default

El fracasado paro


Tal cual se esperaba, la firmeza del Gobierno Nacional y la voluntad del pueblo prevalecieron contra exigencias de los propietarios de vehículos del transporte público.

Las amenazas de paros y huelgas por parte de quienes controlan el transporte público a fin de obligar a un gobierno a acceder a determinadas exigencias, si bien van dirigidos a él, en el fondo al que verdaderamente afectan es al país. De allí que consideremos que los paros y huelgas de cualquier tipo de prestación de servicios públicos debe ser considerado como crimen de lesa patria.

Si bien el crimen de lesa patria comprende los delitos contra la seguridad exterior del Estado, tal como la traición, nosotros nos inclinamos a apoyar la idea de ampliar el concepto que ya existe entre algunos gobernantes y tratadistas y que se incluya en el su seguridad interior. En síntesis, con paros y huelgas contra gobiernos por parte de una entidad de servicios públicos. se afecta no solo la actividad de gobernar, sino también los intereses del país y el derecho de la inmensa mayoría de los ciudadanos a contar permanentemente con la posibilidad de hacerse transportar de un lado hacia otro.

Merece la pena que consideremos si se pudiera elevar a nivel constitucional la calificación de delito de lesa patria para los paros y huelgas de quienes prestan servicios públicos si es que se producen, y establecer, como medida de prevención, que el mero anuncio amenazante constituirá para los promotores un acto declaratorio y confeso de sedición.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América