El comportamiento de nuestra juventud
El comportamiento social de los jóvenes en la actualidad no es más que un efecto de los cambios sociales que se iniciaron en los 60, pero cuyos resultados no se empezaron a sentir en Panamá sino hasta mediados o fines de los 70.
Además, el mismo se acrecentó como resultado de: a) Una dictadura corrupta en los 80, y b) Gobiernos que no han ejecutado programas destinados a mejorar el comportamiento de la juventud en los 90. Por otra parte, destacamos el hecho de que las televisoras presentan programas (La Cáscara, Calle 13) cuyo principal objetivo es fomentar el desorden y el relajo, de forma tal que decir una atorrancia es más importante que aprender algo que eleve la cultura. No obstante, los citados programas seguirán teniendo una elevada audiencia debido a que brindan una forma original de entretenimiento y diversión, lo cual es un aspecto fundamental en la vida de todo joven.
Seguidamente haremos una comparación con respecto al ambiente social que vivimos durante nuestra adolescencia (digamos que principios y mediados de los 80, pues tengo 32 años) y la situación actual, de forma tal que presentaremos una lista donde se destacarán un conjunto de situaciones relacionadas al citado período de tiempo:
1. Casi no existen asociaciones o clubes (INTERAC y las ligas de bolos son de las pocas) en los cuales los jóvenes puedan intercambiar información de una manera sana con el fin de que se pueda elevar su cultura, modos de comportamiento y aptitudes (IGUAL). Lo cierto es que Extreme Planet, La Cantina, Rock Cafe, Patatús, Café Dalí, etc. han reemplazado al "Coastway", Magic y los centros de video juegos como lugares de "contacto" entre jóvenes. Además, podríamos decir que tantos pasatiempos seguros (aeróbicos, ciclismo recreativo, golf, etc.) como algo peligroso (los famosos juegos extremos y giras ecológicas) han proliferado.
2. Las actividades que promueven las facultades atléticas de los jóvenes siguen prevaleciendo sobre aquellas que pudiesen fomentar sus habilidades mentales y/o culturales (IGUAL). Por lo tanto, el joven que es un buen deportista (o la niña con mejor físico) seguirá siendo más popular y admirado que aquel que no lo es de forma tal que esto puede frustrar la motivación de un joven por ser más culto y educado, e inspirarlo a cometer atorrancias y barbaridades; principalmente si no es un buen atleta (o bonita); debido a que esta actitud le puede proporcionar más aceptación y respeto.
3. La actitud de los jóvenes con respecto a las autoridades competentes, a pesar de que ahora vivimos en democracia, es de irrespeto y burla. Si en los 80 el comportamiento de los gobernantes nos producía asco, ahora nos provoca risa como resultado de: a) El comportamiento "infantil" de un expresidente y b) Los mencionados programas de televisión, los cuales parecieran tener como principal objetivo la promoción del total desprestigio de la clase política y la autoridad.
4. La actitud "consumista", por parte de los jóvenes, en la cual el lucir la mejor marca (Calvin Klein, BMW, Rolex, etc.) es sinónimo de superioridad social (IGUAL). Lamentablemente, el deterioro social ha ocasionado que los valores culturales no sean tomados en serio y el joven recurra al poder del "dinero" para satisfacer sus necesidades de aceptación y autoestima.
5. La percepción, por parte de los jóvenes, de que lo más importante en la vida es poder realizar una versión local del "American Dream" (IGUAL).
Puede decirse que esta situación no es más que una consecuencia lógica de la anterior, debido a que si los padres no tuvieron el suficiente dinero para satisfacer las necesidades "consumistas" de un joven; éste, al convertirse en adulto y cuanto más ambicioso sea, luchará por obtener los medios que le permitan conseguir el "status" social anhelado durante su juventud.
6. Las nuevas escuelas (Internacional, Brader, Interamericana, SEK, etc.) están reemplazando, de una manera progresiva, a los Colegios tradicionales (Javier, Las Esclavas, La Salle, María Inmaculada, etc.) debido a que las mismas ofrecen una educación bilingüe y moderna; y los salones cuentan con la mitad de los alumnos de los de las escuelas tradicionales (DIFERENTE).
7. La música de los 80, la cual le podía parecer estruendosa a personas mucho mayores que yo, era (hasta cierto punto) ordenada de forma tal que tanto su lírica como mensaje podía entenderse al escuchar la melodía (DIFERENTE). Lamentablemente, la música ("reggae" y "rap") de ahora es insoportable y, en nuestra opinión, es otra consecuencia de la degeneración social. Quizás si tuviésemos una juventud más culta, ésta, por la regla de "omisión", hubiese rechazado este tipo de música.
8. La juventud contemporánea quiere probar todas las experiencias que el ambiente le pueda brindar (IGUAL). A medida que la sociedad se torna más compleja, mayor será el número de necesidades que los jóvenes querrán satisfacer. Lo importante, en nuestra opinión, es que el joven encuentre, al satisfacer una de estas necesidades "sociales", un pasatiempo o actividad sana en la cual se destaque y pueda intercambiar sus ideas y opiniones con otros jóvenes. Lamentablemente, los jóvenes que llegan a "autoencontrarse", son la minoría y muchos llegan a descarriarse como resultado de querer experimentar las innumerables opciones que ofrece el ambiente.
Resumiendo, el comportamiento social de la juventud, puede ser mejorado si creamos clubes o centros que fomenten tanto actividades como pasatiempos amenos, donde los jóvenes se vean motivados a desarrollar, de una forma paralela, tanto sus facultades físicas como sus habilidades mentales y culturales.
Además, el mismo se acrecentó como resultado de: a) Una dictadura corrupta en los 80, y b) Gobiernos que no han ejecutado programas destinados a mejorar el comportamiento de la juventud en los 90. Por otra parte, destacamos el hecho de que las televisoras presentan programas (La Cáscara, Calle 13) cuyo principal objetivo es fomentar el desorden y el relajo, de forma tal que decir una atorrancia es más importante que aprender algo que eleve la cultura. No obstante, los citados programas seguirán teniendo una elevada audiencia debido a que brindan una forma original de entretenimiento y diversión, lo cual es un aspecto fundamental en la vida de todo joven.
Seguidamente haremos una comparación con respecto al ambiente social que vivimos durante nuestra adolescencia (digamos que principios y mediados de los 80, pues tengo 32 años) y la situación actual, de forma tal que presentaremos una lista donde se destacarán un conjunto de situaciones relacionadas al citado período de tiempo:
1. Casi no existen asociaciones o clubes (INTERAC y las ligas de bolos son de las pocas) en los cuales los jóvenes puedan intercambiar información de una manera sana con el fin de que se pueda elevar su cultura, modos de comportamiento y aptitudes (IGUAL). Lo cierto es que Extreme Planet, La Cantina, Rock Cafe, Patatús, Café Dalí, etc. han reemplazado al "Coastway", Magic y los centros de video juegos como lugares de "contacto" entre jóvenes. Además, podríamos decir que tantos pasatiempos seguros (aeróbicos, ciclismo recreativo, golf, etc.) como algo peligroso (los famosos juegos extremos y giras ecológicas) han proliferado.
2. Las actividades que promueven las facultades atléticas de los jóvenes siguen prevaleciendo sobre aquellas que pudiesen fomentar sus habilidades mentales y/o culturales (IGUAL). Por lo tanto, el joven que es un buen deportista (o la niña con mejor físico) seguirá siendo más popular y admirado que aquel que no lo es de forma tal que esto puede frustrar la motivación de un joven por ser más culto y educado, e inspirarlo a cometer atorrancias y barbaridades; principalmente si no es un buen atleta (o bonita); debido a que esta actitud le puede proporcionar más aceptación y respeto.
3. La actitud de los jóvenes con respecto a las autoridades competentes, a pesar de que ahora vivimos en democracia, es de irrespeto y burla. Si en los 80 el comportamiento de los gobernantes nos producía asco, ahora nos provoca risa como resultado de: a) El comportamiento "infantil" de un expresidente y b) Los mencionados programas de televisión, los cuales parecieran tener como principal objetivo la promoción del total desprestigio de la clase política y la autoridad.
4. La actitud "consumista", por parte de los jóvenes, en la cual el lucir la mejor marca (Calvin Klein, BMW, Rolex, etc.) es sinónimo de superioridad social (IGUAL). Lamentablemente, el deterioro social ha ocasionado que los valores culturales no sean tomados en serio y el joven recurra al poder del "dinero" para satisfacer sus necesidades de aceptación y autoestima.
5. La percepción, por parte de los jóvenes, de que lo más importante en la vida es poder realizar una versión local del "American Dream" (IGUAL).
Puede decirse que esta situación no es más que una consecuencia lógica de la anterior, debido a que si los padres no tuvieron el suficiente dinero para satisfacer las necesidades "consumistas" de un joven; éste, al convertirse en adulto y cuanto más ambicioso sea, luchará por obtener los medios que le permitan conseguir el "status" social anhelado durante su juventud.
6. Las nuevas escuelas (Internacional, Brader, Interamericana, SEK, etc.) están reemplazando, de una manera progresiva, a los Colegios tradicionales (Javier, Las Esclavas, La Salle, María Inmaculada, etc.) debido a que las mismas ofrecen una educación bilingüe y moderna; y los salones cuentan con la mitad de los alumnos de los de las escuelas tradicionales (DIFERENTE).
7. La música de los 80, la cual le podía parecer estruendosa a personas mucho mayores que yo, era (hasta cierto punto) ordenada de forma tal que tanto su lírica como mensaje podía entenderse al escuchar la melodía (DIFERENTE). Lamentablemente, la música ("reggae" y "rap") de ahora es insoportable y, en nuestra opinión, es otra consecuencia de la degeneración social. Quizás si tuviésemos una juventud más culta, ésta, por la regla de "omisión", hubiese rechazado este tipo de música.
8. La juventud contemporánea quiere probar todas las experiencias que el ambiente le pueda brindar (IGUAL). A medida que la sociedad se torna más compleja, mayor será el número de necesidades que los jóvenes querrán satisfacer. Lo importante, en nuestra opinión, es que el joven encuentre, al satisfacer una de estas necesidades "sociales", un pasatiempo o actividad sana en la cual se destaque y pueda intercambiar sus ideas y opiniones con otros jóvenes. Lamentablemente, los jóvenes que llegan a "autoencontrarse", son la minoría y muchos llegan a descarriarse como resultado de querer experimentar las innumerables opciones que ofrece el ambiente.
Resumiendo, el comportamiento social de la juventud, puede ser mejorado si creamos clubes o centros que fomenten tanto actividades como pasatiempos amenos, donde los jóvenes se vean motivados a desarrollar, de una forma paralela, tanto sus facultades físicas como sus habilidades mentales y culturales.