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El carnaval de los ombligos


"Los ombligos son a las mujeres lo que el Ecuador a la Tierra". Las televisoras, que han idiotizado los carnavales agrupando a un dócil público frente a las respectivas tarimas, el cual sólo da señales de vida cuando el repetitivo sonsonete del "cantante" de la "música por excelencia, el reggae", les indica que muevan las manos; sin embargo, van a tener fuerte competencia visual: los ombligos.
En este momento es necesario aclarar que, aunque así parezca, no todos los ombligos son iguales. Una revista norteamericana, especializada en ombligos y temas conexos y aledaños, publicó una secuencia de más de un centenar de fotos de ombligos de diferentes colores, tamaños, formas y sabores, ya que aprovecharon para anunciar cremas comestibles para cubrir el ombligo, las cuales el interesado, en cada caso, se encargará de develar, utilizando a estos fines el único órgano que nos sirve para degustar y simultáneamente expresar nuestra aprobación a las cosas gratas de la vida. También anunciaba la mencionada revista unos aretes o algo parecido para engancharse en el ombligo, los cuales en la práctica, lucen realmente espeluznantes.
De la forma que sea, una observación detallada del órgano que no tuvieron ni Adán ni Eva, nos lleva a concluir que, dentro de las diversas categorías, existen ombligos insinuantes, discretos, descarados, golosos, a punto de explotar, etc. Sin embargo, no tenemos porqué desvalorizar nuestra soberanía, ni mucho menos nuestras materias primas utilizando ombligos foráneos para llegar a las conclusiones científicas que los yankees, siempre se adelantan a anunciar, y que los rusos, en la época de la guerra fría, se apresuraban a refutar; aunque siempre tardíamente, ya que según ellos no importa de qué se tratara, eso ya lo había inventado o descubierto Popov (inventor ruso tan genial como misterioso, pues nadie nunca lo vio), con mucha anterioridad, pero como todo en la tierra de los zares, era un "secreto de estado".
No tenemos porqué acomplejarnos por los ombligos ni soviéticos ni de USA. Es más, estoy seguro que en un estudio comparativo y serio, resultaría que, proporcionalmente a nivel mundial, por kilómetro cuadrado tenemos mayor variedad de ombligos, tal como acontece con la diversidad de aves que las revistas de ecoturismo anuncian, cada una favoreciendo la proporción de aves del país en el cual se editó...
Nuestro filósofo por excelencia, el Sabio de la Montaña, luego de meditaciones profundas y de algunas observaciones visuales y por ende, más didácticas, llegó a la conclusión de que lo que define los tamaños y formas geométricas de los ombligos, es el tipo de instrumento que, para al momento del nacimiento de la criatura se utilice para cortar el mismo.
A eso se debe que algunos ombligos luzcan de tal manera que es fácil deducir que fueron cortados con finos bisturí de clínicas privadas, otros con instrumentos quirúrgicos de segunda (hospitales estatales); otros con vulgares tijeras de coser; no faltan los que dan la impresión que fueron cortados a machete limpio y en algunos otros contados casos, pareciera que se siguió la tradición tan autóctona "a puro mordiscos". Adicional a todo esto, me he enterado de que se está trabajando en la creación de la organización de los observadores de ombligo...

101 años de Panamá América

 
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