El ahorro: fuerza de voluntad
Pedagogo y escritor
El ahorro no consiste únicamente en guardar pacientemente durante toda la vida, la mayor cantidad de dinero posible. Eso, además de ser un método obsoleto, hablando en tónica de finanzas, va produciendo, en quien practica este sistema, un estado enfermizo por cuanto la ambición lo vuelve codicioso, tacaño y egoísta, no sólo con los demás, sino consigo mismo. Quien así se comporta, termina por no vivir con dignidad humana y con frecuencia priva a otros también de este derecho.
No es tampoco del ahorro vinculado a la economía del que aquí queremos hablar, sino del común ahorro que todos conocemos o deberíamos conocer; de ese ahorro que, al fin y al cabo no es sino la fuerza de voluntad suficiente para no malgastar en lo inútil, para invertir con provecho en lo que nos sirva a nosotros y a nuestros semejantes. Aquí es donde ahorrar se diferencia de tacañería, que por cierto es algo muy distinto. Ahorrar no es malgastar, en tanto el tacaño, el avaro, se priva para acumular. El que ahorra orienta su dinero hacia alguna finalidad, el avaro lo retrae para solazarse sólo él con su vista.
En el extremo opuesto a la tacañería está el derroche, el gasto sin medida, sin necesidad, y desde luego, un vicio posiblemente tan dañino como la avaricia. Es muy común que quien derrocha diga al que sabe ahorrar que "en épocas como éstas no vale la pena guardar el dinero", pero ocurre que esas épocas han existido siempre, por una u otra razón y precisamente más de una vez, ha sido con ahorro, con sacrificio, como se pudo salir de ellas.
En verdad, el ahorro consiste en manejar inteligentemente los bienes que poseemos, sean ellos abundantes o escasos. La tesis de que para ahorrar hay que contar con gran capital no es válida, puesto que son centenares los casos de gente que, poseyendo grandes fortunas, se han visto reducidas a la ruina por no saber manejar sus bienes. Y es también común el caso de los que con pocos recursos inteligentemente manejados, han creado grandes capitales. ¡Saber guardar es obrar con visión previsora y una forma de garantizar la seguridad del porvenir!. ¡Feliz Navidad, Panamá!