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El año escolar 2006


EL PRÓXIMO lunes se iniciarán las clases al nivel primario y secundario a lo largo y ancho del territorio nacional y el pueblo panameño espera que el Ministerio de Educación, haya dado todos los pasos para asegurar que el proceso enseñanza-aprendizaje, responda a las exigencias de un país que está demandando, desde hace mucho tiempo, una educación inspirada en los verdaderos problemas de la patria. Sin embargo, las condiciones materiales de escuelas y colegios en muchos puntos de la nación no son las mejores y ello tendrá que afectar, notoriamente, el trabajo escolar y los resultados que se obtengan en cuanto aprovechamiento de los estudiantes. Escuelas como la República de Venezuela, Pedro J. Sosa en la capital, no reúnen las mejores condiciones y a una semana antes de iniciar las actividades docentes, aparecen trabajadores realizando su acondicionamiento lo que se percibe como una improvisación de un ministerio que debió planificar con tiempo una tarea tan importante para asegurar el éxito de la labor educativa durante el año 2006.
Atendiendo a declaraciones del dirigente magisterial, Luis López, más del 30 por ciento de las escuelas de la república no están en óptimas condiciones para recibir a los estudiantes, pese a que tienen los medios económicos necesarios para su adecuada reparación.
El Ministerio de Educación es una de las instituciones gubernamentales que debe laborar con la mayor eficiencia y responsabilidad, ya que es la encargada de programar todo lo relacionado con el aspecto educativo de la nación y asegurar que el proceso enseñanza-aprendizaje se esté dando dentro de las mejores condiciones en cuanto a aulas de clases, material didáctico, mobiliario, personal docente y planes de estudio que contemplen la realidad nacional. Dolorosamente el inicio del año escolar 2006, no será muy alentador debido a que las condiciones físicas de escuelas y colegios no son las mejores y ello mantiene un estado de preocupación en algunas comunidades que esperan que el Ministerio de Educación, ofrezca soluciones rápidas a este problema que afecta, notablemente, el desarrollo de la labor educativa. Ha habido suficiente tiempo para que el Ministerio de Educación pudiera haber planificado un trabajo de restauración y construcción de nuevas escuelas y colegios, pero ello no ha sido posible. Con la modernización de la educación se ha dedicado un elevado presupuesto al campo educativo, sin embargo, centenares de edificios escolares no reúnen las condiciones pedagógicas para el trabajo escolar y muchas veces los educadores han tenido que recurrir al paro de actividades para hacerse escuchar de quienes tienen la responsabilidad de asegurar para el país la más alta calidad educativa. En los últimos tiempos la enseñanza que se imparte en los niveles primarios y secundarios ha sido cuestionada por no responder a la realidad nacional; el conocimiento que se ofrece no genera los cambios de actitud en los estudiantes y no les permite adaptarse mejor al medio en que viven, ni participar activa y positivamente en el desarrollo de la nación; es una enseñanza desligada de los verdaderos problemas de un país que está necesitando cambios sustanciales. Ya es tiempo para que maestros y profesores hagan una auto evaluación de la labor educativa que imparten; de la eficiencia de los métodos y recursos que utilizan para el desarrollo de la enseñanza, porque la realidad nacional así lo exige. Día a día los fracasos aumentan en el nivel primario y secundario y como consecuencia en la universidad se está señalando una deficiente formación en los alumnos que ingresan a ella. El grado de responsabilidad de los educadores debe ser más eficaz al igual que su capacitación y formación profesional, porque ello determina el mejoramiento de la enseñanza en las escuelas primarias y secundarias de la república.
Es un imperativo del momento que el Señor Ministro de Educación ponga en juego todos los recursos con que cuenta esa institución del Estado y logre que todos los funcionarios bajo su responsabilidad se dediquen al trabajo permanente a fin de ir resolviendo, sobre la marcha del año escolar 2006, los tantos problemas que está confrontando el sector educativo dada su trascendencia en la vida nacional.

101 años de Panamá América

 
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