El dilema de la mujer profesional
¿Conoce usted ésta mujer? Tiene un buen trabajo y un buen salario. Tiene título universitario, es inteligente, luchadora, articulada, locuaz e interesante. Mas sin embargo, es soltera. O quizás conoces a ésta. Es activista comunitaria, una organizadora y una fuerza motivadora bien conocida por su labor en pro de la comunidad, la iglesia y la causa feminista. Pero nuevamente, sin esposo.
¿Qué tienen estas mujeres en común? Tienen tanto a su favor; pero ¿qué les hace falta? ¿Por qué pueden llegar a tener varios novios, pero son incapaces de estimularlos a tomar el camino al altar? Eso es un enigma para muchas mujeres. Muchas de ellas se reúnen en clubes profesionales en bares o en la hora de café en sus trabajos y se preguntan, ¿qué le pasa a los hombres?. Se encuentran muchas veces con los hombres en reuniones sociales y políticas o participando en protestas, pero a la hora de ir a casa, los hombres se van a casa con otras mujeres.
Lo que he descubierto, dice ella, es que las habilidades que nos traen tanto éxito en el trabajo, en la comunidad y el ámbito político, no son las habilidades que nos garantizarán éxito en una relación de pareja. Pensamientos lineales, metas estructuradas y acción directa nos asisten en completar nuestras metas y asignaturas, en organizar actividades o en lograr un aumento salarial o una mejor posición laboral. Pero construir una relación con otro ser humano requiere de habilidades distintas. Requiere tomar decisiones que no solo te gratifican, pero que satisfacen a otros. Significa hacer cosas que mantendrán la paz en vez de lograr la meta.
Mantener una relación armoniosa no siempre te permite tomar la línea recta entre dos puntos. Hay veces que tendrás que someterse o conformarse para conquistar, o rendirte para ganar. En muchos casos, al lidiar con los hombres, la mujer tendrá que sacrificar ser correcta para disfrutar de ser amada.
Muchas mujeres profesionales son tan independientes, tan comprometidas con su carrera, con la causa femenina o con su concepto tan estrecho de igualdad, que toda su personalidad proyecta el mensaje "yo no necesito un hombre". Luego, terminan sin uno. Un hombre interesante puede ser atraído por estas mujeres, pero pronto descubrirá que esta mujer deja muy poco espacio para él en su vida, y que ella lo ha colocado muy abajo en su lista de prioridades. Entre su trabajo, sus actividades y la escuela, ella rara vez "está allí" para él, para los preámbulos que ayudan a desarrollar un compromiso hacia la mujer. Ella está muy ocupada para prepararle una buena comida casera o escuchar sus inquietudes, porque está ocupada con lo suyo. Pronto él la usa solo para sexo sin compromiso, ya que para él, ella no está disponible para otra cosa. Pero ciega a su parte en el problema, ella termina pensando que "los hombres sólo quieren una cosa" y decide que para ella es mejor su título que su nombre.
Las mujeres enfocadas en activismo comunitario o de género y en su carrera, tienen un espíritu vigoroso de lucha y están preparadas para hacer lo que sea para beneficio de su género y de su comunidad. Eso está muy bien y es necesario. Pero hay que mantenerlo en perspectiva; porque es muy fácil salvar al mundo y perder tu hombre. Un espíritu de lucha es importante en el campo de batalla, pero un espíritu más apacible y tranquilo se requiere en el hogar.
Una mujer luchadora y trabajadora es bueno tener en nuestro comité. Pero cuando el hombre va a casa, prefiere una compañera amorosa. Eso no parece ser una transición fácil para la mujer moderna. Para ella, suena anticuado, opresivo y sumiso, pero el hombre valora más a la mujer por la forma en que ella difiere de él y no por la forma en que sean iguales.
La falta de un esposo permite a las mujeres hacer lo que quieran, cuando quieran y como quieran. Tener uno significa compartir el poder. Las mujeres tienen que hacer menos y "ser" más. Dejar de competir con el hombre y colaborar con él. Muchas mujeres están fuera de contacto con su centro femenino y por ende, con los hombres.
¿Qué tienen estas mujeres en común? Tienen tanto a su favor; pero ¿qué les hace falta? ¿Por qué pueden llegar a tener varios novios, pero son incapaces de estimularlos a tomar el camino al altar? Eso es un enigma para muchas mujeres. Muchas de ellas se reúnen en clubes profesionales en bares o en la hora de café en sus trabajos y se preguntan, ¿qué le pasa a los hombres?. Se encuentran muchas veces con los hombres en reuniones sociales y políticas o participando en protestas, pero a la hora de ir a casa, los hombres se van a casa con otras mujeres.
Lo que he descubierto, dice ella, es que las habilidades que nos traen tanto éxito en el trabajo, en la comunidad y el ámbito político, no son las habilidades que nos garantizarán éxito en una relación de pareja. Pensamientos lineales, metas estructuradas y acción directa nos asisten en completar nuestras metas y asignaturas, en organizar actividades o en lograr un aumento salarial o una mejor posición laboral. Pero construir una relación con otro ser humano requiere de habilidades distintas. Requiere tomar decisiones que no solo te gratifican, pero que satisfacen a otros. Significa hacer cosas que mantendrán la paz en vez de lograr la meta.
Mantener una relación armoniosa no siempre te permite tomar la línea recta entre dos puntos. Hay veces que tendrás que someterse o conformarse para conquistar, o rendirte para ganar. En muchos casos, al lidiar con los hombres, la mujer tendrá que sacrificar ser correcta para disfrutar de ser amada.
Muchas mujeres profesionales son tan independientes, tan comprometidas con su carrera, con la causa femenina o con su concepto tan estrecho de igualdad, que toda su personalidad proyecta el mensaje "yo no necesito un hombre". Luego, terminan sin uno. Un hombre interesante puede ser atraído por estas mujeres, pero pronto descubrirá que esta mujer deja muy poco espacio para él en su vida, y que ella lo ha colocado muy abajo en su lista de prioridades. Entre su trabajo, sus actividades y la escuela, ella rara vez "está allí" para él, para los preámbulos que ayudan a desarrollar un compromiso hacia la mujer. Ella está muy ocupada para prepararle una buena comida casera o escuchar sus inquietudes, porque está ocupada con lo suyo. Pronto él la usa solo para sexo sin compromiso, ya que para él, ella no está disponible para otra cosa. Pero ciega a su parte en el problema, ella termina pensando que "los hombres sólo quieren una cosa" y decide que para ella es mejor su título que su nombre.
Las mujeres enfocadas en activismo comunitario o de género y en su carrera, tienen un espíritu vigoroso de lucha y están preparadas para hacer lo que sea para beneficio de su género y de su comunidad. Eso está muy bien y es necesario. Pero hay que mantenerlo en perspectiva; porque es muy fácil salvar al mundo y perder tu hombre. Un espíritu de lucha es importante en el campo de batalla, pero un espíritu más apacible y tranquilo se requiere en el hogar.
Una mujer luchadora y trabajadora es bueno tener en nuestro comité. Pero cuando el hombre va a casa, prefiere una compañera amorosa. Eso no parece ser una transición fácil para la mujer moderna. Para ella, suena anticuado, opresivo y sumiso, pero el hombre valora más a la mujer por la forma en que ella difiere de él y no por la forma en que sean iguales.
La falta de un esposo permite a las mujeres hacer lo que quieran, cuando quieran y como quieran. Tener uno significa compartir el poder. Las mujeres tienen que hacer menos y "ser" más. Dejar de competir con el hombre y colaborar con él. Muchas mujeres están fuera de contacto con su centro femenino y por ende, con los hombres.