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El banano en la cumbre europea y del Grupo de Río


La Unión Europea (UE) ha perdido el panel del banano en la Organización Mundial de Comercio (OMC), lo ha aceptado públicamente y considera que tiene hasta diciembre de este año para negociar con los interlocutores involucrados en el sector, anunció el vicepresidente de la Comisión Europea, el español Manuel Marín, al concluir en esta capital la VIII reunión de ministros de relaciones exteriores del Grupo de Río y la Unión Europea (UE).
El alto funcionario europeo consideró que se ha fortalecido la OMC, con la aceptación de la UE del panel que condenó el 9 de septiembre de 1997, la política restrictiva y el régimen comunitario que castiga con cuotas y un sistema de licencias arbitrario al banano procedente de Latinoamérica.
En opinión del Secretario Pro Témpore de la Unión de Países Exportadores de Banano (UPEB), el panameño Rodolfo Espino, la UE y el vicepresidente de la Comisión, no han dado respuesta efectiva a las demandas del grupo G6, que rechazó la última "oferta" de la UE, por considerar que viola el artículo XIII del GATT.
Espino, enfatizó que la Unión Europea, "tiene hasta el 31 de diciembre de 1998 plazo para implementar un sistema bananero que sea consistente con las normas de la OMC".
Asimismo, puntualizó el Secretario Pro Témpore, que la UE no está obligada a través del Convenio de Lomé IV, suscrito con los países ACP, a cumplir con el artículo I del GATT, que se refiere al trato de la Nación Más favorecida (NMF), el cual tiene que ver con aranceles. Sin embargo, no está exenta de cumplimiento con el artículo XIII que trata sobre adjudicación de cuotas.
Espino Subrayó "el hecho además que la UE viola los principios comerciales con la nueva propuesta, ya que asignaría cuotas a los ACP superiores al 30 por ciento del máximo exportado históricamente por éstos y restringe a Latinoamérica, al tiempo que aún no ha especificado cómo administraría el sistema de licencias, condenado por los paneles de la OMC".
El tema del banano ha mantenido a Estados Unidos y la Unión Europea en continuas fricciones desde que se estableció el Reglamento 404/93, el 1 de julio de 1993, que puso una camisa de fuerza al banano procedente del área dólar, Latinoamérica, donde las empresas transnacionales mantienen sus operaciones desde el pasado siglo.
En este período, el comercio de la fruta se ha caracterizado por precios altos en el mercado protegido de la UE, inestabilidad y tendencia a la baja en el saturado mercado de Estados Unidos y fuertes pérdidas para los productores nacionales que no cuentan con licencias de importación.
Panamá ha perdido más de 160 millones de dólares desde que se estableció el régimen bananero, cuya cuota de importación fija de 2.2 millones de toneladas métricas, ascendió de acuerdo con la incorporación de otros miembros de la UE a los 2.53 millones.
No obstante, el llamado Acuerdo Marco, que otorga una mayor cuota a Costa Rica y Colombia, sigue aún vigente a pesar de que la OMC lo condenó en el contexto del panel.
Entre tanto, el panorama bananero continúa su curso y de acuerdo con informaciones del Director Nacional del Banano de Panamá, Rodolfo Espino, el comportamiento de los precios en los principales mercados, Estados Unidos y Alemania, es de un crecimiento leve en relación a las últimas semanas, pero inferior al pasado año en igual período.
Las marcas líderes, precisó Espino, han experimentado bajas de hasta dos dólares la caja de 18.14 kilogramos, respecto de enero de 1997.
Los precios de enero en Alemania llegaron a 18.58 dólares la caja, mientras que en la Costa Este y Oeste de Estados Unidos, están en 8.75 y 11 dólares, respectivamente.
De acuerdo con los analistas internacionales, el fenómeno de El Niño sigue siendo una variable y factor a tomar en cuenta en las exportaciones de Ecuador, Colombia, Costa Rica y Panamá, ya que las plantaciones bananeras han experimentado inundaciones y prolongadas sequías en estos países.
Panamá continúa experimentando pérdidas en sus exportaciones procedentes del sector Pacífico, las cuales ascendieron a poco más de 6 millones de cajas el año pasado, disminución que afectó el comercio de la principal comercializadora transnacional, Chiquita Brands.
Con miras a recuperar sus tradicionales exportaciones que superaron los 41 millones de cajas, el gobierno panameño suscribió una nueva relación contractual con la transnacional norteamericana, por 20 años, la cual modifica y prorroga el viejo contrato de arrendamiento, y se suscribieron dos nuevos contratos de operaciones para el Atlántico y el Pacífico.
Entretanto, el Secretario General del Sindicato de la Chiriquí Land Co. División Armuelles, José Morris, anunció que paralizaría labores a partir del 19 de este mes, porque la empresa transnacional violó la Convención Colectiva y no ha dado respuesta a un pliego de 32 peticiones de los obreros bananeros, presentado al ministerio de Trabajo y Bienestar Social.
Espino, al referirse al tema laboral, dijo que la principal causa de este conflicto es la situación del muelle de Puerto Armuelles, que mantiene a 270 trabajadores paralizados hace casi dos meses, debido a que la Chiriquí Land Co. está transportando la fruta por tierra en contenedores desde puerto Armuelles hasta el Puerto de Rambala en Chiriquí Grande en la costa Atlántica, con destino a Europa donde se pagan mejores precios.
Como se sabe, Puerto Armuelles no ofrece las mejores condiciones de mareas para cargar contenedores, precisó Espino, y los barcos debían transitar el Canal de Panamá con el consiguiente recargo por peajes.
La nueva política bananera panameña contempla ahora el uso de la carretera Chiriquí Grande para disminuir costes de transporte y hacer más competitiva la fruta istmeña en los exigentes mercados internacionales, concluyó el Director Nacional del Banano.

101 años de Panamá América

 
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