El debate electoral
Temática en lugar de argumentación vacía es lo que la opinión pública demanda del actual debate electoral, que por este mes de diciembre sitúa al empresario Ricardo Martinelli a la cabeza de las preferencias electorales. La seguridad ciudadana, el transporte, los tranques, la calidad de la educación, las oportunidades para una juventud en ascenso, podría constituir la agenda de una temática impostergable.
Hoy en día Panamá es un país próspero, con bolsones de pobreza que atentan contra una perspectiva de primer mundo, de la que ya han hablado por lo menos dos administraciones, y que con la ampliación del Canal podría estar más cerca de lo que se piensa. Pero cómo cumplir esa meta con la cantidad de nuevos ciudadanos que ingresan a las cárceles, donde viven hacinados y se convierten en delincuentes de mayor peligrosidad.
Cada panameño mira con esperanzas las elecciones de mayo de 2009, por el empleo que necesita, la seguridad con que sueña, la posibilidad de dejar a su hijo en un lugar seguro y adecuado mientras trabaja. La cosa no es tan complicada como en ocasiones la pintan los discursos de los candidatos. Es más sencilla, más humana, más realista, y así debe ser el debate entre ellos.