El desafío diario de ser mujer
Cuando medito en los diferentes roles o papeles que como mujeres nos toca desempeñar (simultáneamente), no me queda más que sentir una profunda admiración y respeto por todas aquellas damas maravillosas que día a día se esfuerzan por crecer y aportar al engrandecimiento de su núcleo familiar y de la sociedad.
En estas cortas líneas, deseo compartir algunos consejos para todas las mujeres que en algún momento les ha tocado experimentar dos situaciones de mucho compromiso y responsabilidad: Tener que quedarse en casa o salir a trabajar. Algunas mujeres cuentan con esposos que económicamente pueden darles lo que ellas deseen y necesiten, sin que se vean en la "urgencia" de salir de casa para trabajar. Paradójicamente se quejan de que ellas quisieran laborar, pues sienten que se aburren en casa, ¡hasta se enferman! Apreciada mujer que en estos momentos lees estas líneas, si estás en casa con tus hijos:
1. Dale gracias a Dios, pues muchas quisieran tener esa oportunidad.
2. Disfruta cada rinconcito de tu casa, pues muchas logran estar en ella sólo por la noche, y desde muy temprano vuelven a salir para ir a sus labores. Dedícate a decorar amenamente tu hogar para que sea lo más agradable posible para todos los miembros de tu familia.
3. Organiza tu tiempo, de tal manera que puedas dedicar horas a tu cuidado y crecimiento personal. Por ejemplo: en las mañanas cuando los niños están en el colegio ejercítate, lee un buen libro, "carga tus baterías", busca hacer en esas horas algo que realmente te guste, para que así cuando regresen, te encuentres lista y con la mejor disposición para atenderlos.
Por otro lado, si eres de aquellas madres que no tienen por ahora otra opción que la de ir a trabajar:
1. Pide a Dios sabiduría para encontrar la mejor forma en que tus niños sean cuidados (señora en casa, abuelos, guardería). 2. Encomienda a Dios cada paso de tus hijos para que los proteja de todo mal. 3. Organízate de tal manera, que cuando estés en casa, puedas dedicarle tiempo de calidad a tus hijos: conversar de lo ocurrido durante el día, revisar lo aprendido en el colegio, salir a caminar a ver la luna y las estrellas... ¡En fin! Que nuestros niños se sientan queridos y realmente importantes para nosotros. 4. Mantén abiertas todas las vías de comunicación. Enséñales desde que aprenden sus primeras palabras a que tengan esa confianza de hablar, que nunca duden en contarte todo lo que les pase, especialmente si es algo que les hace daño o les preocupa. Enséñales que la mejor amiga en sus vidas siempre será su mamá. 5. Expresa el amor. Nunca des por sentado que tus hijos saben que los amas. Demuéstraselo todos los días, con hechos y con palabras.
Al conmemorar esta fecha, felicito de manera muy especial a todas y cada una de las mujeres luchadoras, trabajadoras y con mucho amor que ofrecer a la humanidad. ¡Felicidades mujer en tu día!