el particular, da mucho que pensar el planteamiento que hizo el Dr. Ricaurte Vásquez, Ministro de Economía y Finanzas y ex Suadministrador del Canal de Panamá, el martes pasado, 3 de enero de 2006, en la edición del Panamá América de esa fecha, al declarar, con admirable franqueza que "el costo inicial del proyecto de ampliación del Canal de Panamá podría incrementarse por las constantes alzas internacionales en la materia prima requerida para este megaproyecto. Esas mismas causas han dilatado la terminación y la presentación de los estudios. Sostuvo el ministro Vásquez que debido a estos incrementos, muchas de las estimaciones de los costos, de los programas de construcción y el monto de la inversión, han tenido que ser revisadas nuevamente, y en algunos casos solicitar algunos diseños preliminares para poder acomodar el costo de la inversión para que sea razonable y manejable por la institución. Estos ajustes han tenido que ver con el precio del combustible, del concreto y del acero; para lo cual se requiere una nueva proyección hacia futuro, sobre cuáles van a ser los costos de estas materias primas necesarias para un proyecto de construcción, indicó."
Ante estas serias declaraciones del ministro Vásquez, se impone repasar los criterios expuestos ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de los Estados Unidos por el Subsecretario de Defensa para el Hemisferio Occidental, Rogelio (Roger) Pardo-Maurer, quien a pregunta de un Senador manifestó que las obras de ampliación de la vía interoceánica supondrían una inversión por una cuantía de 16 a 25 mil millones de dólares (Mencionado en mi crónica titulada "El Sonambulismo Financiero de la Autoridad del Canal", Panamá América, 10 de octubre de 2005).
Creo interpretar los sentimientos y el modo de pensar de muchos compatriotas, en el sentido de que es insoportable la idea de que la unidad nacional necesita de la sangre derramada para cristalizar. Una de las lecciones del 9 de Enero es la necesidad de que quienes tienen que responder a las demandas de la ciudadanía, cumplan sus responsabilidades, particularmente en el ciclo que se inicia en este año 2006.
Hay una idea de que lo contrario de la unidad es el conflicto. Eso me parece inexacto. La realidad moderna está demostrando que lo contrario de la unidad es el desorden, la crisis de autoridad, la atomización de voluntades en una miríada de intereses egoístas y divorciados del interés general. Han transcurrido cuatro décadas, en el curso de las cuales nos liberamos de las crispaciones que nos producía una realidad neocolonial. El país saldría ganando si demostramos unidad en el compromiso que nos obliga a no ser pasivos en el propósito de alcanzar las metas de engrandecimiento nacional, física, moral y espiritualmente, y no permanecer inactivos en el desarrollo de los mejores esfuerzos para honrar la memoria de nuestros héroes del 9 de Enero, con las acciones superiores que sus sacrificios exigen en cuanto a preservar nuestra independencia e integridad en beneficio de todos los estratos sociales del país.
El cerro Ancón es el símbolo de lucha por la soberanía sobre nuestro territorio, que costó la vida a panameños. ¿Tendremos ahora que defenderlo de ocupantes inescrupulosos de nuestro propio país?

101 años de Panamá América

 
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