El diálogo por la educación éxito a medias
Hoy 16 de octubre, tres candidatos a la Presidencia de la República suscribirán un compromiso mediante la cual se comprometen en que aquel que el pueblo elija como su próximo mandatario elevará la Educación Nacional a un asunto de prioridad de Estado.
El "Diálogo por la Transformación Integral del Sistema Educativo Nacional" transcurrió en medio de un ambiente de debates entre sectores políticos a través de los partidos, padres de familias, organizaciones cívicas, empresarios y docentes cada una de las partes expresó con claridad su visión del actual sistema educativo desde su estructura hasta su capacidad para contribuir a la solución de los problemas de la población y lo que se quiere de el, para enfrentar los retos y desafíos que tendrá que encarar nuestro país en este nuevo siglo.
Desde esa perspectiva se establecieron consensos sobre asuntos vitales para la construcción de un sistema educativo que esté en capacidad de dar respuestas a las necesidades y expectativas sociales de amplios sectores de la población panameña.
En nuestro país durante los últimos 24 años incluyendo este periodo se han hecho serios esfuerzos para que el sistema responda a las exigencias y a las necesidades de la comunidad nacional. Sin embargo, estos esfuerzos han sido insuficientes lo que aún nos mantiene en un preocupante nivel da atraso.
De allí que en el Diálogo por la Transformación Integral del Sistema Educativo Nacional, se consenso entre todos los sectores participantes: abrir espacios de participación social y comunitaria para el mejoramiento de la calidad de la Educación Nacional con equidad; lograr el óptimo desarrollo de los procesos educativos, entre los que se encuentran el personal docente, el sistema de planificación y administración del sistema, entre los que está la descentralización y desburocratización, el fortalecimiento de la toma de decisiones en el centro escolar, el uso de las tecnologías, etc.
Estos consensos que a nuestro juicio recogen la problemática de nuestro sistema se lograron en un ambiente en donde se evidenció la claridad de quienes integraron el diálogo sobre la Educación Nacional, hasta allí radica el éxito del debate.
Esos consensos les hemos denominado piezas del diálogo y con ellas las autoridades del Ministerio de Educación tenían que armar los proyectos que convertirían en leyes de la República, eso no ha sido así. La Ley 50 de descentralización, no descentraliza absolutamente nada, porque la misma en la practica real no funciona, este instrumento legal se acerca más a una ley de personal, en ella se prioriza la entrada del personal docente al sistema lo cual no es materia de una ley de descentralización sino de la ley de Carrera Docente. La descentralización educativa implica la transferencia eficaz hacia las regiones educativas y centros escolares, la capacidad de decisión, programación y evaluación de la calidad de los procesos y sus resultados.
En este diálogo se reconoció la deficiencia en la utilización de los recursos financieros a pesar de los controles establecidos, determinándose la necesidad de tomar medidas para resolver la condición marginal de aquellos grupos humanos con una marcada carencia en función de la solución de sus necesidades de mejoramiento de su calidad de vida y calidad educativa.
Este éxito a medias debe completase en el nuevo quinquenio, los acuerdos que este gobierno no ha dado muestras de quererlos cumplir se deben concretar con leyes de calidad, revisar las que se han promulgado, preparar la ley de Carrera Docente, el Sistema Nacional de Evaluación le la Calidad de la Educación, darle prioridad al financiamiento de la educación como inversión en capital humano.
Hacer los mejores esfuerzos para que las poblaciones marginadas de las áreas rurales, indígenas y urbano marginales logren un mejor desarrollo educativo y mejoren sus posibilidades de vida, para lograr entonces el éxito total.
El "Diálogo por la Transformación Integral del Sistema Educativo Nacional" transcurrió en medio de un ambiente de debates entre sectores políticos a través de los partidos, padres de familias, organizaciones cívicas, empresarios y docentes cada una de las partes expresó con claridad su visión del actual sistema educativo desde su estructura hasta su capacidad para contribuir a la solución de los problemas de la población y lo que se quiere de el, para enfrentar los retos y desafíos que tendrá que encarar nuestro país en este nuevo siglo.
Desde esa perspectiva se establecieron consensos sobre asuntos vitales para la construcción de un sistema educativo que esté en capacidad de dar respuestas a las necesidades y expectativas sociales de amplios sectores de la población panameña.
En nuestro país durante los últimos 24 años incluyendo este periodo se han hecho serios esfuerzos para que el sistema responda a las exigencias y a las necesidades de la comunidad nacional. Sin embargo, estos esfuerzos han sido insuficientes lo que aún nos mantiene en un preocupante nivel da atraso.
De allí que en el Diálogo por la Transformación Integral del Sistema Educativo Nacional, se consenso entre todos los sectores participantes: abrir espacios de participación social y comunitaria para el mejoramiento de la calidad de la Educación Nacional con equidad; lograr el óptimo desarrollo de los procesos educativos, entre los que se encuentran el personal docente, el sistema de planificación y administración del sistema, entre los que está la descentralización y desburocratización, el fortalecimiento de la toma de decisiones en el centro escolar, el uso de las tecnologías, etc.
Estos consensos que a nuestro juicio recogen la problemática de nuestro sistema se lograron en un ambiente en donde se evidenció la claridad de quienes integraron el diálogo sobre la Educación Nacional, hasta allí radica el éxito del debate.
Esos consensos les hemos denominado piezas del diálogo y con ellas las autoridades del Ministerio de Educación tenían que armar los proyectos que convertirían en leyes de la República, eso no ha sido así. La Ley 50 de descentralización, no descentraliza absolutamente nada, porque la misma en la practica real no funciona, este instrumento legal se acerca más a una ley de personal, en ella se prioriza la entrada del personal docente al sistema lo cual no es materia de una ley de descentralización sino de la ley de Carrera Docente. La descentralización educativa implica la transferencia eficaz hacia las regiones educativas y centros escolares, la capacidad de decisión, programación y evaluación de la calidad de los procesos y sus resultados.
En este diálogo se reconoció la deficiencia en la utilización de los recursos financieros a pesar de los controles establecidos, determinándose la necesidad de tomar medidas para resolver la condición marginal de aquellos grupos humanos con una marcada carencia en función de la solución de sus necesidades de mejoramiento de su calidad de vida y calidad educativa.
Este éxito a medias debe completase en el nuevo quinquenio, los acuerdos que este gobierno no ha dado muestras de quererlos cumplir se deben concretar con leyes de calidad, revisar las que se han promulgado, preparar la ley de Carrera Docente, el Sistema Nacional de Evaluación le la Calidad de la Educación, darle prioridad al financiamiento de la educación como inversión en capital humano.
Hacer los mejores esfuerzos para que las poblaciones marginadas de las áreas rurales, indígenas y urbano marginales logren un mejor desarrollo educativo y mejoren sus posibilidades de vida, para lograr entonces el éxito total.