El juega vivo
Los mal llamados "Padres de la Patria" están promoviendo la reforma de la Ley Electoral, la cual consagra un concepto de residencia restringida para aspirar a un puesto de elección popular. Esta norma señala que los candidatos deben residir de manera habitual en el lugar donde se postulan, la cual consideramos correcto. La modificación propone el concepto de la residencia amplia, es decir que los candidatos pueden postularse donde mantienen sus relaciones sociales, familiares o políticas y no estrictamente donde reside habitualmente. Debemos recordarle a nuestros honorables diputados que la reforma propiciara el juega vivo del pasado, donde para captar electores se genera un número inconmensurable de cambios de residencia fraudulentas, que en el fondo las personas que verdaderamente viven en el circuito electoral son muchos menos que las que emigran de otros circuitos. Igualmente la reforma propuesta permitiría que los candidatos a legisladores pudieran postularse en los lugares donde tuvieran su casa de playas o de veraneo, implementando igualmente el "Juega Vivo". Hasta cuando esta vagabundearía, hasta cuando vamos la población a resistir estas conductas inmorales y antiéticas, la respuesta no la tengo. Amanecerá y Veremos.
Precisamente, el primer artículo de la norma de pesos establece que se fiscalizará el tema en los vehículos que se dedican al transporte de carga, para evitar el deterioro de las vías y accidentes.
Varios especialistas señalaron que eso no se ha cumplido, y vías como la Ricardo J. Alfaro y Transístmica, reparadas recientemente, no dejan mentir.
El ingeniero Rafael Díaz Moreno siempre ha estado preocupado por la situación de sobrepeso, inclusive participa de un encuentro centroamericano para hacer un estudio de viabilidad que permita una donación por parte de un organismo internacional para la renovación e instalación de todos los sistemas de control de pesos y dimensiones en Guatemala, El Salvador y Honduras.
Sostuvo que uno de los mayores problemas que enfrenta la ATTT es la falta de presupuesto para el mantenimiento y reparación de las infraestructuras de las estaciones de pesos y dimensiones.
Además, la poca inversión que se realiza en materia de adquisición y modernización de equipos.
"Por último, la falta de auditoría y control de la información de los pesajes en las estaciones, todo esto aunado a la falta de personal, que muchas veces no está debidamente capacitado", dijo.
Para los operativos de pesaje móvil se cuenta con 7 funcionarios, lo que solamente permite conformar 2 grupos de trabajo.
Opinó que el problema es complejo, pero si no se realizan los controles de pesos nunca tendremos calles, avenidas y carreteras en buen estado.
"La práctica de sobrecargar los camiones, fuera de toda consideración, debe ser considerada una conducta antisocial o delictiva", indicó.
En febrero la situación del vacío de las losas en la avenida Balboa, donde se construyen 9 proyectos urbanísticos, motivó a que la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA) recomendara al MOP la revisión integral de todas las estructuras que están bajo la vía para conocer su condición. Eso se hizo.
Incluso, los cajones pluviales de esa avenida que desaguan al mar y las tuberías que reposan bajo el pavimento se deterioraron por el peso de los camiones.
El arquitecto Alberto Arosemena, miembro de Alianza Pro Ciudad, indicó que ahora que se construyen los edificios altos, los camiones están pasando por cualquier vía a cualquier hora, entonces deterioran los pavimentos.
Expresó que los camiones pesados no pueden transitar por todas las calles, ya que no todas están diseñadas y calculadas para resistir esos pesos.
"Eso no se ve de una vez, pero una vez construidos los edificios, dentro de 6 meses la calle está deteriorada, pero nadie se hace responsable", consideró.
De acuerdo con cifras del Municipio de Panamá, se han dado 1, 234 permisos de construcción.
Para las construcciones se requieren camiones que abastescan de arena, concreto y materiales.
Precisamente, el primer artículo de la norma de pesos establece que se fiscalizará el tema en los vehículos que se dedican al transporte de carga, para evitar el deterioro de las vías y accidentes.
Varios especialistas señalaron que eso no se ha cumplido, y vías como la Ricardo J. Alfaro y Transístmica, reparadas recientemente, no dejan mentir.
El ingeniero Rafael Díaz Moreno siempre ha estado preocupado por la situación de sobrepeso, inclusive participa de un encuentro centroamericano para hacer un estudio de viabilidad que permita una donación por parte de un organismo internacional para la renovación e instalación de todos los sistemas de control de pesos y dimensiones en Guatemala, El Salvador y Honduras.
Sostuvo que uno de los mayores problemas que enfrenta la ATTT es la falta de presupuesto para el mantenimiento y reparación de las infraestructuras de las estaciones de pesos y dimensiones.
Además, la poca inversión que se realiza en materia de adquisición y modernización de equipos.
"Por último, la falta de auditoría y control de la información de los pesajes en las estaciones, todo esto aunado a la falta de personal, que muchas veces no está debidamente capacitado", dijo.
Para los operativos de pesaje móvil se cuenta con 7 funcionarios, lo que solamente permite conformar 2 grupos de trabajo.
Opinó que el problema es complejo, pero si no se realizan los controles de pesos nunca tendremos calles, avenidas y carreteras en buen estado.
"La práctica de sobrecargar los camiones, fuera de toda consideración, debe ser considerada una conducta antisocial o delictiva", indicó.
En febrero la situación del vacío de las losas en la avenida Balboa, donde se construyen 9 proyectos urbanísticos, motivó a que la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA) recomendara al MOP la revisión integral de todas las estructuras que están bajo la vía para conocer su condición. Eso se hizo.
Incluso, los cajones pluviales de esa avenida que desaguan al mar y las tuberías que reposan bajo el pavimento se deterioraron por el peso de los camiones.
El arquitecto Alberto Arosemena, miembro de Alianza Pro Ciudad, indicó que ahora que se construyen los edificios altos, los camiones están pasando por cualquier vía a cualquier hora, entonces deterioran los pavimentos.
Expresó que los camiones pesados no pueden transitar por todas las calles, ya que no todas están diseñadas y calculadas para resistir esos pesos.
"Eso no se ve de una vez, pero una vez construidos los edificios, dentro de 6 meses la calle está deteriorada, pero nadie se hace responsable", consideró.
De acuerdo con cifras del Municipio de Panamá, se han dado 1, 234 permisos de construcción.
Para las construcciones se requieren camiones que abastescan de arena, concreto y materiales.
El artículo 34 de la Ley No. 10 establece que en el caso de sobrecarga en un eje de un camión de carga, sin exceder el peso bruto permisible, deberá redistribuir la carga siempre y cuando la configuración de la misma lo permita.
De no ser posible deberá transbordar la carga y se le extenderá la boleta de citación respectiva.