El carnaval
Llegó la fiesta más alegre del año, el carnaval. Sus orígenes son borrosos. Algunos historiadores lo pautan en el antiguo Egipto, donde en el verano había una fiesta de máscaras como símbolo de la inexistencia de clases sociales, entonces y ahora más un anhelo que un hecho histórico. Lo mismo ocurrió en Grecia y Roma, sociedades con tantas diferencias sociales, pero donde las fiestas suplían la necesidad de libertad, pues ricos y pobres se mezclaban durante el carnaval sin reconocerse.
En Panamá esta ocasión tiene raíces profundas. Como antaño, acá también se funden las clases y las culturas, inclusive. Se esperan buenos saldos, lejos de la sangre y el luto. El nuestro es un país de risa y fiesta, donde todo el año resuena la campana y la murga. Por lo tanto, no debemos excedernos ahora como si esta fuera la última, y única, oportunidad para gozar.