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El IDAAN, el Gobierno y el Estado


Victoriano Rodríguez S. (diostesalvepanama@yahoo.com)
Siempre me he caracterizado por procurar orientar a la población lectora, la que agradezco su aprecio y comunicación, pretendiendo distinguir los diferentes roles del comportamiento humano, alejando mis planteamientos de cualquier relación política, religiosa o afinidad personal, por lo que procuraré (como siempre) exponer algunos puntos de vista en forma seria, ecuánime, con respeto, equidad y muy objetiva.
La situación de IDAAN no es un problema de este gobierno. Pero sí ha sido responsabilidad de todos los gobiernos y no del Estado o la población, como pretenden hacerlo ver. El IDAAN viene dando saltos y tumbos, hace muchos años; pero como siempre los panameños somos desmemoriados y generalmente sólo recordamos la fiesta de Momo, la Navidad y los días libres. Nos preocupa muy poco, a muchos, lo que pasa a nuestro alrededor, salvo cuando nos afecta directamente el bolsillo, mientras tanto: ¿Para qué? Prueba de ello es el esperado aumento del pasaje colectivo a 25 centésimos, por los transportistas de las chatarras ambulantes. Ustedes verán las cerraderas de calles, tiraderas de piedras, etc., que se formarán cuando se aplique lo acordado. Mientras esperamos, pacientemente, frente al pozo vacío, porque estamos seguros que su caudal es inagotable. Dios te salve Panamá.
Si los gobiernos nombraran en lo altos cargos públicos a verdaderos profesionales, conocedores de esa rama de actividad, independientemente de la afinidad, y se dejaran de nombrar a personas por amiguismos, por el aporte político o económico efectuado al partido en el poder, otra cosa hubiera ocurrido en el IDAAN y en tantas otras instituciones del Estado.
Nuestro país refleja crecimiento económico, pero a su vez, mantiene un 19% de su población en pobreza extrema, lo que limita un verdadero desarrollo económico y social. La bipolarización de los ingresos casi permiten observar la distribución de la población según extractos sociales; donde hoy los ricos no sólo se hacen cada vez más ricos, sino que también los políticos se hacen ricos o engrandecen su fortuna, mientras que la pobreza, que representa el 36% de la población, se hace cada vez más pobre. Inclusive, insisto en que a la clase media se le empuja a niveles económicos ya superados; lo cual obviamente retardara más el nivel de desarrollo, pero el intelectual, indiscutiblemente, jamás podrá ser disminuido.
Sinceramente, el problema del IDAAN se está convirtiendo en una precampaña política electora, donde el único perjudicado es el pobre pueblo panameño, a esos donde no llega el agua, porque el agua es aristocrática ( parafraseando a nuestro ilustre poeta).
Busco habido e interesado, en los anales de la historia, sobre las funciones que deben ejercer la Asamblea Legislativa, el Parlamento o como quiera llamársele a los " Padres de la Patria", y la respuesta sigue siendo la misma: Crear leyes. Sin embargo, a los señores legisladores se les ha permitido el uso y manejo -bajo cierta discrecionalidad- de "partidas circuitales" que independientemente que algunos lo hagan funcionar con seriedad, honradez y decoro no es sinónimo, ni garantía, de que todos los recursos a ellos asignados cumplan la labor social para las cuales se asignan. Máximo cuando algunas partidas son reasignadas a Organismos No gubernamentales (ONG).
En atención a lo expuesto, qué impedimento existe para que el Ejecutivo elimine el uso de las partidas circuitales a los legisladores y se usen para bienestar social, en el caso que nos ocupa, el IDAAN; después, de acuerdo a las necesidades y situaciones se destinen a lo conducente. Porque la visión que tiene la población panameña es que las partidas circuitales, más que para hacer obras sociales, son utilizadas para hacer políticas o trabajos que funcionen como proselitismo político, a costa de los recursos de todos los panameños.
Opino que los recursos del Fondo Fiduciario no deben considerarse para este ni otros problemas que tienen solución con recursos existentes. La población panameña es poco amante al ahorro. Pero es que no hemos comprendido que es el ahorro lo que hace sólido a cualquier organización o país. Pudiéramos, como país, no tener la liquidez suficientemente para solventar nuestras erogaciones (que está implícita no sólo en la mala distribución de las riquezas, sino también se observa en la mala distribución del presupuesto del Estado), pero tenemos solidez suficiente y es la principal razón por la cual esos recursos deben desestimarse para éste y cualquier otro evento que puede ser subsanado, mediante la presentación y ejecución de un presupuesto cónsono con la realidad social y económica del país. Igualmente se debe hacer una investigación exhaustiva sobre los empréstitos internacionales y los proyectos que desarrollan las instituciones, provenientes de estos recursos en el Banco Mundial, BID, etc., así como la ejecución de los proyectos y el uso adecuado de los recursos, porque independientemente que se manejen como fuente externa y quizás hasta como fincas privadas, es un compromiso de pago que tiene el país y que compromete a todos los panameños y sin entrar en mayores detalles, quizás esto sea uno de los problemas de esta institución.
El IDAAN requiere de una reestructuración administrativa y financiera. Que el personal que en ella labore, más que una identidad institucional, debe vislumbrar una identidad nacional de desarrollo social y económico. Donde prevalezca la necesidad de servicio colectivo y un agresivo plan de cobros. Donde todas las consultas, ajustes y eliminaciones de consumo puedan y sean verificadas y auditadas. Donde el sistema de cobros alcance, inclusive, a los morosos de Contadora y no solamente al hijo de Juana.
Si la clase política panameña y los señores legisladores realmente quieren demostrarle a este pueblo, sediento y desesperado, que tiene voluntad política de solucionar el problema, capacidad de respuesta para con la población electoral y que no existe interés individual sobre el uso de las partidas circuitales, entonces: modifiquen lo que hubiera que modificar y trasladen -como un todo- las partidas circuitales al Ministerio de Economía y Finanzas, de forma tal que se le de solución a esa inmensa población sedienta. La capacidad de los políticos no se demuestra con los recursos del Estado, esa es una prerrogativa intrínseca y política de los gobiernos. El pueblo espera una respuesta cónsona a la necesidad del sediento. Dios te salve panamá.

101 años de Panamá América

 
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