default

El actual sistema de pensiones es un peligro


No me queda otro camino que insistir en el tema que a todos nos afecta, el sistema de pensiones. El primer peligro es que no resuelve el problema del déficit. Es más, en pocos años comienza a crecer nuevamente. En un espacio no mayor de 15 años se tendrán que aumentar las medidas parámetricas (la edad, la cuota y el tiempo mínimo de cotizar). Teniendo en cuenta que al no modificar alguna de ella, se tendría que hacer cambios más profundos en las restantes. Tenemos que agregar que el déficit será mayor que el actual.
El segundo peligro es que se está engañando al panameño en general, pero más a los trabajadores que hoy tienen 40 años de edad o menos, porque no sólo les afectarán los cambios actuales, sino que dentro de 15 años serán nuevamente castigado con un aumento de edad y cuota para aportar. Sobre el renglón de la cuota, ésta cada vez será más dañina para la economía, sea la micro o macro economía, ya que la cuota será tan onerosa que va a representar una disminución importante del ingreso real del trabajador, y un costo mayor para el empleador. Y lo peor, sin resolver el problema.
El tercer peligro. El sistema actual de pensiones es menos solidario, porque lo único que hace es heredar una deuda a nuestros hijos y nietos, que ya están en el mundo laboral, sin tener en cuenta el panorama trágico que le estamos dejando a los niños escolares y aquellos que aún no nacen.
Insistir en mantener el sistema de pensiones que tenemos es profundizar el problema, trasladándolo a los jóvenes que hoy inician su vida laboral; es insistir en que cada 15 años aumentemos las medidas paramétricas para seguir posponiendo el problema sin solución real; es insistir en un engaño a todos.
No podemos mantener algo que no soluciona nada, más bien profundiza la crisis. Pensar en la teoría que la sociedad tiene que compensar a los que trabajaron en un momento determinado, como premio a sus esfuerzos, es muy bonito; pero muy difícil de realizar, porque lo único que se está estimulando es no tener visión de futuro y obligar que nuestros hijos carguen con esa irresponsabilidad; es promover la limosna en vez del beneficio producido por el ahorro, lo que le proporciona una vejez digna.
Claro está, el Estado debe ser solidario con los sectores que por razones de su tipo de oficio (construcción y agro), u otros casos, cuyos ingresos no le permiten una pensión digna. Pero, la solidaridad nunca puede ser sinónimo de limosna, porque ella deja de dignificar al ser humano.
El único camino que nos queda tomar responsablemente, pensando con mentalidad de nación, es un sistema que nos garantice una estabilidad financiera permanente, que sea solidario y que cada uno de los ahorristas pueda tener acceso directo, fluido e inmediato de su cuenta, como elemento fundamental para estimular la confianza, la transparencia y la voluntad de ahorrar. En la mesa del diálogo hay una propuesta de los gremios médicos (COMENENAL), la cual llena ese perfil y puede sufrir reformas; pero su principio, que le proporciona estabilidad financiera al sistema, es solidario para nuestros hijos y nietos, permite su control por cada uno de nosotros, promueve el ahorro y le producirá riqueza al país para poder alcanzar una verdadera independencia como nación.
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar". Gandhi.
(cdabadia@cwpanama.net)

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América