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El cuadragésimo primer aniversario del 9 de Enero


EL 9 DE enero de 1964 los adolescentes del Instituto Nacional avanzaron quitando las estacas colonialistas de las cercas de la que fuera Zona del Canal de Panamá, no tanto con paso de reivindicadores del honor nacional sino como héroes y próceres de una nueva República. Fueron bañados en sangre y se cubrieron de gloria con el lienzo de nuestra bandera. Los panameños hemos mostrado históricamente que en defensa de la soberanía nacional no tenemos catadura ni de víctimas ni de verdugos. En nuestra marcha colectiva como nación hemos ido acumulando razones de buena conciencia que son las que exhibimos en la escena internacional cada vez que actuamos por la paz, la justicia, la cooperación y la amistad entre los pueblos.
En los 41 años transcurridos se ha reiterado que los actos heroicos del 9 de Enero de 1964 fueron protagonizados por panameños y panameñas que se sentían libres para hacer ondear nuestra bandera, libres para hacer cumplir el acuerdo firmado sobre la enseña patria por el Presidente Roberto F. Chiari y el Presidente John F. Kennedy, al cual se oponían violentamente zoneítas condicionados, atados, por una mentalidad colonialista.
En los 41 años transcurridos han tenido lugar acontecimientos transcendentales en la vida panameña. La constatación de nuestra aspiración de ser plenamente soberanos e independientes fue hecha por el mundo entero, que nos ayudó a realizar nuestro mayor logro del siglo XX: la recuperación de nuestra plena soberanía en el Canal y en su zona aledaña y en las áreas reivindicadas en toda la extensión del país.
Para ser consecuentes con esos acontecimientos y realizaciones, es preciso no descansar inactivos sobre la gloria de nuestros héroes del 9 de Enero. Tenemos que honrar su memoria con el mejor y tal vez único gesto esencial que su sacrificio exige: preservar nuestra independencia, ser ejemplos de dignidad y de libertad soberanas.
La memoria de la patria me ha movido a sostener con toda firmeza que en la historia del pueblo panameño, singularmente en la lucha por la afirmación de nuestra identidad nacional, el 9 de Enero tiene un altísimo significado. Por las vidas que se ofrecieron en el altar de nuestra causa, tiene un valor propiciatorio que debería facilitar que las interpretaciones de los hechos acontecidos en esa fecha estelar sean coincidentes, que confluyan en una corriente enriquecedora de los sentimientos compartidos que, en esencia, son los cimientos firmes, vivos y dinámicos de nuestra nacionalidad.
Creo haber interpretado los mejores sentimientos de la nación al decir que hombro con hombro institutores e institutoras fueron intérpretes del sentimiento colectivo. Protagonizaron la culminación de un dilatado proceso de luchas generacionales. En una palabra, los estudiantes del Instituto arrancaron de los brazos cruzados de los partidos políticos la bandera de las reivindicaciones nacionales. Se empinaron para dar su sangre y sus vidas a fin de cumplir los deseos de todo un pueblo por rescatar del dominio extranjero el patrimonio de la Zona del Canal y de la vía interoceánica. (El Panamá América, lunes 13 de enero del 2003).
Estas fueron las razones que me guiaron para dejar constancia ante el Pleno de la Asamblea General de las Naciones Unidas, a raíz de la firma de los Tratados Torrijos - Carter el 7 de septiembre de 1977 que paralelamente a los movimientos latinoamericanos que nacen en las universidades y en las grandes revoluciones latinoamericanas, nuevas generaciones de panameños, herederos de los ideales de quienes en la Batalla de Ayacucho plantaron victoriosos el pendón libertador en la cima del Condorcunca, han seguido sin pausa y sin tregua el largo y duro camino de la lucha por las reivindicaciones nacionales y por la redención de la hipoteca histórica consignada en el Tratado de 1903. Entre ellos y en primera línea se cuentan los heroicos adolescentes, "los aguiluchos" del Instituto Nacional que en 1964 sembraron un racimo de banderas panameñas en la zona irredenta del Canal de Panamá, fecundándolas con su sangre; y, junto a ellos, los estudiantes, los maestros, los profesores, los intelectuales, los artistas, los trabajadores de las ciudades y los campos, hombres y mujeres de todas las edades que siempre han respondido al llamamiento de la causa nacional.
Desde esa perspectiva es que como simple ciudadano me siento en desacuerdo con ciertos actos de gobierno que llevaron en años recientes al Ejecutivo a firmar acuerdos que no han sido sometidos al trámite constitucional de la aprobación legislativa, pero que pueden llegar a utilizarse para convertirse en limitaciones, en condicionamientos, en pe rjuicios incluso, de nuestra soberanía y nuestra independencia. Desde esa perspectiva es que la ciudadanía se inquieta de ver que hay un discurso que tienen ciertos personeros gubernamentales que suena como canto de sirena a veces y como canto de cisne otras. Un discurso que suena, en otras palabras a debilidad frente a las presiones foráneas o a capitulación frente a las exigencias ajenas.
Es desde esa perspectiva que los simples ciudadanos están perplejos frente a una tendencia a mantener desinformada a la opinión pública, a dejar al común del pueblo, al margen de las grandes, de las trascendentes decisiones. Es desde esa perspectiva que resulta inadmisible que se reprima o se trate indiferentemente al pueblo cuando manifiesta sus demandas o cuando expresa sus disconformidades o sus desacuerdos.
Seguir fortaleciendo la soberanía y la independencia de un país en proceso de desarrollo y democracia, supone el compromiso ineludible de estar dispuestos a poner en juego todas nuestras capacidades, tanto materiales como espirituales, para seguir adelante con fórmulas que incluyan a todos, que no excluyan a nadie y que sean de provecho general.
El año que acaba de iniciarse será un año en que habrá que definir muchos proyectos esenciales para la vida nacional. Siempre nos ha parecido saludable que el 9 de Enero sea la fecha que nos ayude a empezar cada año inspirados en las mejores intenciones y propósitos.

101 años de Panamá América

 
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