El deficiente sistema de seguridad nacional
Los asaltos y robos en nuestra ciudad ya son cotidianos, y no podemos permitir como excusa que la ciudad ha crecido y que en todas las partes sucede lo mismo. Esto equivaldría a aceptar la incapacidad, o peor todavía, que el crimen tiene control sobre las funciones de la policía. Indudablemente sabemos que los asaltos y robos no van a desaparecer por completo, pero no pueden permanecer en los niveles que se encuentran.
Nuestra ciudad ha crecido, pero con un poco de creatividad, esfuerzo y apoyo tecnológico a nuestros policías, podemos disminuir la ola de robos ha proporciones mínimas. Lastimosamente no existe la vigilancia necesaria ni planificada. Un ejemplo de este lamentable hecho es que en el área de la Lotería Nacional, entre avenida Cuba y Perú, donde están más de 30 vendedores de billetes. Los billeteros de toda la ciudad tienen que llegar hacer sus transacciones en la institución portando grandes suma de dinero, sin que haya policías en los alrededores, a pesar que se le considera una zona peligrosa y se han efectuado gran cantidad de asaltos. Esto es inaceptable.
Nuestra capital es longitudinal y es recorrida en su extensión por largas avenidas paralelas. Con sólo tener vigilancia a lo largo de ellas, con policías equipados con radio, motocicletas y carros fácilmente pueden frustrar los asaltos que ocurren en los bancos y otros establecimientos comerciales. Asimismo pueden coordinar con éstos la aplicación de sistemas de alarmas efectivas y de bajos costos.
En los alrededores de restaurantes, que en su gran mayoría están concentrados por calle Uruguay, Casco Viejo, vía Argentina, área bancaria y otros lugares similares, también se puede coordinar esta vigilancia, y de esta manera se podría evitar los atracos a estos locales que no sólo nos afecta a los nacionales, sino a los turistas, y con esto a esta industria que tanta riqueza nos está produciendo.
Señores directivos de la Policía Nacional, entiendan este escrito como una crítica constructiva, como un aporte de un ciudadano, preocupado por esta situación, porque estoy seguro que con las unidades que hoy día tienen, bien organizadas y equipada, podrán mejorar notablemente la seguridad de cada uno de nosotros. Sólo con un poco de creatividad y voluntad, se puede alcanzar esta meta.
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar". Ghandi. cdaa@sinfo.net
Nuestra ciudad ha crecido, pero con un poco de creatividad, esfuerzo y apoyo tecnológico a nuestros policías, podemos disminuir la ola de robos ha proporciones mínimas. Lastimosamente no existe la vigilancia necesaria ni planificada. Un ejemplo de este lamentable hecho es que en el área de la Lotería Nacional, entre avenida Cuba y Perú, donde están más de 30 vendedores de billetes. Los billeteros de toda la ciudad tienen que llegar hacer sus transacciones en la institución portando grandes suma de dinero, sin que haya policías en los alrededores, a pesar que se le considera una zona peligrosa y se han efectuado gran cantidad de asaltos. Esto es inaceptable.
Nuestra capital es longitudinal y es recorrida en su extensión por largas avenidas paralelas. Con sólo tener vigilancia a lo largo de ellas, con policías equipados con radio, motocicletas y carros fácilmente pueden frustrar los asaltos que ocurren en los bancos y otros establecimientos comerciales. Asimismo pueden coordinar con éstos la aplicación de sistemas de alarmas efectivas y de bajos costos.
En los alrededores de restaurantes, que en su gran mayoría están concentrados por calle Uruguay, Casco Viejo, vía Argentina, área bancaria y otros lugares similares, también se puede coordinar esta vigilancia, y de esta manera se podría evitar los atracos a estos locales que no sólo nos afecta a los nacionales, sino a los turistas, y con esto a esta industria que tanta riqueza nos está produciendo.
Señores directivos de la Policía Nacional, entiendan este escrito como una crítica constructiva, como un aporte de un ciudadano, preocupado por esta situación, porque estoy seguro que con las unidades que hoy día tienen, bien organizadas y equipada, podrán mejorar notablemente la seguridad de cada uno de nosotros. Sólo con un poco de creatividad y voluntad, se puede alcanzar esta meta.
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar". Ghandi. cdaa@sinfo.net