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El flujo del dietilenglicol


El problema del dietilenglicol es un enredo que será resuelto cuando se esclarezca quiénes son los protagonistas directos a los que atañe la responsabilidad de haber dado un manejo adecuado al proceso de compra y recibimiento, desde el inicio cuando se licita el producto, cuando se realiza el “booking” a la fábrica o a los intermediarios en el exterior, luego cuando se recibe en la aduana de Panamá dicha materia prima y finalmente cuando se ordena utilizarla en los tanques de procesamiento en el Laboratorio de Producción.

Este es el flujo en el proceso que fácilmente nos indicará quiénes cometieron el error de comprar lo que no era, el veneno que todavía sigue causando efecto en los pacientes que lo ingirieron.

Es necesario que los fiscales tengan a bien conocer que la CSS tiene por norma utilizar los medicamentos y las materias primas que primero han sido recepcionadas, por lo tanto si el Laboratorio de Producción recibió en octubre de 2003 el producto ¿cómo es posible que haya sido fabricado en 2005 y utilizado 2006 cuando inician a morir los pacientes?

Para que las personas hubiesen iniciado a morir intoxicados en el 2006, el año mortal de la compra debió ser en 2005, por lo que es injusto tener de chivo expiatorio a personas con desfases en el caso investigado. De hecho, es de rigor que la Fiscalía tenga detenido al Director Nacional de Compras del 2005, quien renunció en medio de todo esto, porque habría que analizar si hubo una compra “rápida” sin el cuidado de esclarecer el producto como FDA, porque RAFER (Exportadores de España) indicó que nunca recibió la indicación que la materia prima era para consumo humano.

En todo caso otros que deben estar detenidos para investigación son los dueños de la empresa MEDICON, que hasta la fecha nadie sabe quiénes son, porque los archivos en el Registro Público desaparecieron como acostumbra a pasar en Panamá, y no continuar la práctica de detener y exponer chivos expiatorios como son ahora los que financiaron tanto a MEDICON como a muchas otras empresas panameñas que acuden a pedir dinero sin tener por qué saber de las interioridades de sus proyectos.

Siguiendo el flujo, la ley indica que la Dirección Nacional de Farmacia del Ministerio de Salud, a través de un regente químico en la aduana, es el primer responsable de la verificación y aprobación de entrada a Panamá de los productos químicos a través de un control previo, especialmente si, según los documentos de importación y las facturas indican, son dirigidos a la CSS para la producción de medicamentos.

Y finalmente en el propio laboratorio de producción, quienes realizan la mezcla adicionando las diferentes materias primas que formulan el medicamento, son los responsables de asegurarse y registrar que los productos añadidos sean los adecuados, tanto por el análisis visual y de tacto, como por la verificación analítica en un laboratorio de análisis especializado a través de una muestra alícuota.

*Director Nacional de Compras de la CSS.

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