El duende de Mitchell Doens
El 8 de septiembre de este año, se publicó en El Panamá América un artículo de Mitchell Doens, titulado: ¿Alianza o compinchismo político?. Deseo hacer una pequeña réplica o un comentario sobre este artículo. El columnista critica el pacto Meta PRD-PDC, ya que en vísperas de la escogencia del Presidente de la Asamblea Legislativa, "se apareció un "duende" -no todos tienen ojos para verlo ni oído para escucharlo" -según dice, yo deduzco que se trata del mismo que le apodan "Drácula" por su parecido con Christhoper Lee, actor de cine, en películas de Frankestein. Según Doens, este personaje no deja de hacer maldades y fue el creador del pacto Meta, dizque para fastidiar a los arnulfistas, pero que en realidad lo que busca es hundir al PRD. Sigue analizando que este "duende" también jugó un papel en las pasadas elecciones, manteniendo la candidatura de Alberto Vallarino para restarle votos a Martín Torrijos, y a la postre perdió las elecciones.
La conclusión de Mitchell Doens es que este "duende" busca mandar a Alberto Vallarino a las filas arnulfistas y fortalecer su candidatura, de manera que en el 2004 el PDC abandona el pacto Meta y se une a la candidatura de Vallarino, sumándolo al partido Arnulfista, Solidaridad y Liberal de Beby Arango y Cambio Democrático, mientras que Martín Torrijos se queda sólo con el PRD. Según él, ha sido un error de la dirigencia del PRD y que no hubo explicaciones públicas sobre ese pacto Meta. Por lo tanto dice: "nadie sabe todavía qué ganó el PRD, si es que ganó algo".
No comparto la opinión de Doens, y debo señalar mi punto de vista. Pienso que el pacto Meta PRD-PDC favorece muchos más al primero que al segundo. Con la política del "embarre" se pierde la fuerza moral del PDC y se anula la posibilidad de tener una tercera fuerza en las elecciones del 2004. A Martín Torrijos no le conviene tener otra fuerza de oposición u otra candidatura guindando en el próximo torneo electoral. El debe consagrarse como la única y verdadera fuerza de oposición con credibilidad y poder de convocatoria.
La candidatura de Alberto Vallarino le quitó el triunfo a Martín Torrijos en mayo pasado, a diferencia de la división que se dio en 1994, que le favoreció al Toro Balladares. ¿Por qué?. Porque el mismo electorado que rechazó a Mireya Moscoso en el ´94, y que votó con Chinchorro Carles (171,000) fue el que se identificó con Alberto Vallarino, por no considerar capaz a la candidata Moscoso para la presidencia. Si ese grupo la rechazó en el ´94 y ´99, desde luego al retirarse Alberto Vallarino, hubiese votado por Martín Torrijos y fueron 222,000 votos. De tal manera que Martín Torrijos sólo perdió por 89,000 votos y estoy seguro que al polarizarse el electorado en dos candidatos, en tales circunstancias, el licenciado Torrijos tenía más ventaja, además el Dr. Arias Calderón señaló que si ellos tuviesen que definirse entre dos, ellos, los PDC votarían con Martín Torrijos, según salió publicado en el diario El Siglo, antes de las elecciones.
Por otro lado, con miras al 2004 vemos lo siguiente: Martín Torrijos en oposición, aún sólo con el PRD y Alberto Vallarino, como candidato de gobierno. Por la historia de nuestro país, debe ganar Martín Torrijos. ¿Por qué?. Porque nuestro pueblo, desde hace 40 años, viene votando por la oposición como una manera de combatir la corrupción política, como una demostración de que es un pueblo anarquista que vota contra el poder, con el lema "abajo el que suba". Así tenemos que en 1960, Chiari le ganó a Dicky Arias en oposición; en 1964, Arnulfo Arias a Robles (se habló de fraude); en 1968 Arnulfo Arias a Samudio; en 1984 Arias a Nicki Barletta (recuerden los 1,713 votos famosos), en 1989 Endara a Carlos Duque; en 1994, el Toro Balladares a Mireya Moscoso, y en 1999, Mireya a Martín y a Vallarino, todos ellos ganaron como candidatos de oposición.
Por esa misma tendencia es que me inclino a pensar que si Martín Torrijos sigue caminando el país, casa por casa, jugando un papel de real fuerza opositora, tiene toda las de ganar, tomando en cuenta que Alberto Vallarino parece un ganador como empresario, pero un perdedor como político.
Parecen cosas del destino, sino fíjense en la familia de Ricardo Alberto Arias, el papá, el abuelo y el bisabuelo, nunca pudieron ganar la presidencia en 1918, 1932 y 1960. A Martín Torrijos le perjudicó la política económica neoliberal de Pérez Balladares, los errores cometidos en el último año, la reelección no deseada por el pueblo, los días puente, la Universidad allanada por la policía y muchos otros. Creo que Arias Calderón tampoco está de acuerdo con Mitchell Doens.
La conclusión de Mitchell Doens es que este "duende" busca mandar a Alberto Vallarino a las filas arnulfistas y fortalecer su candidatura, de manera que en el 2004 el PDC abandona el pacto Meta y se une a la candidatura de Vallarino, sumándolo al partido Arnulfista, Solidaridad y Liberal de Beby Arango y Cambio Democrático, mientras que Martín Torrijos se queda sólo con el PRD. Según él, ha sido un error de la dirigencia del PRD y que no hubo explicaciones públicas sobre ese pacto Meta. Por lo tanto dice: "nadie sabe todavía qué ganó el PRD, si es que ganó algo".
No comparto la opinión de Doens, y debo señalar mi punto de vista. Pienso que el pacto Meta PRD-PDC favorece muchos más al primero que al segundo. Con la política del "embarre" se pierde la fuerza moral del PDC y se anula la posibilidad de tener una tercera fuerza en las elecciones del 2004. A Martín Torrijos no le conviene tener otra fuerza de oposición u otra candidatura guindando en el próximo torneo electoral. El debe consagrarse como la única y verdadera fuerza de oposición con credibilidad y poder de convocatoria.
La candidatura de Alberto Vallarino le quitó el triunfo a Martín Torrijos en mayo pasado, a diferencia de la división que se dio en 1994, que le favoreció al Toro Balladares. ¿Por qué?. Porque el mismo electorado que rechazó a Mireya Moscoso en el ´94, y que votó con Chinchorro Carles (171,000) fue el que se identificó con Alberto Vallarino, por no considerar capaz a la candidata Moscoso para la presidencia. Si ese grupo la rechazó en el ´94 y ´99, desde luego al retirarse Alberto Vallarino, hubiese votado por Martín Torrijos y fueron 222,000 votos. De tal manera que Martín Torrijos sólo perdió por 89,000 votos y estoy seguro que al polarizarse el electorado en dos candidatos, en tales circunstancias, el licenciado Torrijos tenía más ventaja, además el Dr. Arias Calderón señaló que si ellos tuviesen que definirse entre dos, ellos, los PDC votarían con Martín Torrijos, según salió publicado en el diario El Siglo, antes de las elecciones.
Por otro lado, con miras al 2004 vemos lo siguiente: Martín Torrijos en oposición, aún sólo con el PRD y Alberto Vallarino, como candidato de gobierno. Por la historia de nuestro país, debe ganar Martín Torrijos. ¿Por qué?. Porque nuestro pueblo, desde hace 40 años, viene votando por la oposición como una manera de combatir la corrupción política, como una demostración de que es un pueblo anarquista que vota contra el poder, con el lema "abajo el que suba". Así tenemos que en 1960, Chiari le ganó a Dicky Arias en oposición; en 1964, Arnulfo Arias a Robles (se habló de fraude); en 1968 Arnulfo Arias a Samudio; en 1984 Arias a Nicki Barletta (recuerden los 1,713 votos famosos), en 1989 Endara a Carlos Duque; en 1994, el Toro Balladares a Mireya Moscoso, y en 1999, Mireya a Martín y a Vallarino, todos ellos ganaron como candidatos de oposición.
Por esa misma tendencia es que me inclino a pensar que si Martín Torrijos sigue caminando el país, casa por casa, jugando un papel de real fuerza opositora, tiene toda las de ganar, tomando en cuenta que Alberto Vallarino parece un ganador como empresario, pero un perdedor como político.
Parecen cosas del destino, sino fíjense en la familia de Ricardo Alberto Arias, el papá, el abuelo y el bisabuelo, nunca pudieron ganar la presidencia en 1918, 1932 y 1960. A Martín Torrijos le perjudicó la política económica neoliberal de Pérez Balladares, los errores cometidos en el último año, la reelección no deseada por el pueblo, los días puente, la Universidad allanada por la policía y muchos otros. Creo que Arias Calderón tampoco está de acuerdo con Mitchell Doens.