El estrés laboral
En un ambiente laboral inestable y más competitivo, donde las exigencias y el conocimiento son mayores, la probabilidad de padecer de algún tipo de dolencia relacionada con el estrés, es mayor. La tecnología, el bullicio, las grandes poblaciones, el aire contaminado y una alimentación inadecuada, refuerzan aún más este hecho.
Muchas veces algún compañero de trabajo, así como los superiores, contribuyen a generar un ambiente emocionalmente negativo, a través de sus actitudes y forma de hablar (por ejemplo: gritando o criticando negativamente a los demás), esto contagia el resto del personal, creando un ambiente contaminado por el resentimiento y la envidia.
Esta carga de emociones negativas, exceso de trabajo y poco tiempo, junto a otros problemas de tipo personal, son en su conjunto el gatillo para que se desencadene un estado de estrés mental y emocional.
Los síntomas físicos varían, desde un dolor de cabeza y fatiga, hasta pérdida del sueño y alteración del apetito. Entre los síntomas psicológicos más comunes están: la irritabilidad y mal humor, la ansiedad, la pérdida de la autoestima, despego de amigos y pérdida de la concentración.
Si dicho estado se prolonga puede afectar de manera más severa la salud física y mental de la persona. Por ello es importante que aprendamos a identificar estos síntomas y a manejarlos de una manera más efectiva. En este aspecto, la psicología nos brinda una serie de técnicas que ayudan a reducir el estrés y mejorar la calidad de nuestra vida. Entre ellas están: las técnicas de relajación, de visualización, ejercicios de respiración, administración del tiempo.
Si sientes que padeces de un problema relacionado con el estrés, busca ayuda profesional para que te oriente y amplía tus conocimientos sobre el tema.
Muchas veces algún compañero de trabajo, así como los superiores, contribuyen a generar un ambiente emocionalmente negativo, a través de sus actitudes y forma de hablar (por ejemplo: gritando o criticando negativamente a los demás), esto contagia el resto del personal, creando un ambiente contaminado por el resentimiento y la envidia.
Esta carga de emociones negativas, exceso de trabajo y poco tiempo, junto a otros problemas de tipo personal, son en su conjunto el gatillo para que se desencadene un estado de estrés mental y emocional.
Los síntomas físicos varían, desde un dolor de cabeza y fatiga, hasta pérdida del sueño y alteración del apetito. Entre los síntomas psicológicos más comunes están: la irritabilidad y mal humor, la ansiedad, la pérdida de la autoestima, despego de amigos y pérdida de la concentración.
Si dicho estado se prolonga puede afectar de manera más severa la salud física y mental de la persona. Por ello es importante que aprendamos a identificar estos síntomas y a manejarlos de una manera más efectiva. En este aspecto, la psicología nos brinda una serie de técnicas que ayudan a reducir el estrés y mejorar la calidad de nuestra vida. Entre ellas están: las técnicas de relajación, de visualización, ejercicios de respiración, administración del tiempo.
Si sientes que padeces de un problema relacionado con el estrés, busca ayuda profesional para que te oriente y amplía tus conocimientos sobre el tema.