El hombre de la palabra empeñada
El hombre de la palabra empeñada y no cumplida en las primarias del Partido Arnulfista en el mes de marzo de 1998, cuando la señora Mireya Moscoso lo derrotó por abrumadora mayoría, surge, nuevamente, en el panorama político nacional con palabras mágicas y planes de trabajo que podrían salvar al país, según su criterio, del equivocado rumbo que ha iniciado el actual régimen.
Esta oposición del ingeniero Vallarino a la alianza de gobierno "Unión por Panamá" es a nuestro juicio, producto de la derrota sufrida cuando pretendía dirigir las huestes arnulfistas a lo largo y a lo ancho del territorio nacional y no lo logró, dada las cualidades de una mujer que ha sabido mantener la mística de un colectivo político que llegó al poder en mayo de 1999 con una mayoría abrumadora.
Si en ese entonces el ingeniero Vallarino hubiera hecho buena su palabra de aceptar los hechos tal como ocurrieron, en la actualidad, no se estuvieran dando los pactos y pactitos vergonzosos, llenos de ambiciones personales y de intereses partidistas a fin de hacer posible la gobernabilidad.
Esta oposición del ingeniero Vallarino es desde el gobierno, porque muchos de los que lo respaldaron en las elecciones de Mayo de 1999, aparecen dentro del andamiaje gubernamental, devengando elevados salarios, pero no pierden la oportunidad para mantener una crítica absurda a un gobierno que les está proporcionando la oportunidad de resolver sus problemas económicos. Esta oposición desde dentro del gobierno no se conforma con haber capturado gran cantidad de empleos, sino que también aprovecha la situación para iniciar una campaña abierta de inscripción en favor del "Partido Popular".
Dice el ingeniero Vallarino que si el gobierno de Mireya Moscoso quiere una asesoría él la proporciona gratis y "en dos semanas que me dejen ver las cuentas... les ahorro cien millones de balboas por lo menos al presupuesto de gastos de este país" y continúa diciendo: "lo que advertimos en la campaña esto es un "cuídate tú para ponerme yo" y eso es todo lo que han hecho hasta ahora".
El país sabe muy bien que lo expresado por el ingeniero Vallarino no es más que una demagogia que no pasará, porque detrás de todo esto hay un marcado interés político para las elecciones del 2004.
Es hora de que el actual régimen sepa a ciencia cierta quiénes son sus amigos y enemigos y tomar las medidas pertinentes para que no continúen haciendo daño a su gestión que necesita del respaldo sincero y desinteresado de panameños que han superado las ambiciones personales, las deslealtades y los intereses partidistas que tanto daño han causado a las aspiraciones del pueblo panameño.
Esta oposición del ingeniero Vallarino a la alianza de gobierno "Unión por Panamá" es a nuestro juicio, producto de la derrota sufrida cuando pretendía dirigir las huestes arnulfistas a lo largo y a lo ancho del territorio nacional y no lo logró, dada las cualidades de una mujer que ha sabido mantener la mística de un colectivo político que llegó al poder en mayo de 1999 con una mayoría abrumadora.
Si en ese entonces el ingeniero Vallarino hubiera hecho buena su palabra de aceptar los hechos tal como ocurrieron, en la actualidad, no se estuvieran dando los pactos y pactitos vergonzosos, llenos de ambiciones personales y de intereses partidistas a fin de hacer posible la gobernabilidad.
Esta oposición del ingeniero Vallarino es desde el gobierno, porque muchos de los que lo respaldaron en las elecciones de Mayo de 1999, aparecen dentro del andamiaje gubernamental, devengando elevados salarios, pero no pierden la oportunidad para mantener una crítica absurda a un gobierno que les está proporcionando la oportunidad de resolver sus problemas económicos. Esta oposición desde dentro del gobierno no se conforma con haber capturado gran cantidad de empleos, sino que también aprovecha la situación para iniciar una campaña abierta de inscripción en favor del "Partido Popular".
Dice el ingeniero Vallarino que si el gobierno de Mireya Moscoso quiere una asesoría él la proporciona gratis y "en dos semanas que me dejen ver las cuentas... les ahorro cien millones de balboas por lo menos al presupuesto de gastos de este país" y continúa diciendo: "lo que advertimos en la campaña esto es un "cuídate tú para ponerme yo" y eso es todo lo que han hecho hasta ahora".
El país sabe muy bien que lo expresado por el ingeniero Vallarino no es más que una demagogia que no pasará, porque detrás de todo esto hay un marcado interés político para las elecciones del 2004.
Es hora de que el actual régimen sepa a ciencia cierta quiénes son sus amigos y enemigos y tomar las medidas pertinentes para que no continúen haciendo daño a su gestión que necesita del respaldo sincero y desinteresado de panameños que han superado las ambiciones personales, las deslealtades y los intereses partidistas que tanto daño han causado a las aspiraciones del pueblo panameño.