El G-20: La crisis impone cambios globales
El mundo está a la expectativa de las profundas reformas que se propongan en la Cumbre de Washington (G-20) que se inició este fin de semana en la capital estadounidense. Hay un consenso generalizado de los mandatarios participantes sobre la necesidad de reformar globalmente el actual sistema financiero internacional y que tantos quebraderos de cabeza está provocando por el manejo desregulado y la falta de fiscalización. Pero la reciente declaración del presidente Bush ha dejado claro que no quiere ir tan lejos como sugieren Europa y Rusia. Todos temen que esta reunión se arrope de vaguedades y quede entre retóricas e intenciones.
Previa al encuentro en Washington, la Unión Europa y Rusia celebraron en Niza una reunión para lograr acuerdos que buscan promover reformas al Fondo Monetario Internacional. No obstante el tema no acabará allí, pues la estabilidad social y política de los gobiernos de las grandes economías está también en la cuerda floja debido al cierre de empresas y a la masiva ola de despidos que se están produciendo.
La cumbre no será la última, ya que los líderes del planeta parecen estar plenamente de acuerdo en que esta crisis es profunda, reclama grandes cambios del modelo financiero aplicado por las entidades multilaterales de crédito y se da en medio de la recesión oficializada de naciones como Alemania, Gran Bretaña, la Zona Euro y la "no declarada" de Estados Unidos. El tiempo es oro y las soluciones se tomarán vengan de donde vengan. Sólo el tiempo dictaminará si tuvieron razón.