El ataque a la pobreza como política de Estado
El gobierno de la Sra. Mireya Moscoso ha enarbolado la bandera de ataque a la pobreza como política de Estado. El tema me parece el más importante entre las prioridades nacionales, dado que según un documento impreso por el MIPPE, en 1998, un 37.1% de la población total estaba en estado de pobreza y un 21.6% en extrema pobreza. La misma fuente señala que el 76.0% de los pobres y el 88.0% de los de pobreza extrema están en el área rural. Entonces, si el ataque a la pobreza es un lineamiento político de agenda inmediata es oportuno hacer las siguientes consideraciones para el área rural como contribución a la búsqueda de soluciones en la que, como es evidente, todos debemos tener una participación obligante y solidaria, porque el problema de la pobreza es interinstitucional, multisectorial, multicausual y sensiblemente humano. Veamos:
1.Rescatar la producción tradicional que incluiría el incremento y variación de cultivos y artes manuales, conservación y comercialización de productos. Para efecto de complemento nutricional, fortalecer la producción familiar de hortalizas, frutas, leguminosas e incentivar la cría de gallinas, cerdos y cabras para el consumo y para la venta. Esta es una estrategia importante en el ataque a la pobreza, dado que se trata de gente con costumbre productiva muy difícil de transformar, principalmente en lo que respecta al modo de producción individual, donde la ocupación más importante es la agricultura de subsistencia. Como parte de la estrategia se incluye programas de mejoramiento vial, servicios públicos, vivienda, créditos y asistencia técnica.
2.Desarrollar un proceso de capacitación en la lucha contra la pobreza y el derecho a la vida, que consiste en partir de la experiencia de los moradores hacia la transformación o mejoramiento de sus formas de vida, estado de salud, comportamiento social, bienestar familiar, etc. En la capacitación se incluye producción agrícola, pecuaria y artesanal, administración simple, comercialización, economía y seguridad familiar, autocuidado de la salud, desarrollo comunitario y participación social. La metodología capacitante será educación-acción participativa.
3. A nivel nacional, el Gabinete Social sería el responsable de la operacionalización de los lineamientos estratégicos que incluye la convocatoria de todas las fuerzas productivas del país y la sociedad civil para que junto a los rectores de las políticas sociales establezcan los planes operativos, según los grupos humanos afectados por la pobreza, como los sectores marginales de las ciudades y del campo, incluyendo los indígenas.
Para efecto de la ejecución de los planes, en cada provincia y área con grandes bolsones de pobreza, constituir un equipo intersectorial (incluye las fuerzas productivas) responsable del Plan Estratégico de Ataque a la Pobreza, el que estará integrado por personas de alto grado de solidaridad humana, dispuestos a construir un mundo mejor para los que menos tienen y es menester señalar que lo que se logre debe ser con dignidad y trabajo. Las soluciones populistas y la caridad solo deben ser para casos de contingencia, dado que ello enmascara la pobreza, incentiva el "juega vivo" del panameño y sirve a fines políticos oportunistas.
Es conveniente que el funcionario estatal que integra los equipos de ejecución tenga sensibilidad humana y sea consciente de los pocos recursos presupuestarios. No regatear tiempo, lugar, viáticos y otras condiciones personales de trabajo. El personal que tiene la responsabilidad de asesoría y supervisión que deje a un lado la prepotencia e imposición de criterios partidistas y electoreros, en cambio de ello, utilice la metodología participativa.
1.Rescatar la producción tradicional que incluiría el incremento y variación de cultivos y artes manuales, conservación y comercialización de productos. Para efecto de complemento nutricional, fortalecer la producción familiar de hortalizas, frutas, leguminosas e incentivar la cría de gallinas, cerdos y cabras para el consumo y para la venta. Esta es una estrategia importante en el ataque a la pobreza, dado que se trata de gente con costumbre productiva muy difícil de transformar, principalmente en lo que respecta al modo de producción individual, donde la ocupación más importante es la agricultura de subsistencia. Como parte de la estrategia se incluye programas de mejoramiento vial, servicios públicos, vivienda, créditos y asistencia técnica.
2.Desarrollar un proceso de capacitación en la lucha contra la pobreza y el derecho a la vida, que consiste en partir de la experiencia de los moradores hacia la transformación o mejoramiento de sus formas de vida, estado de salud, comportamiento social, bienestar familiar, etc. En la capacitación se incluye producción agrícola, pecuaria y artesanal, administración simple, comercialización, economía y seguridad familiar, autocuidado de la salud, desarrollo comunitario y participación social. La metodología capacitante será educación-acción participativa.
3. A nivel nacional, el Gabinete Social sería el responsable de la operacionalización de los lineamientos estratégicos que incluye la convocatoria de todas las fuerzas productivas del país y la sociedad civil para que junto a los rectores de las políticas sociales establezcan los planes operativos, según los grupos humanos afectados por la pobreza, como los sectores marginales de las ciudades y del campo, incluyendo los indígenas.
Para efecto de la ejecución de los planes, en cada provincia y área con grandes bolsones de pobreza, constituir un equipo intersectorial (incluye las fuerzas productivas) responsable del Plan Estratégico de Ataque a la Pobreza, el que estará integrado por personas de alto grado de solidaridad humana, dispuestos a construir un mundo mejor para los que menos tienen y es menester señalar que lo que se logre debe ser con dignidad y trabajo. Las soluciones populistas y la caridad solo deben ser para casos de contingencia, dado que ello enmascara la pobreza, incentiva el "juega vivo" del panameño y sirve a fines políticos oportunistas.
Es conveniente que el funcionario estatal que integra los equipos de ejecución tenga sensibilidad humana y sea consciente de los pocos recursos presupuestarios. No regatear tiempo, lugar, viáticos y otras condiciones personales de trabajo. El personal que tiene la responsabilidad de asesoría y supervisión que deje a un lado la prepotencia e imposición de criterios partidistas y electoreros, en cambio de ello, utilice la metodología participativa.