El candidato de los pobres
¿Quién es el panameño del siglo? La pregunta puede ser capciosa y difícil de contestar, pero los lectores y amantes de la historia vivimos estas cosas. La pregunta, ¿quién es el panameño del siglo?, es una asignatura por resolver que debe también motivar a la reflexión acerca de la trayectoria de los hombres célebres de nuestro país.
Acto seguido, la reflexión de quien esté dispuesto a detenerse en este juego intelectual es cómo se mide la importancia de tantos formadores de opinión, escritores, empresarios, líderes políticos ... Se cuenta que Voltaire, allá por 1726, durante una de sus instancias en Inglaterra escuchó la discusión de un grupo de ingleses, siempre con el "sorry" por delante, acerca de si fue Alejandro Magno, Julio César o Cromwell el hombre más destacado de todos los tiempos. Y alguien que pasaba por allí, exclamó: Isaac Newton, "porque el más importante -dice Voltaire - es aquel que domina nuestras mentes con la fuerza de la verdad y no aquellos que las esclavizan con el uso de la fuerza".
Totalmente de acuerdo. Algunos, en Panamá, ya quedan descartados. Pero quedan muchos que han trascendido dejando rastros de sus vivencias y vigencia de los tiempos en que actuaron su papel protagónico. La lista inicial puede ser larga. Pero, a medida que se seleccionan los criterios fundamentales de permanencia, saber, cultura, moral, quehacer político-partidista, inteligencia, perseverancia y voluntad, vamos quedando con unos cuantos candidatos.Indudablemente, existieron panameños y panameñas que se destacaron por sus obras y realizaciones y en este orden de ideas, sin duda alguna ocupa un sitial preponderante el Distinguido Hombre, el Viejo, ... el Dr. Harmodio Arias Madrid. Proveniente de un hogar humilde, pero ejemplar, encuentra a temprana edad la oportunidad de estudiar en varias universidades de prestigio en el extranjero, que le permiten adquirir dones de personalidad y acendrar una voluntad inquebrantable. Sus cursos de doctorado terminaron con honores en 1911 y su tesis, "El Canal de Panamá: Estudio sobre la Diplomacia Americana", fue recibida con grandes elogios que motivaron que la misma escuela de economía de la Universidad de Londres comprara los derechos de publicación.
A su regreso a Panamá, se incorporó a la vida nacional contribuyendo con su participación ciudadana. Su primera designación fue la de Subsecretario de Relaciones Exteriores. En 1917 contrae matrimonio con Rosario Guardia, con quien forma un hogar de donde nacen sus cincos hijos. El Dr. Harmodio Arias M. fue un hombre ejemplar; su vida familiar estaba aislada de los quehaceres políticos y profesionales. Fue fundador del bufete Fábrega y Arias, especializado en derecho comercial, corporativo y asuntos civiles. Fue una persona de costumbres sencillas y de actos más sencillos, aunque de mucha importancia. Sus principios se imponían y los imponía.
Fue diputado a la Asamblea Nacional en el período legislativo de 1924 a 1928 y se le conoció como "el vocero solitario" por ser miembro del partido minoritario. Su paso por la Asamblea, no obstante, marcó aspectos importantes en la vida económica del país por los anteproyectos de leyes que propuso y logró. La Ley 8 de 1925 que facilitaba el abanderamiento de naves bajo bandera panameña trajo como consecuencia el crecimiento y la consolidación de la marina mercante mundial. Otro aporte suyo fue la Ley 22 de 1926 que reglamentaba el ejercicio de la abogacía. El Dr. Arias combatió el Tratado Kellog-Alfaro y su participación fue instrumental en la suspensión del mismo.
En 1932 asume la Presidencia de la República, después de haber ganado una de las campañas políticas más honestas, ejemplares y ordenadas de la historia del país. Con el lema "el candidato de los pobres ", el Dr. Arias contribuyó para que por primera vez se llevara a cabo una contienda limpia y profundamente respetuosa de la voluntad popular.
La labor del Dr. Harmodio Arias M. ha sido suficientemente estudiada y analizada. Solamente es necesario enfatizar el hecho de que su gobierno logró sacar al país de la tremenda crisis económica que lo había llevado prácticamente a la quiebra. Su gestión incluye la reorganización de la Contraloría General de la República y del Banco Nacional; la construcción de oficinas públicas, escuelas, alcantarillados, acueductos y alumbrado eléctrico en diversas poblaciones del interior; la fundación de la Caja de Ahorros; la inclusión de la agricultura en la agenda del desarrollo económico; la creación de la cédula de identidad personal; la fundación de la Universidad de Panamá; y la preparación para lograr la firma del tratado Arias-Roosevelt de 1936.
Entre las concesiones logradas con el Tratado de 1936, Panamá dejó de ser una nación "garantizada" por los EEUU y se reconoce la Zona del Canal como "territorio de Panamá bajo la jurisdicción de los EEUU"; se establece que Panamá tiene "derecho a los beneficios de las ventajas comerciales inherentes a su posición geográfica"; y se aumenta la anualidad del Canal a 430,000 balboas. Sin duda alguna, este tratado significó una primera gran conquista para la República.
El Dr. Harmodio Arias M. tuvo una visión de la realidad nacional y siempre comprendió la importancia de estimular las actividades económicas para alcanzar el bienestar público. Con ese propósito dictó el Decreto # 4 del 18 de enero de 1934 sobre los derechos de importación, el que motivó que la Asamblea Nacional expidiera la Ley 69 de 1934 mediante la cual se abandona el sistema de tarifas ad-valorem y se establece en su lugar tarifas específicas, y la Ley 42 de 1934 por la cual se establece que un número considerable de artículos puedan ser importados a la República libre de derechos de introducción. Esta última ley constituye la primera tentativa seria hacia el comercio libre en Panamá, lo que ayudó para que nuestro país se convirtiera en un centro comercial de importancia en las décadas siguientes, por razón de su situación geográfica.Quizá uno de los aspectos más inadvertidos en su acción gubernamental sea el trascendental papel que enmarcó el fortalecimiento de los medios de comunicación. Durante su período se aprobó la Ley 12 de 1934 por la cual se reglamenta la radio y empieza a funcionar la primera emisora panameña, Radio Miramar. De todos es sabido que su vida estuvo inmersa en el periodismo serio e informativo. Sus célebres comentarios editoriales eran verdaderos manantiales de información para la formación de opiniones, contribuyendo al crecimiento de la prensa escrita con la adquisición del diario El Panamá-América.
Hoy más que nunca Panamá necesita echar a andar la visión futurista del Dr. Harmodio Arias M., quien en sus escritos puntualizó que las mejores decisiones se apoyan en la información disponible, y que la información que se inyecta a la ciudadanía debe ser veraz y transparente con el objeto de apoyar y no forzar. En 1962, a raíz de la muerte del Dr. Arias, la Estrella de Panamá, resumió en forma precisa su vigencia y vivencia, cuando editorializó: "... su gestión marcó con trazo indeleble la cancelación definitiva de un período de indiferencias, de debilidades y de claudicaciones para iniciar una nueva etapa en las justas reivindicaciones panameñas, elevando moralmente la nación con supremo patriotismo".
Este distinguido hombre, de verdad que hizo su parte. Ahora nos corresponde a todos los demás hacer lo nuestro. Exhortamos a los ciudadanos del país para que recordemos los pensamientos e ideas del Dr. Harmodio Arias Madrid. Asimismo, los invitamos a participar activamente en este recuento histórico, destacando a los panameños y panameñas más ilustres de este siglo. El nuevo milenio nos presenta esa oportunidad y no debemos desaprovecharla.
Acto seguido, la reflexión de quien esté dispuesto a detenerse en este juego intelectual es cómo se mide la importancia de tantos formadores de opinión, escritores, empresarios, líderes políticos ... Se cuenta que Voltaire, allá por 1726, durante una de sus instancias en Inglaterra escuchó la discusión de un grupo de ingleses, siempre con el "sorry" por delante, acerca de si fue Alejandro Magno, Julio César o Cromwell el hombre más destacado de todos los tiempos. Y alguien que pasaba por allí, exclamó: Isaac Newton, "porque el más importante -dice Voltaire - es aquel que domina nuestras mentes con la fuerza de la verdad y no aquellos que las esclavizan con el uso de la fuerza".
Totalmente de acuerdo. Algunos, en Panamá, ya quedan descartados. Pero quedan muchos que han trascendido dejando rastros de sus vivencias y vigencia de los tiempos en que actuaron su papel protagónico. La lista inicial puede ser larga. Pero, a medida que se seleccionan los criterios fundamentales de permanencia, saber, cultura, moral, quehacer político-partidista, inteligencia, perseverancia y voluntad, vamos quedando con unos cuantos candidatos.Indudablemente, existieron panameños y panameñas que se destacaron por sus obras y realizaciones y en este orden de ideas, sin duda alguna ocupa un sitial preponderante el Distinguido Hombre, el Viejo, ... el Dr. Harmodio Arias Madrid. Proveniente de un hogar humilde, pero ejemplar, encuentra a temprana edad la oportunidad de estudiar en varias universidades de prestigio en el extranjero, que le permiten adquirir dones de personalidad y acendrar una voluntad inquebrantable. Sus cursos de doctorado terminaron con honores en 1911 y su tesis, "El Canal de Panamá: Estudio sobre la Diplomacia Americana", fue recibida con grandes elogios que motivaron que la misma escuela de economía de la Universidad de Londres comprara los derechos de publicación.
A su regreso a Panamá, se incorporó a la vida nacional contribuyendo con su participación ciudadana. Su primera designación fue la de Subsecretario de Relaciones Exteriores. En 1917 contrae matrimonio con Rosario Guardia, con quien forma un hogar de donde nacen sus cincos hijos. El Dr. Harmodio Arias M. fue un hombre ejemplar; su vida familiar estaba aislada de los quehaceres políticos y profesionales. Fue fundador del bufete Fábrega y Arias, especializado en derecho comercial, corporativo y asuntos civiles. Fue una persona de costumbres sencillas y de actos más sencillos, aunque de mucha importancia. Sus principios se imponían y los imponía.
Fue diputado a la Asamblea Nacional en el período legislativo de 1924 a 1928 y se le conoció como "el vocero solitario" por ser miembro del partido minoritario. Su paso por la Asamblea, no obstante, marcó aspectos importantes en la vida económica del país por los anteproyectos de leyes que propuso y logró. La Ley 8 de 1925 que facilitaba el abanderamiento de naves bajo bandera panameña trajo como consecuencia el crecimiento y la consolidación de la marina mercante mundial. Otro aporte suyo fue la Ley 22 de 1926 que reglamentaba el ejercicio de la abogacía. El Dr. Arias combatió el Tratado Kellog-Alfaro y su participación fue instrumental en la suspensión del mismo.
En 1932 asume la Presidencia de la República, después de haber ganado una de las campañas políticas más honestas, ejemplares y ordenadas de la historia del país. Con el lema "el candidato de los pobres ", el Dr. Arias contribuyó para que por primera vez se llevara a cabo una contienda limpia y profundamente respetuosa de la voluntad popular.
La labor del Dr. Harmodio Arias M. ha sido suficientemente estudiada y analizada. Solamente es necesario enfatizar el hecho de que su gobierno logró sacar al país de la tremenda crisis económica que lo había llevado prácticamente a la quiebra. Su gestión incluye la reorganización de la Contraloría General de la República y del Banco Nacional; la construcción de oficinas públicas, escuelas, alcantarillados, acueductos y alumbrado eléctrico en diversas poblaciones del interior; la fundación de la Caja de Ahorros; la inclusión de la agricultura en la agenda del desarrollo económico; la creación de la cédula de identidad personal; la fundación de la Universidad de Panamá; y la preparación para lograr la firma del tratado Arias-Roosevelt de 1936.
Entre las concesiones logradas con el Tratado de 1936, Panamá dejó de ser una nación "garantizada" por los EEUU y se reconoce la Zona del Canal como "territorio de Panamá bajo la jurisdicción de los EEUU"; se establece que Panamá tiene "derecho a los beneficios de las ventajas comerciales inherentes a su posición geográfica"; y se aumenta la anualidad del Canal a 430,000 balboas. Sin duda alguna, este tratado significó una primera gran conquista para la República.
El Dr. Harmodio Arias M. tuvo una visión de la realidad nacional y siempre comprendió la importancia de estimular las actividades económicas para alcanzar el bienestar público. Con ese propósito dictó el Decreto # 4 del 18 de enero de 1934 sobre los derechos de importación, el que motivó que la Asamblea Nacional expidiera la Ley 69 de 1934 mediante la cual se abandona el sistema de tarifas ad-valorem y se establece en su lugar tarifas específicas, y la Ley 42 de 1934 por la cual se establece que un número considerable de artículos puedan ser importados a la República libre de derechos de introducción. Esta última ley constituye la primera tentativa seria hacia el comercio libre en Panamá, lo que ayudó para que nuestro país se convirtiera en un centro comercial de importancia en las décadas siguientes, por razón de su situación geográfica.Quizá uno de los aspectos más inadvertidos en su acción gubernamental sea el trascendental papel que enmarcó el fortalecimiento de los medios de comunicación. Durante su período se aprobó la Ley 12 de 1934 por la cual se reglamenta la radio y empieza a funcionar la primera emisora panameña, Radio Miramar. De todos es sabido que su vida estuvo inmersa en el periodismo serio e informativo. Sus célebres comentarios editoriales eran verdaderos manantiales de información para la formación de opiniones, contribuyendo al crecimiento de la prensa escrita con la adquisición del diario El Panamá-América.
Hoy más que nunca Panamá necesita echar a andar la visión futurista del Dr. Harmodio Arias M., quien en sus escritos puntualizó que las mejores decisiones se apoyan en la información disponible, y que la información que se inyecta a la ciudadanía debe ser veraz y transparente con el objeto de apoyar y no forzar. En 1962, a raíz de la muerte del Dr. Arias, la Estrella de Panamá, resumió en forma precisa su vigencia y vivencia, cuando editorializó: "... su gestión marcó con trazo indeleble la cancelación definitiva de un período de indiferencias, de debilidades y de claudicaciones para iniciar una nueva etapa en las justas reivindicaciones panameñas, elevando moralmente la nación con supremo patriotismo".
Este distinguido hombre, de verdad que hizo su parte. Ahora nos corresponde a todos los demás hacer lo nuestro. Exhortamos a los ciudadanos del país para que recordemos los pensamientos e ideas del Dr. Harmodio Arias Madrid. Asimismo, los invitamos a participar activamente en este recuento histórico, destacando a los panameños y panameñas más ilustres de este siglo. El nuevo milenio nos presenta esa oportunidad y no debemos desaprovecharla.