default

El Éxito


Seguramente más de una vez se ha escuchado la frase “no tengo tiempo”. Hace unos días hablando con mi madre, como de costumbre trajo a colación su tradicional tema de “la jubilación”. Ella alegaba que había estado toda una vida trabajando, privándose de hacer tantas cosas que le gustaban o hubiera querido hacer, pero no había tenido tiempo. Pues ya pronto a jubilarse iba a tratar de hacer todas estas cosas que antes no había tenido tiempo de hacer. ¿Cómo teniendo una vida tan larga, a la gente le falta tiempo para hacer las cosas que le gustan? ¿Por qué trabajamos toda una vida, nos privamos de todo para tener “una jubilación” y así poder disfrutar los últimos veinte años de nuestras vidas? ¿Qué hay de los sesenta anteriores?

Los seres humanos nacen, crecen, viven, se reproducen y mueren. Nos enseñan esta lapidaria frase desde que somos unos niños en el colegio. ¿Por qué minimizamos la vida a 5 etapas? ¿En dónde quedó tiempo para ser felices y realizar nuestros sueños?

Una de las más grandes preguntas que se hace el hombre a lo largo de su vida es: ¿Qué es el éxito? Vivimos queriendo ser exitosos porque el éxito solo tiene un opuesto que es el tan temido “fracaso”. Pero se nos escapó la idea del éxito. Nuestra cultura panameña, violada por la estadounidense, que además de hamburguesas y palabras en Inglés nos dejó una ideología, una manera errada de ver el éxito, donde todo gira en torno al dinero; con él lo consigues todo y eres todo, lo cual lamentablemente no se escapa mucho de la realidad. A lo largo de este arduo camino en la búsqueda del dinero, recorremos los mismos lugares que recorrieron todas las personas que conocemos, sin ni siquiera preguntarnos quién o por qué nos metieron en ese esquema. Vamos a la escuela, nos graduamos; y hay que tener una profesión respetable, por eso intentamos ser: médicos, abogados o ingenieros, cualquier otra cosa sería un disparate. Entonces nos graduamos nuevamente y ya para ese momento del camino todos nuestros sueños de tener algo propio se han disipado entre charlas acerca de la “sociedad” y “ser alguien en la vida”. Luego vamos a trabajar, para tener un sueldo, para mantener una familia y así exitosamente vivir los últimos años de nuestras vidas “felices” con nuestra Jubilación.

¿Qué pasó con el niño talentoso que soñaba con ser un futbolista? O con el pintor, qué hay del escritor y el poeta. ¿A dónde se fue ese virtuoso muchacho que tocaba la guitarra en las reuniones familiares? Pero ahora vive de su sueldo. El viaje que siempre soñamos, la montaña que queríamos escalar, nos preocupamos tanto por esa jubilación, por seguir ese camino marcado por nuestros padres, abuelos, etc., que se nos olvidaron los sueños, las cosas que realmente nos hacían felices. Quizás por eso es tan difícil encontrar una sonrisa hoy en día en los rostros de los panameños.

Al final de la conversación concluí que la felicidad de mi madre había sido criar a sus dos hijos y dedicar su vida a ellos. La comprendí.

El éxito no es un sueldo o una profesión. Somos exitosos cuando cumplimos nuestros sueños y al final del camino podemos decir sinceramente que somos felices.

La posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea interesante.

Paulo Coelho

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América