El Aeropuerto, punto de entrada del turismo
El Aeropuerto Internacional de Tocumen es la principal terminal turística de Panamá, porque es el lugar donde pasan más de 700,000 pasajeros anualmente. Esta puerta de entrada a la República de Panamá representa una de las claves para el desarrollo del turismo nacional. Lamentablemente desde hace meses se habla de la precaria situación de las instalaciones del aeropuerto, comenzando con sus debilidades desde el punto de vista de aeronáutica y por otro lado, de las pésimas condiciones actuales para brindar un servicio adecuado.
En América Latina algunos países han mejorado el servicio de sus aeropuertos por medio de la concesión administrativa y otras por la venta directa. En Panamá se ha ensayado sobre el particular sin decisión alguna todavía. Pero lo peor es que las instalaciones se deterioran y el servicio ya deja mucho que desear a un país que gasta B/ 10 millones en promoción internacional y que no tiene perspectiva de resolver el problema de su principal entrada al país.
Las limitaciones del aeropuerto son, sin duda, la limpieza y ornato, donde hoy día los que viajamos al exterior nos sentimos avergonzados ante los visitantes, porque el servicio se deterioró y lo que encontramos es una gran soledad, una falta de atención sin límites y una multitud de tiendas.
Los esfuerzos de promover el turismo y el desarrollo de Copa Airlines como una de las principales líneas de Latinoamérica, han permitido el incremento sostenido de los últimos años del uso del Aeropuerto Internacional de Tocumen, como un centro de distribución para el resto del continente. Esta acción mantiene la dinámica del aeropuerto y ofrece alternativas viables para un mejor servicio y atraer más turistas.
La explicación que dan las autoridades es la limitación presupuestaria y esto se debe a que la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil recoge todos los centavos para su abultada burocracia y el principal generador de recursos que es el Aeropuerto queda huérfano de financiamiento para sus actividades de limpieza. Luego entonces, bajo estas condiciones quedan tres alternativas: la venta de las instalaciones, la concesión administrativa o crear una empresa pública independiente.
La afluencia de turistas es un mercado cautivo para los establecimientos que se instalan en el Aeropuerto Internacional de Tocumen; esa es la razón por la proliferación de tiendas dentro del recinto del aeropuerto que está sobrepasando los límites establecidos originalmente.
Por supuesto, que el nicho de mercado es importante, por lo que se ha producido una contratación de alquiler de espacios, hechos en forma poco transparente y que deterioran el servicio que es necesario brindar a los pasajeros.
La contratación de alquiler de espacio en el aeropuerto requiere de las autoridades un revisión total y establecer cuanto antes un sistema de licitación que garantice los mejores intereses para el país. Esto implica mejores términos de referencia y condiciones apropiadas de estas tiendas para una terminal aérea.
La venta del aeropuerto no parece ser una solución, debido a que no sería rentable a corto plazo. La Concesión Administrativa sólo sería viable si se procede con un plan integral de desarrollo que incluye servicio aéreo, apoyo para una zona económica especial.
Finalmente, el desarrollo de un nuevo esquema administrativo donde exista una gerencia eficiente. Cualquiera decisión debería partir de las posibilidades que se originan en la Zona Económica Especial de Howard.
Cualquiera de estas tres alternativas presentadas generará disputas y enfrentamientos, pero lo importante es que tomemos una decisión por el bien del país y que vaya acorde con la necesidad de promover el turismo internacional como instrumento para el crecimiento económico que todos esperamos.
El grave problema del turismo es que debemos promover soluciones integrales, hay que dejar el discurso y resolver los problemas básicos para el desarrollo de la industria, sin duda el Aeropuerto Internacional de Tocumen es un problema que sólo será resuelto si todos asumimos la responsabilidad en forma coherente y cumpliendo con la Ley.
Requerimos mejorar la terminal aérea, para eso es indispensable su independencia administrativa, la capacitación del personal y el desarrollo de normas que garanticen limpieza, orden, seguridad y control.
(yesimaria@hotmail.com)
En América Latina algunos países han mejorado el servicio de sus aeropuertos por medio de la concesión administrativa y otras por la venta directa. En Panamá se ha ensayado sobre el particular sin decisión alguna todavía. Pero lo peor es que las instalaciones se deterioran y el servicio ya deja mucho que desear a un país que gasta B/ 10 millones en promoción internacional y que no tiene perspectiva de resolver el problema de su principal entrada al país.
Las limitaciones del aeropuerto son, sin duda, la limpieza y ornato, donde hoy día los que viajamos al exterior nos sentimos avergonzados ante los visitantes, porque el servicio se deterioró y lo que encontramos es una gran soledad, una falta de atención sin límites y una multitud de tiendas.
Los esfuerzos de promover el turismo y el desarrollo de Copa Airlines como una de las principales líneas de Latinoamérica, han permitido el incremento sostenido de los últimos años del uso del Aeropuerto Internacional de Tocumen, como un centro de distribución para el resto del continente. Esta acción mantiene la dinámica del aeropuerto y ofrece alternativas viables para un mejor servicio y atraer más turistas.
La explicación que dan las autoridades es la limitación presupuestaria y esto se debe a que la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil recoge todos los centavos para su abultada burocracia y el principal generador de recursos que es el Aeropuerto queda huérfano de financiamiento para sus actividades de limpieza. Luego entonces, bajo estas condiciones quedan tres alternativas: la venta de las instalaciones, la concesión administrativa o crear una empresa pública independiente.
La afluencia de turistas es un mercado cautivo para los establecimientos que se instalan en el Aeropuerto Internacional de Tocumen; esa es la razón por la proliferación de tiendas dentro del recinto del aeropuerto que está sobrepasando los límites establecidos originalmente.
Por supuesto, que el nicho de mercado es importante, por lo que se ha producido una contratación de alquiler de espacios, hechos en forma poco transparente y que deterioran el servicio que es necesario brindar a los pasajeros.
La contratación de alquiler de espacio en el aeropuerto requiere de las autoridades un revisión total y establecer cuanto antes un sistema de licitación que garantice los mejores intereses para el país. Esto implica mejores términos de referencia y condiciones apropiadas de estas tiendas para una terminal aérea.
La venta del aeropuerto no parece ser una solución, debido a que no sería rentable a corto plazo. La Concesión Administrativa sólo sería viable si se procede con un plan integral de desarrollo que incluye servicio aéreo, apoyo para una zona económica especial.
Finalmente, el desarrollo de un nuevo esquema administrativo donde exista una gerencia eficiente. Cualquiera decisión debería partir de las posibilidades que se originan en la Zona Económica Especial de Howard.
Cualquiera de estas tres alternativas presentadas generará disputas y enfrentamientos, pero lo importante es que tomemos una decisión por el bien del país y que vaya acorde con la necesidad de promover el turismo internacional como instrumento para el crecimiento económico que todos esperamos.
El grave problema del turismo es que debemos promover soluciones integrales, hay que dejar el discurso y resolver los problemas básicos para el desarrollo de la industria, sin duda el Aeropuerto Internacional de Tocumen es un problema que sólo será resuelto si todos asumimos la responsabilidad en forma coherente y cumpliendo con la Ley.
Requerimos mejorar la terminal aérea, para eso es indispensable su independencia administrativa, la capacitación del personal y el desarrollo de normas que garanticen limpieza, orden, seguridad y control.
(yesimaria@hotmail.com)