¡El amor! Es más que palabras
Grandes pensadores a través del tiempo han discutido lo que es el amor. Todos de una forma u otra coinciden en que se trata de un sentimiento único que pertenece, sin instintos, a la raza humana. Entonces nos preguntamos: ¿Ese sentimiento realmente existe? Si existe, ¿qué condiciones sociales son necesarias para que nazca el amor? Y por último, ¿cuáles son los problemas críticos y evoluciones de ese sentimiento en la sociedad actual.
Indistintamente de lo que se piense con respecto al tema, partimos del supuesto experimentado que existe un sentimiento amplio de atracción entre seres humanos, que busca acabar con el sentimiento de estar separados que la gente posee. Las personas buscan desde los inicios de su edad una afinidad con otros seres humanos, sin excluir las tendencias sexuales no convencionales.
Oponiéndose a ese planteamiento, existen autores que muestran una posición biológica sobre el tema como base de interacción natural de las especies. Sociológicamente hablando, ese sentimiento llamado "amor", debe cumplir con un conjunto de condiciones sociales que lo hagan posible, partiendo lógicamente de la interacción entre dos personas.
Tratando de establecer los puntos necesarios para que ese sentimiento sea posible, se encuentra la premisa que cada ser humano es una construcción social que adquiere a través de su formación un conjunto de normas, valores y patrones de comportamiento que le permiten interaccionar con otras personas y grupos sociales, algunas veces más o menos homogéneas entre sí.
En ese sentido, el sentimiento de amor sólo es posible cuando existe una homogeneidad reconocida a través de los sentidos, en plena interacción entre los seres humanos; es decir, el amor nace cuando dos personas interactúan y la carga social que poseen es homogénea, de manera casi completa entre ellos, un poco lo que se reconoce como "Almas Gemelas".
Ahora, la crisis del amor se halla, precisamente, en la construcción social de nuestras nuevas generaciones, en especial, en el traslado de valores con la carga de importancia que requiere todo ser humano, siendo reemplazado por elementos materiales de una sociedad cada vez, consumistas y con intereses económicos.
Muchos jóvenes perciben que deben existir condiciones materiales necesarias para que el amor pueda funcionar. Esto es parte de la información que adquieren por los agentes socializadores. Este modelo construido pone por encima lo material a lo sentimental, y a la vez reproduce las grandes decepciones y convierte a las personas en desconfiadas e incrédulas del sentimiento.
Obvio que la construcción del modelo en nuestras nuevas generaciones, donde se reconoce como importante para sostener una relación amorosa lo material, es la causa principal de la crisis de ese sentimiento, llamado AMOR.