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El año del Quijote


Con gran éxito se celebró la Semana del Libro con la presencia de grandes personalidades, este año, con motivo del centenario del Quijote. Es bueno recordar en esta hora cuando se cumplen cuatro siglos de la publicación en la imprenta madrileña de Juan de la Cuesta, de la primera parte de "El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha " de Miguel de Cervantes -que hasta el diccionario ha terminado por admitir que hacer el Quijote viene a ser como luchar por ideales o causas que se tienen por nobles o justas: Quijote es el que antepone sus ideales a su conveniencia y obra desinteresada y comprometidamente en defensa de causas que considera justas, sin conseguirlo.
Bajo pretexto de ridiculizar la costumbre popular de leer libros de caballerías, se colocó en las páginas de su novela, obra maestra de la literatura universal, en una línea moralista de la época. El Quijote, al final, es mucho más que la parodia divertida y provocadora de aquella literatura.
Don Quijote y Sancho Panza son personalidades que han sido elevadas a la categoría universal: dos personalidades, dos pensamientos, dos sueños, dos modos de ver la sociedad española de su tiempo, dos personalidades complementarias.
Don Quijote, personaje creado por la privilegiada mente de Cervantes, es un cristiano audaz, que se comporta de modo implacable con los pecados y los errores, si bien es respetuoso con los hombres pecadores. No fuerza a los demás a la práctica de la virtud, sino que el mismo se esfuerza en ser virtuoso e incita a su escudero Sancho Panza a hacer lo mismo. Tiene clara conciencia de su misión a favor de los oprimidos y azotados por las injusticias. Propone ideales de justicia y equidad. Entiende los valores cristianos como fuente de la que brota una sociedad mejor, de ahí que luche por "la defensa de los reinos, el amparo de las doncellas, el socorro de los huérfanos, el castigo de los soberbios y el premio de los humildes".
El escudero Sancho representa el realismo, el sentido común, la vida práctica, la sensatez. Es un hombre bueno, generoso, honesto, tierno, fiel , esposo y padre querido, y respetado. Simple y rudo en un principio, tiene la capacidad de superación para cambiar, adquirir un cierto refinamiento y llevar a la práctica ideales superiores: va quijotizándose al lado de su señor. De modo que, cuando llega a ser gobernador de la ínsula Barataria, Sancho promete tener respeto a la religión durante el ejercicio de su mandato. Democratizó el poder, suprimió la burocracia, no actuó demagógicamente, y pudo confesar: "Sin blanca entré en este gobierno, y sin ella salgo, bien al revés de cómo suelen salir los gobernadores de otras ínsulas".
Ambos personajes nos resultan cercanos a nosotros, Transmiten una ética, y una estética, y una religiosidad quijotesca, basadas más en sentimientos que en la razón. Por eso nos vemos representados de algún modo en Don Quijote y en Sancho: por lo que somos, por lo que nunca hemos sido o por lo que nos hubiera gustado ser.
La expresión famosa "con la Iglesia hemos topado, Sancho" es incorrectamente citada, ya que ni "toparon" ni fue con "la Iglesia", sino con la "iglesia" del Toboso según el Cap. 9 de la II parte: "Con la Iglesia hemos dado", Sancho. La frase se ha popularizado y ha venido a significar los enojosos roces con la autoridad, en este caso con la Iglesia. Así lo interpretó la crítica en el siglo XIX, dando a entender que Cervantes se mostró irónico en la expresión. Sin embargo, no faltan comentaristas delQuijote que lo presentan como el autorretrato de un seglar cristiano que Sancho saluda emocionado como "el primer santo a la jineta" que han visto sus ojos.

101 años de Panamá América

 
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