El camino de Santiago
Las fiestas de fin de año renuevan un mensaje de alegría y esperanza en todo el país que espera mejores día al calor de las reuniones familiares. Mas, ahora que usted repasa estas líneas, la Asamblea Nacional considera construirse un nuevo recinto a un costo millonario mientras miles de panameños enfrentan el cáncer, con verdadero valor, en infraestructuras hospitalarias con severas carencias.
El cáncer en Panamá tiene distintas tasas de incidencia. El tumor testicular generalmente afecta a hombres menores de 30 años; el cérvico uterino y el de pecho acaban con la población femenina de mediana edad; el de la tiroides entre las mujeres jóvenes; el cáncer de próstata que persigue a los hombres de edad madura; la leucemia infantil que se ensaña con nuestros niños y niñas.
Aún hoy la medicina occidental esgrime tres armas básicas para combatir el cáncer: la cirugía, la radiaciones de cobalto y los compuestos citotóxicos que administrados por vía intravenosa componen la terapia química o quimioterapia. La decodificación del genoma humano unido a los avances experimentales en la investigación de células troncales y la correlación entre factores genéticos y determinadas enfermedades apuntan en esa dirección. El conocimiento médico experimentará una revolución en años venideros que también abarcará áreas como la bioética, la filosofía, la física y la teología. ¿Qué produce el crecimiento incontrolado de células nuevas que no desempeñan ninguna función, que se infiltran por los tejidos atenazándolos en forma de patas de cangrejo (cáncer en griego)? La respuesta la buscan facultades médicas de todo el mundo y los departamentos de Investigación y Desarrollo (ID) de corporaciones multinacionales farmaceúticas.
La lucha contra el cáncer en Panamá la da en toda su extensión el Instituto Oncológico Nacional, con un grupo de médicos, enfermeras y técnicos de la salud excelentemente entrenados. Además hay asociaciones filantrópicas como Fundacáncer y la Asociación de Amigos del Niño con Leucemia y Cáncer y personas comprometidas que ayudan de manera anónima al prójimo en el difícil tiempo de necesidad. El costo de la medicina privada en esta área es prohibitivo y sólo puede ser enfrentado por personas con notable solvencia económica o con seguros médicos de elevado costo. Para el ciudadano de a pie la única alternativa es el sistema médico estatal.
Tener cáncer es una mala noticia. Tener que viajar hasta la ciudad de Panamá en busca de ayuda médica es un agravante, ya que más de un tercio de la población panameña está por debajo de la línea de la pobreza y el cáncer no discrimina estado social, edad, profesión ni sexo. Para la mayoría de los panameños con recursos limitados, la capital es un lugar remoto y con un costo de vida elevado. En las cabeceras de provincias los hospitales regionales del Seguro Social luchan contra el cáncer a pesar de la escasez de especialistas y de fármacos y de la agobiante lista de pacientes en espera de tratamientos. La mayoría de los especialistas en cirugía oncológica, hemato-oncología, quimioterapeutas y técnicos físicos prefieren el área citadina para ejercer su práctica profesional privada. El Gobierno puede evaluar la posibilidad de habilitar o construir un hospital especializado en oncología en el interior del país. Santiago de Veraguas, por su posición con respecto al resto de las provincias, drenaría el flujo de pacientes del área occidental (Chiriquí y Bocas del Toro ) al igual que los pacientes de las provincias centrales.
La posibilidad de disponer de un hospital de esta naturaleza es una utopía. El déficit fiscal y el estado de bancarrota inminente del sistema de seguridad social panameño así lo evidencian. Pero las realizaciones trascendentales empiezan con un sueño y con el valor para materializarlo. Décadas atrás el presidente Demóstenes Arosemena construyó la Escuela Normal en Santiago, lo que puso la educación especializada al alcance de miles de panameños que cimentaron la patria a través de la alfabetización. En este sentido, es digno de alabar la visión del Dr.Adán Ríos, oncólogo panameño e investigador de prestigio internacional, quien ha estado empeñado en hacer del Hospital del Seguro Social en Santiago, un centro de investigación médica de primera categoría.
Recientemente se volvió a discutir la posibilidad de asignar $30 millones para la construcción de un nuevo edificio para la Asamblea, el órgano más desprestigiado de los tres que componen el Estado panameño. Esto nos lleva a meditar en las palabras de un hebreo, conocido como Santiago o Jacobo que vivió hace más de dos mil años , quien dijo: "La fe sin obras es muerta". Agregó: " Muéstrame tu fe sin obras y yo te mostraré mi fe a través de mis obras". Esto es lo que los peregrinos en búsqueda de la curación del cáncer requieren: las obras de un hospital especializado.
La prensa chilena dijo que el respaldo de Argentina y Brasil están garantizados para la candidatura.
Según informes de prensa de Santiago, el ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Ignacio Walker, anunció la noche del jueves que el presidente Ricardo Lagos había decidido postular a Insulza, lo que será oficializado hoy, lunes, en Washington.
De acuerdo con estos informes, Lagos tomó la decisión tras encontrarse en Cusco con el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, quien al margen de la Cumbre Sudamericana le indicó que le gustaría ver la candidatura de un chileno.
La estrategia de la administración Lagos es buscar los votos de los 15 países del Caribe, que en la anterior votación apoyaron en bloque al ex presidente costarricense, Miguel Angel Rodríguez, y renunció en medio del escándalo que desencadenaron las denuncias de corrupción en su país.
El cáncer en Panamá tiene distintas tasas de incidencia. El tumor testicular generalmente afecta a hombres menores de 30 años; el cérvico uterino y el de pecho acaban con la población femenina de mediana edad; el de la tiroides entre las mujeres jóvenes; el cáncer de próstata que persigue a los hombres de edad madura; la leucemia infantil que se ensaña con nuestros niños y niñas.
Aún hoy la medicina occidental esgrime tres armas básicas para combatir el cáncer: la cirugía, la radiaciones de cobalto y los compuestos citotóxicos que administrados por vía intravenosa componen la terapia química o quimioterapia. La decodificación del genoma humano unido a los avances experimentales en la investigación de células troncales y la correlación entre factores genéticos y determinadas enfermedades apuntan en esa dirección. El conocimiento médico experimentará una revolución en años venideros que también abarcará áreas como la bioética, la filosofía, la física y la teología. ¿Qué produce el crecimiento incontrolado de células nuevas que no desempeñan ninguna función, que se infiltran por los tejidos atenazándolos en forma de patas de cangrejo (cáncer en griego)? La respuesta la buscan facultades médicas de todo el mundo y los departamentos de Investigación y Desarrollo (ID) de corporaciones multinacionales farmaceúticas.
La lucha contra el cáncer en Panamá la da en toda su extensión el Instituto Oncológico Nacional, con un grupo de médicos, enfermeras y técnicos de la salud excelentemente entrenados. Además hay asociaciones filantrópicas como Fundacáncer y la Asociación de Amigos del Niño con Leucemia y Cáncer y personas comprometidas que ayudan de manera anónima al prójimo en el difícil tiempo de necesidad. El costo de la medicina privada en esta área es prohibitivo y sólo puede ser enfrentado por personas con notable solvencia económica o con seguros médicos de elevado costo. Para el ciudadano de a pie la única alternativa es el sistema médico estatal.
Tener cáncer es una mala noticia. Tener que viajar hasta la ciudad de Panamá en busca de ayuda médica es un agravante, ya que más de un tercio de la población panameña está por debajo de la línea de la pobreza y el cáncer no discrimina estado social, edad, profesión ni sexo. Para la mayoría de los panameños con recursos limitados, la capital es un lugar remoto y con un costo de vida elevado. En las cabeceras de provincias los hospitales regionales del Seguro Social luchan contra el cáncer a pesar de la escasez de especialistas y de fármacos y de la agobiante lista de pacientes en espera de tratamientos. La mayoría de los especialistas en cirugía oncológica, hemato-oncología, quimioterapeutas y técnicos físicos prefieren el área citadina para ejercer su práctica profesional privada. El Gobierno puede evaluar la posibilidad de habilitar o construir un hospital especializado en oncología en el interior del país. Santiago de Veraguas, por su posición con respecto al resto de las provincias, drenaría el flujo de pacientes del área occidental (Chiriquí y Bocas del Toro ) al igual que los pacientes de las provincias centrales.
La posibilidad de disponer de un hospital de esta naturaleza es una utopía. El déficit fiscal y el estado de bancarrota inminente del sistema de seguridad social panameño así lo evidencian. Pero las realizaciones trascendentales empiezan con un sueño y con el valor para materializarlo. Décadas atrás el presidente Demóstenes Arosemena construyó la Escuela Normal en Santiago, lo que puso la educación especializada al alcance de miles de panameños que cimentaron la patria a través de la alfabetización. En este sentido, es digno de alabar la visión del Dr.Adán Ríos, oncólogo panameño e investigador de prestigio internacional, quien ha estado empeñado en hacer del Hospital del Seguro Social en Santiago, un centro de investigación médica de primera categoría.
Recientemente se volvió a discutir la posibilidad de asignar $30 millones para la construcción de un nuevo edificio para la Asamblea, el órgano más desprestigiado de los tres que componen el Estado panameño. Esto nos lleva a meditar en las palabras de un hebreo, conocido como Santiago o Jacobo que vivió hace más de dos mil años , quien dijo: "La fe sin obras es muerta". Agregó: " Muéstrame tu fe sin obras y yo te mostraré mi fe a través de mis obras". Esto es lo que los peregrinos en búsqueda de la curación del cáncer requieren: las obras de un hospital especializado.
La prensa chilena dijo que el respaldo de Argentina y Brasil están garantizados para la candidatura.
Según informes de prensa de Santiago, el ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Ignacio Walker, anunció la noche del jueves que el presidente Ricardo Lagos había decidido postular a Insulza, lo que será oficializado hoy, lunes, en Washington.
De acuerdo con estos informes, Lagos tomó la decisión tras encontrarse en Cusco con el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, quien al margen de la Cumbre Sudamericana le indicó que le gustaría ver la candidatura de un chileno.
La estrategia de la administración Lagos es buscar los votos de los 15 países del Caribe, que en la anterior votación apoyaron en bloque al ex presidente costarricense, Miguel Angel Rodríguez, y renunció en medio del escándalo que desencadenaron las denuncias de corrupción en su país.