El banano riega mucho dinero por donde transita
Motivado por mis lecturas noticiosas en la provincia chiricana, de donde es mi madre, descubrí que el banano que se produce en Puerto Armuelles es llevado hasta Rambala, en Bocas del Toro, al muelle propiedad de Petroterminal de donde es exportado hacia los mercados de Norteamérica y Europa.
Cuando escuché en un informe que se perdieron dos millones de cajas de bananos, entre enero a junio - o sea en el primer semestre de este año- mi curiosidad periodística me llevó a algunas investigaciones que quiero relatarles.
Uno, que la falta de aplicación de una almohadilla llamada foam entre las diferentes manos de un racimo de banano era la principal causa de una pérdida de dos millones de cajas. Mi desconocimiento en este campo no me permite profundizar técnicamente en este tema, pero no alcanzo a comprender la reacción negativa frente a los cambios necesarios para hacer frente a los retos de la competitividad.
Sin embargo, la actitud de la directiva del sindicato ocasiona que dos millones de cajas de bananos no lleguen al mercado lo que representa aproximadamente 12 millones de balboas. Esto implica que las empacadoras dejen de percibir 700 mil balboas, y que cada empleado de las empacadoras dejara de recibir en el semestre pasado, 600 balboas, lo que significan 100 balboas mensuales.
La fábrica que construye las cajas en Puerto Armuelles dejó de construir dos millones de cajas, lo que equivale a 80 mil balboas en seis meses. Como consecuencia, 90 trabajadores de la fábrica de cajas no tuvieron ingresos de 900 balboas en 6 meses, lo que indica que cada trabajador dejó de ganar 150 balboas por mes.
Llevar dos millones de cajas a Rambala requiere dos mil viajes de contenedores - cada viaje lleva aproximadamente mil- lo que indica que, los transportistas dejaron de percibir 600 mil balboas y, por consecuencia, en cada mes el transporte de la provincia perdió ingresos por cien mil balboas.
Los efectos multiplicadores afectan a las estaciones de gasolina, llanteros, vendedoras de comidas y a mucha gente en la ruta, sobre todo en la región de Gualaca, Chiriquí.
Pero, también, por falta de estos bananos, Petroterminales (PTP) dejó de regar 450 mil balboas, al no transitar los dos millones de cajas, que a su vez afectaron a las tres cuadrillas de trabajadores que laboran en dicho puerto de embarque.
Y qué decir del gobierno. Estos dos millones de cajas no exportables afectan o disminuyen los ingresos de seguro educativo, seguro social y de la renta.
Nuestra pregunta es: ¿Será el señor José Morris, máximo dirigente sindical de las bananeras de Puerto Armuelles, consciente del daño que está causando al obrero bananero y a todos los sectores que se benefician de esta actividad que riega a la economía local y nacional? ¿Hasta dónde vamos a llegar? ¿Qué hace el Ministerio de Trabajo?
¿El daño que se ha causado no es lo suficientemente grande para que la dirigencia sindical se aproxime a la dirección de la empresa a fin de reorientar y recuperar la operación bananera de Puerto Armuelles?
Después de todo, hay que actuar en forma responsable ante la pérdida de puestos de trabajo.
Cuando escuché en un informe que se perdieron dos millones de cajas de bananos, entre enero a junio - o sea en el primer semestre de este año- mi curiosidad periodística me llevó a algunas investigaciones que quiero relatarles.
Uno, que la falta de aplicación de una almohadilla llamada foam entre las diferentes manos de un racimo de banano era la principal causa de una pérdida de dos millones de cajas. Mi desconocimiento en este campo no me permite profundizar técnicamente en este tema, pero no alcanzo a comprender la reacción negativa frente a los cambios necesarios para hacer frente a los retos de la competitividad.
Sin embargo, la actitud de la directiva del sindicato ocasiona que dos millones de cajas de bananos no lleguen al mercado lo que representa aproximadamente 12 millones de balboas. Esto implica que las empacadoras dejen de percibir 700 mil balboas, y que cada empleado de las empacadoras dejara de recibir en el semestre pasado, 600 balboas, lo que significan 100 balboas mensuales.
La fábrica que construye las cajas en Puerto Armuelles dejó de construir dos millones de cajas, lo que equivale a 80 mil balboas en seis meses. Como consecuencia, 90 trabajadores de la fábrica de cajas no tuvieron ingresos de 900 balboas en 6 meses, lo que indica que cada trabajador dejó de ganar 150 balboas por mes.
Llevar dos millones de cajas a Rambala requiere dos mil viajes de contenedores - cada viaje lleva aproximadamente mil- lo que indica que, los transportistas dejaron de percibir 600 mil balboas y, por consecuencia, en cada mes el transporte de la provincia perdió ingresos por cien mil balboas.
Los efectos multiplicadores afectan a las estaciones de gasolina, llanteros, vendedoras de comidas y a mucha gente en la ruta, sobre todo en la región de Gualaca, Chiriquí.
Pero, también, por falta de estos bananos, Petroterminales (PTP) dejó de regar 450 mil balboas, al no transitar los dos millones de cajas, que a su vez afectaron a las tres cuadrillas de trabajadores que laboran en dicho puerto de embarque.
Y qué decir del gobierno. Estos dos millones de cajas no exportables afectan o disminuyen los ingresos de seguro educativo, seguro social y de la renta.
Nuestra pregunta es: ¿Será el señor José Morris, máximo dirigente sindical de las bananeras de Puerto Armuelles, consciente del daño que está causando al obrero bananero y a todos los sectores que se benefician de esta actividad que riega a la economía local y nacional? ¿Hasta dónde vamos a llegar? ¿Qué hace el Ministerio de Trabajo?
¿El daño que se ha causado no es lo suficientemente grande para que la dirigencia sindical se aproxime a la dirección de la empresa a fin de reorientar y recuperar la operación bananera de Puerto Armuelles?
Después de todo, hay que actuar en forma responsable ante la pérdida de puestos de trabajo.