El convenio moral
Para ser un país desarrollado se requiere un crecimiento con equidad y para ello, estabilidad. Pero es la estabilidad dinámica de la democracia liberal y el crecimiento sostenido de la Economía de Mercado lo que mejor resultado ha dado en esa búsqueda de un buen futuro. El error del neoliberalismo ha sido pretender que se puede construir un asiento con dos soportes. Para construir un modelo social de bienestar sostenido y sostenible se necesita un tercer soporte.
Montesquieu habló de un "Contrato Social" para englobar en un concepto integral los elementos del sistema ideal. Sin embargo, la palabra "Contrato" implica un toma y daca recíproco, en donde la relación es bilateral o multilateral entre las partes activas en el contrato. Lo que requerimos es algo más integral y penetrante. Necesitamos el tercer pilar en la forma de un "Convenio Moral", en donde los valores morales impregnen tanto la Democracia Liberal como la Economía de Mercado. Sólo donde hay valores morales la Democracia y el Mercado realmente funcionan.
Eso es así porque en los regímenes de libertad las restricciones más efectivas son las que se impone uno mismo. "Eso no se hace", es un imperativo indispensable para que no se transgredan los límites de la Libertad de uno en perjuicio de otros; es un mandato moral para que sea posible la convivencia pacífica y la sostenibilidad en el largo plazo. Hemos avanzado mucho en nuestro proceso democrático y la economía, pero las tentaciones de concentrar el poder político o económico y de usufructuar los recursos aquí y ahora pueden descarrilar el tren del desarrollo. Panamá necesita un Convenio Moral para consolidar su democracia y hacer más justa su economía.