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El factor Pedrito en carnaval


En tiempos de elecciones, el carnaval suele ser usado por los candidatos como oportunidad para hacer campaña. Decenas sino centenares de camisetas suelen ser distribuidas con mensajes de los aspirantes a puestos de elección, al tiempo que veintenas de carros cisternas son pintados con sus colores y nombres. Es la batalla del carnaval que, en medio de su desorden y mucho alcohol, siempre presagia a los punteros.
La ocasión es única para que ello ocurra, puesto que en ninguna otra época del año los políticos tendrán oportunidad de acceder a tantos votantes juntos. Son como cardúmenes o grandes aglomeraciones de peces para los pescadores con redes y los depredadores. En ese escenario, las canciones y los mensajes de contenido político colman el ambiente. No es casualidad, por ejemplo, que Rubén Blades haya sacado su cuña musical a favor de Torrijos, precisamente para que saliera antes de carnaval. Pero con igual fuerza y, quizás, mayor irrumpe Pedrito Altamiranda, el verdadero y sempiterno rey de estas festividades desde que en 1979 sacó su primer disco.
Desde entonces, Altamiranda ha monopolizado con sus canciones todos los carnavales. Como muestra, su "Carnaval en la Central" es inigualable para conocer con fidelidad el alma de las fiestas de "Momo" de antaño. Es un carnaval que se fue y nunca volverá. Pero, con posterioridad, cuando se creía que no podría igualar su éxito, editó su célebre "Carnavales en Las Tablas" que retrató la máxima manifestación del país en estas fiestas.
En esta ocasión, el popular Pedrito viene con una verdadera bomba de neutrones del Siglo XXI. Su nueva producción discográfica incluye al primer éxito que se ha dado en este país antes de ser editado y sacado a la venta, la canción "La Doña", de contenido altamente crítico del actual gobierno de Mireya Moscoso. Y ha sido tan exitosa su promoción que, sin gastar un solo centavo, ni publicar una sola cuña, letra o punto de publicidad, el disco es requerido a gritos por el público y circula clandestinamente, como panfleto subversivo, por todas las radioemisoras y de mano en mano, sobre todo entre jóvenes votantes.
En fin, en estas fiestas, en las que Pedrito Altamiranda es el rey absoluto e indiscutible, el disco "La Doña" tiene la fuerza y efecto político tan decisivo como un decreto real. Y será cuestión de días para que veamos los resultados reflejados en las encuestas y, en mayo, en las urnas.

101 años de Panamá América

 
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