default

El cuento de Honduras se ha acabado


El gabinete del nuevo Gobierno de Porfirio Lobo Sosa rellena casi todas las expectativas políticas del pueblo de Honduras, y como el mismo dice, “”provengo de una familia de diálogo, normas y mucha comunicación”.

Su gabinete, en nuestra opinión, tiene tres componentes: el primero, su equipo de trabajo infatigable que representa cerca del 50% del gabinete nombrado. Esos son los ministros de la Presidencia, Gobernación y Justicia, Seguridad, Comercio e Industrias y Obras Públicas y Vivienda, quienes fueron los mosqueteros de la ardua y difícil campaña de Lobo Sosa; el segundo componente se refiere a los candidatos presidenciales de los partidos minoritarios: Felicito Ávila en el ministerio de Trabajo y Seguridad Social, en su calidad de jefe de la Democracia Cristiana, seguido de César Ham en el Instituto Nacional Agrario con rango de ministro. Ham es un joven socialista afrohondureño, cuyo partido Unificación Democrática apoyó a Zelaya en la intentona de “push constitucional” el año pasado con la famosa cuarta urna. El joven socialista nos hace recordar a los “costeños” panameños, por lo que comprendemos muy bien el ajedrez puesto en marcha por Lobo Sosa. Además tuvo esa cartera en tiempo del ex presidente Rafael Leonardo Callejas (hace 20 años), entonces sabe lo que está haciendo, y finalmente, Bernard Martínez, jefe del PINU y un dirigente sindicalista de la región de los Garifonos (afrocaribeños) en el ministerio de Cultura, Artes y Deporte, puesto que ocupó Mireya Batres en el Gobierno de Ricardo Maduro, esto hace un cambio de 360°, tal como lo prometió durante la campaña.

El último componente son los ministros que salieron del sombrero con sorpresa: el Canciller que adversó a Lobo Sosa en las primarias y que perdió 80 a 20, además de los ya nombrados con un responsable.

Queda la incógnita del gabinete económico, que pareciera que Lobo está esperando la decisión del partido Liberal, vía el ex candidato presidencial que perdió contra él de nuevo 80 a 20%. Hábil maniobra del presidente olanchano, el tercero que tiene el centro derecha -al igual que en Panamá- desde que se inició la era democrática en Honduras.

Quién más que los liberales para arreglar la crisis financiera y económica que ellos mismo crearon. Lobo se convierte así en árbitro del nuevo poder democrático en Honduras después de haber balanceado las fuerzas de su querida tierra.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América