El clima del planeta sin tregua
La ola de calor que está afectando gran parte de Europa, la histórica crecida del río Támesis que amenaza, incluso, la ciudad de Windsor y obligó a que las autoridades británicas evacuaran a cientos de personas en la ciudad de Oxford, sede de la reconocida universidad del mismo nombre, además de los incendios en el centro y sur de Italia que han causado varios muertos en estos últimos días, son algunas señales de un clima que no da tregua a los habitantes de la Tierra.
La humanidad se siente amenazada por la furia de la naturaleza y cada vez son más las personas que se preguntan qué podemos hacer para mitigar la situación. Hoy nadie se encuentra seguro con el cambio climático que está dando señales de agotamiento para que los gobiernos y todas las personas tomen medidas políticamente correctas para armonizar las necesidades materiales del hombre con su entorno natural.
En Panamá no hemos estado exentos de esos problemas; tan sólo en los últimos años hemos presenciado cómo las construcciones humanas no controladas a las orillas de ríos, los incendios y la deforestación han creado caos y desconcierto en las autoridades que no pudieron advertir a tiempo las consecuencias para las que no estaban preparadas. El Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) ha estado indicando estos desaciertos, pero en general los funcionarios sólo se ocupan de éstos cuando la catástrofe es ya noticia.
Nos enfrentamos en todas las naciones a la inseguridad que nos depara la fuerza de la naturaleza debido, en buena parte, a la sobre población y a que la civilización ha emprendido una carrera desesperada para lograr un desarrollo económico y material en abierta contradicción con las tradicionales formas que conocíamos en el planeta.
Tenemos que aprender a vivir en armonía con el espacio natural que nos acoge, pues no hay otra forma de salir adelante.