El chantaje de Castro a El Salvador
El año pasado, la República Checa, por expresa decisión de su presidente Vaclav Havel, junto a Polonia, plantearon la necesidad de que un relator de ese organismo fuera a Cuba a comprobar in situ las múltiples denuncias que constantemente salen de la Isla. El gobierno de Fidel Castro trató enérgicamente de hacer fracasar esa gestión, pero finalmente, el gobierno checo, por un voto, logró que esa justa causa fuera aprobada. En esa oportunidad varios países latinoamericanos votaron a favor de la propuesta checa, que era tanto como votar por la verdad y la dignidad de los cubanos. Entre los que apoyaron a los demócratas cubanos perseguidos por Castro estuvieron: Argentina, Uruguay, Ecuador, Chile, Nicaragua y Costa Rica. Entre los que se abstuvieron estaban; Guatemala, El Salvador, Perú, Colombia, Honduras y Brasil. Entre los que apoyaron a la dictadura pudo verse a México y la Venezuela de Hugo Chávez.
¿Por qué se abstienen ciertas democracias centroamericanas? Es interesante de estudiar la Guatemala del ex-presidente Alvaro Arzú, pese a que el país luchaba por mantener credibilidad en este terreno, la extraña amistad de Arzú con Castro pudo más que el compromiso con la verdad y con los propios intereses de su pueblo. El caso de El Salvador es más dramático: Castro le ha hecho saber al gobierno salvadoreño que si apoya a los checos ejecutará a los dos salvadoreños acusados en La Habana de cometer actos de terrorismo. Es un vil chantaje, pero así funciona Castro, quien manda en Cuba desde hace 41 años. Si no ha fusilado todavía a estos dos centroamericanos es para utilizarlos como un elemento de presión, algo que merecería una respuesta conjunta en toda la regla del Parlamento Centroamericano.
Centroamérica entera ha sufrido por décadas la agresión de Castro, la cual ha causado muerte y miseria. Es importante que los Gobiernos Centroamericanos comprendan la importancia de exponer ante los ojos del mundo entero, la falta de justicia que existe en Cuba, así como la constante violación de los derechos humanos que Castro comete a diario contra su pueblo.
También, es importante reconocer, así como denunciar las amenazas que ha hecho Castro al Gobierno de El Salvador - de ajusticiar a dos salvadoreños - si este país se une a la propuesta Checa. A pesar que la Cancillería Salvadoreña ha minimizado la amenaza Castrista, esta información es ampliamente conocida en los círculos diplomáticos, y muy especialmente en Washington. Queda por verse como reaccionará el nuevo gobierno guatemalteco del Presidente Alfonso Portillo, quien ha hecho público sus diferencias en temas de política exterior con las del ex-mandatario Arzú.
Es muy importante para toda la comunidad latinoamericana, que otra vez se consiga pasar la resolución de los checos, y para eso es vital que los países integrados en esa Comisión se den cuenta del desprestigio en el que caen ante los ojos de las grandes democracias -toda Europa, Estados Unidos, Canadá- que votan junto a los checos para proteger a un pueblo latinoamericano de los atropellos de su gobierno, pero ven con estupor que algunos miran para otro sitio cuando suceden estas cosas, o en el caso del Salvador influenciados por un vil chantaje
Roberto J. Arguello fue Miembro de la Comisión Hispana Republicana del Senado de EEUU 1988-1996.
¿Por qué se abstienen ciertas democracias centroamericanas? Es interesante de estudiar la Guatemala del ex-presidente Alvaro Arzú, pese a que el país luchaba por mantener credibilidad en este terreno, la extraña amistad de Arzú con Castro pudo más que el compromiso con la verdad y con los propios intereses de su pueblo. El caso de El Salvador es más dramático: Castro le ha hecho saber al gobierno salvadoreño que si apoya a los checos ejecutará a los dos salvadoreños acusados en La Habana de cometer actos de terrorismo. Es un vil chantaje, pero así funciona Castro, quien manda en Cuba desde hace 41 años. Si no ha fusilado todavía a estos dos centroamericanos es para utilizarlos como un elemento de presión, algo que merecería una respuesta conjunta en toda la regla del Parlamento Centroamericano.
Centroamérica entera ha sufrido por décadas la agresión de Castro, la cual ha causado muerte y miseria. Es importante que los Gobiernos Centroamericanos comprendan la importancia de exponer ante los ojos del mundo entero, la falta de justicia que existe en Cuba, así como la constante violación de los derechos humanos que Castro comete a diario contra su pueblo.
También, es importante reconocer, así como denunciar las amenazas que ha hecho Castro al Gobierno de El Salvador - de ajusticiar a dos salvadoreños - si este país se une a la propuesta Checa. A pesar que la Cancillería Salvadoreña ha minimizado la amenaza Castrista, esta información es ampliamente conocida en los círculos diplomáticos, y muy especialmente en Washington. Queda por verse como reaccionará el nuevo gobierno guatemalteco del Presidente Alfonso Portillo, quien ha hecho público sus diferencias en temas de política exterior con las del ex-mandatario Arzú.
Es muy importante para toda la comunidad latinoamericana, que otra vez se consiga pasar la resolución de los checos, y para eso es vital que los países integrados en esa Comisión se den cuenta del desprestigio en el que caen ante los ojos de las grandes democracias -toda Europa, Estados Unidos, Canadá- que votan junto a los checos para proteger a un pueblo latinoamericano de los atropellos de su gobierno, pero ven con estupor que algunos miran para otro sitio cuando suceden estas cosas, o en el caso del Salvador influenciados por un vil chantaje
Roberto J. Arguello fue Miembro de la Comisión Hispana Republicana del Senado de EEUU 1988-1996.