El Estado vigilante
El neoliberalismo surgió después de la Segunda Guerra Mundial. Es un movimiento contra el Estado interventor. Uno de los errores del neoliberalismo es decir que el mercado no produce distorsiones y que lo único que las produce es la intervención del Estado al estilo de lo que había antes del neoliberalismo.
Según el neoliberalismo, las intervenciones de su Estado son sólo para liberar aquellas que se dieron durante la época del Estado interventor.
Según los neoliberales, si liberamos el mercado, no habrá distorsiones. Si esto fuera así, ¿para qué existen las instancias que ellos llaman "de vigilancia"? Una instancia de vigilancia típica es la Superintendencia de Bancos. En el caso de los servicios públicos (energía, agua, telefonía, etc.), tenemos la Autoridad de los Servicios Públicos. Y en el caso de los precios del mercado, tenemos la Autoridad de Protección al Consumidor y Promoción de la Competencia. Cuando analizamos el accionar de estas tres instancias de vigilancia, vemos que se convierten en garantes de los intereses de los empresarios y no de los usuarios. Si usted va a la Superintendencia de Bancos, ésta le dirá: "Nosotros no podemos hacer nada, porque sobre esa material no hay regulación". Aquí hay bancos que están cobrando tasas de interés hasta de 40% al año. También allí le dirán que la ley dice que no hay "tasas mínimas" ni "máximas". Entonces, lo que está haciendo el banco está bien, porque no hay nada que se lo impida. El usuario está desprotegido, porque, ¿a quién está protegiendo la Superintendencia de Bancos? A los bancos.
Cuando usted va a los servicios públicos a quejarse por un aumento, el argumento que dan sus directores es que las empresas vinieron a Panamá -casi todas en nuestros países subdesarrollados son extranjeras por obra y gracias de los neoliberales- a invertir y necesitan tener un margen de rentabilidad; por consecuencia, nosotros no le podemos determinar a ellos los precios que deben establecer. Ellas -según los neoliberales- son libres de establecer sus precios, y si sus costos aumentan, entonces, ellos tienen que aumentar sus precios. Estos funcionarios dicen defender los intereses de los usuarios, pero terminan defendiendo a los empresarios. Igual sucede si usted acude a la instancia de Protección del Consumidor y de la Libre Comptencia. Los funcionarios van a decir que frente a la inflación galopante, ellos no pueden intervenir en el mercado, porque el mercado es libre y esos son los precios que se han establecido. Son instancias de vigilancia, pero para garantizar los intereses de los empresarios o accionistas y no de los usuarios o consumidores.